<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Situaciones &#124; Revista de historia y crítica de las artes &#187; Ada Colau</title>
	<atom:link href="http://situaciones.info/revista/tag/ada-colau/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://situaciones.info/revista</link>
	<description>Revista Situaciones</description>
	<lastBuildDate>Tue, 22 Nov 2022 12:14:20 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
		<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
		<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=4.0</generator>
	<item>
		<title>La caída de Donald Trump y otros símbolos del poder blanco, racista y patriarcal desde EE.UU. hasta Barcelona</title>
		<link>http://situaciones.info/revista/la-caida-de-donald-trump/</link>
		<comments>http://situaciones.info/revista/la-caida-de-donald-trump/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 15 Jan 2021 10:21:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Antonio Ontañón]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Situaciones web]]></category>
		<category><![CDATA[Textos imprescindibles]]></category>
		<category><![CDATA[Ada Colau]]></category>
		<category><![CDATA[Adolf Hitler]]></category>
		<category><![CDATA[Antonio Ontañón]]></category>
		<category><![CDATA[Barcelona]]></category>
		<category><![CDATA[Benito Mussolini]]></category>
		<category><![CDATA[Black Lives Matter]]></category>
		<category><![CDATA[Capitolio]]></category>
		<category><![CDATA[Catalunya]]></category>
		<category><![CDATA[Colón]]></category>
		<category><![CDATA[Colonialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Comuns]]></category>
		<category><![CDATA[Congo]]></category>
		<category><![CDATA[CUP]]></category>
		<category><![CDATA[Daniela Ortiz]]></category>
		<category><![CDATA[Donald Trump]]></category>
		<category><![CDATA[EE.UU.]]></category>
		<category><![CDATA[Espacio público]]></category>
		<category><![CDATA[España]]></category>
		<category><![CDATA[Fascismo]]></category>
		<category><![CDATA[Francisco Franco]]></category>
		<category><![CDATA[Iconoclasia]]></category>
		<category><![CDATA[La Vanguardia]]></category>
		<category><![CDATA[Leopoldo II]]></category>
		<category><![CDATA[Monumento]]></category>
		<category><![CDATA[Proud Boys]]></category>
		<category><![CDATA[Racismo]]></category>
		<category><![CDATA[VOX]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://situaciones.info/revista/?p=2371</guid>
		<description><![CDATA[Después del intento fallido de  (auto) golpe de estado el pasado 6 de enero con la finalidad de instaurar la ley marcial, anular las elecciones y la “ilegítima” victoria de Biden, los amigos...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Después del intento fallido de  (auto) golpe de estado el pasado 6 de enero con la finalidad de instaurar la ley marcial, anular las elecciones y la “ilegítima” victoria de Biden, los amigos de Trump que asaltaron el Capitolio, destruyeron los despachos y provocaron cinco víctimas mortales se enfrentan a duras penas de prisión. Precisamente la duración de las penas por los atentados contra las propiedades federales (hasta diez años de prisión) fueron aumentadas recientemente por el propio Trump para castigar con más dureza a los miembros del movimiento Black Lives Matter que intentaban derrocar algunos monumentos. Esta justicia poética es encantadora: ¡un decreto represivo de Trump se vuelve contra sus propios seguidores! Y aunque todavía le quedan algunos días en la Casa Blanca y puede hacer mucho daño, y poner en peligro todavía más la democracia en su país, no tendrá más remedio que abandonar el poder.</p>
<p><span style="font-weight: 400;">En este artículo me gustaría valorar y resaltar la importancia simbólica que la acción iconoclasta del movimiento Black Lives Matter ha tenido en esta derrota y también resaltar la coincidencia temporal entre las acciones de BLM y el encendido debate que en Barcelona está teniendo lugar sobre los significados de los monumentos públicos relacionados con el colonialismo, el esclavismo y el racismo.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><b>Consecuencias y extensión de la tormenta iconoclasta</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Quizás una de las primeras ideas que merece la pena destacar en los dos casos es la sorpresa que se desprende por esta nueva mirada ante los significados del espacio público en el sentido más físico de la palabra. En un momento como el actual cuando parecía que los procesos de gentrificación y la universalización de internet con su hiperrealidad y su proliferación de pantallas hasta el infinito estaba eliminando la importancia del espacio público como lugar de transmisión de conocimiento, como lugar de experiencia, como lugar de identificación y de generación de nuestro sentido de pertenencia, surge toda una serie de acciones que pone en primera portada de todos los medios de comunicación precisamente, su importancia. Y lo hace de la manera más directa y clara posible: alterando radicalmente los procesos de significación de ese espacio y planteando un discurso alternativo al discurso del poder y sus mecanismos de significación.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por otro lado, las fuerzas que se resisten a este cambio están generando un violencia muy fuerte que en EE.UU. se plasma en la represión policial y las acciones de los paramilitares armados hasta los dientes que usan sus armas contra los manifestantes y que son jaleados y animados desde la Casa Blanca por Trump. En el estado  español se plasman en las manifestaciones de la extrema derecha a favor de los monumentos puestos en entredicho y en el acoso a las activista y artistas que se han convertido en cabezas visibles de este debate que en el extremo, como es el caso de <a title="Daniela Ortiz y el significado de los monumentos" href="http://situaciones.info/revista/daniela-ortiz-y-el-significado-de-los-monumentos/" target="_blank">Daniela Ortiz, han tenido que abandonar el país</a>.  Violencia real contra las personas concretas que se opone al deseo de transformación simbólica de los espacios públicos en forma de esculturas públicas o monumentos.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><b>Barcelona cambia de cara</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Para calibrar bien la respuesta violenta que está teniendo esta polémica no podemos dejar de abrir la mirada hacia algunos hechos concretos vistos desde Barcelona.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Quizás el primero sea la nueva valoración de Colón no como un mero descubridor sino como un agente fundamental del nuevo orden de la conquista, con la extracción de la riqueza  y la sumisión de los indígenas, como demuestran las esculturas al pie de su monumento en Barcelona. El poder directo de Colón sobre los territorios “descubiertos” pasó por muchas vicisitudes, pero fue él quien estableció el sistema de la “encomienda” mediante el cual los nativos estaban obligados a entregar una cantidad determinada de oro a los conquistadores. Diversos grupos políticos, como la CUP y los Comunes han solicitado que se desmantelara el monumento. Pero han topado con la firme negativa de la alcaldía. Paradójicamente esta negativa ha supuesto una valoración muy positiva de Ada Colau en círculos y diarios conservadores (como La Vanguardia) quienes han pasado de criticarla ferozmente a valorar su moderación y buen sentido institucional. Por cierto, que en ese mismo diario durante los meses de máxima furia iconoclasta se han publicado numerosos artículos de  opinión sobre este tema. La mayoría coincidía en intentar mantener el status quo y enviar mensajes sobre la necesidad de mantener los monumentos en su sitio, no romper nada y aceptar que aunque muchos de los representados monumentalmente tenían una historia fea y desagradable, que hay que contextualizar en su época,  no era razón suficiente para que fueran derribados. Es fácil entender hasta qué punto, para las personas más conservadoras (o que se identifican con el significado de la escultura) da mucho miedo el hecho de ver un grupo de gente que de manera directa y sin pedir permiso, pertrechados con gruesas cuerdas, se ponen de acuerdo, se organizan de manera espontánea para intentar derribar un monumento. Es el momento en que la gente anónima, hasta ese momento acomodaticia, dormida, abrumada por sus  problemas individuales, toma conciencia de la injusticia histórica  representada en esos monumentos, coge la cuerda con las dos manos y tira con todas sus fuerzas para intentar derribar ese símbolo y transformar el significado del espacio público. ¡Es un gesto radicalmente emancipador!</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Pocos ejemplos mejores de lucha contra la alienación contemporánea se pueden encontrar en estos días que estos grupos de personas que sin conocerse entre sí toman en sus manos las cuerdas y tiran de ellas para hacer caer los monumentos a pesar de la oposición de la policía y de los grupos paramilitares. Un gesto que además es amplísimamente difundido por los medios de comunicación y que cambia radicalmente los significados urbanos.   </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Las ondas que genera esta tormenta iconoclasta llegan hasta muy lejos de diversas maneras. En primer lugar no sabíamos hasta qué punto el espacio público de los EE.UU. estaba poblado de estatuas y monumentos que representaban los valores racistas y esclavistas de los militares y políticos representantes de los estados del sur en la Guerra de Secesión. Se ha repetido en estos días cómo estos estados perdieron la guerra pero “ganaron la paz” en el sentido de la fuerza del prestigio y la construcción del relato. Lo cual permitió que sus monumentos ocuparan muchísimos lugares importantes de las ciudades americanas, no sólo del Sur, pero sobre todo allí. Durante mucho tiempo fueron invisibles. Hasta ahora que la furia iconoclasta los ha hecho visibles y derribables…</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><b>Resignificación</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Las críticas más conservadoras han asociado el hecho de derribar estos monumentos con el vandalismo, el gamberrismo o el intento de eliminar los documentos de la Historia. Al contrario, según mi punto de vista, implica dar una nueva vitalidad a los significados del espacio público. Es la afirmación radical de la importancia de los significados que la ciudad ofrece en los espacios públicos. Es una resignificación del espacio público. Es la afirmación de su importancia. No puede ser que el espacio de las ciudades exhiba símbolos racistas o colonialistas, que van contra los derechos humanos más elementales.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En el proceso de resignificación hay un primer paso de transformación y ruptura que por un lado da al monumento su máxima visibilidad en el momento de ser destruido y al mismo tiempo elimina su vigencia al ser derribado físicamente. Evidentemente, esa destrucción implica que la correlación de fuerzas entre los defensores del <em>statu quo</em> y los partidarios de la transformación se está alterando. De hecho, seguramente está a punto de caer, como le ha pasado a Trump en Estados Unidos pese a haber desplegado una formidable violencia institucional y paramilitar para intentar detener este proceso. Precisamente, una de las primeras acciones que llevó a cabo Trump en el momento en el que fue consciente de haber perdido las elecciones fue la de cambiar a los máximos responsables del Pentágono que, precisamente, estaban trabajando en un propuesta de eliminación de nombres de destacados militares sudistas de varias de sus instalaciones.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><b>Monumentos modificados</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por otro lado, el hecho de señalar y atacar algunos monumentos con pintura en el contexto de esta polémica nos ha permitido ampliar nuestros conocimientos sobre las biografías y los hechos de los representados y valorar hasta qué punto está cambiando la sensibilidad actual ante los temas planteados y el nivel de permisividad o de indulgencia ante ellos. Por ejemplo, el ataque con pintura roja al monumento al escritor Indro Montanelli, en Italia, nos hizo saber que el propio escritor presumía en entrevistas de los años sesenta de haber “comprado” una niña de doce años durante la guerra de Abisinia para casarse con ella. La suma de abuso patriarcal más abuso colonial y racista, más el exhibicionismo de sus declaraciones ha llevado a algunos militantes a rociar con pintura roja la estatua de su monumento en Milán. Si no se hubiera producido esta modificación temporal del monumento, no estaríamos hablando de este tema ahora. Tampoco sabríamos nada de esta zona oscura de la biografía del escritor. Es un ejemplo de intervención sencilla, efímera, pero que señala, hace visible el monumento y logra una resignificación sobre la biografía de la persona monumentalizada y los valores que encarna. Evidentemente uno de los políticos que más insultó a las personas que habían realizado esta acción fue el político xenófobo de extrema derecha Matteo Salvini.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Otro caso notable han sido las acciones en Bélgica sobre los monumentos que representan al rey Leopoldo II (1835-1909) que han llevado a las autoridades de Amberes a retirar su estatua. A pesar de ser de dominio público las atrocidades a las que sometió a la población del “Congo Belga” durante su reinado, sus monumentos seguían presidiendo numerosos espacios públicos belgas, transmitiendo un significado de colonialismo eurocéntrico que a él mismo le hubiera encantado.  Pocos ejemplos como el de Leopoldo II resumen de forma más efectiva hasta qué punto los monarcas y los poderosos europeos endulzaban con todo tipo de proclamas paternalistas y filantrópicas la dureza brutal de la explotación económica más feroz y sádica que se pueda imaginar.  La lucha contra la  hipocresía de permitir que los monumentos a Leopoldo II continuaran transmitiendo sus valores coloniales ha llevado a la modificación temporal de estos monumentos o a su retirada definitiva a un almacén o un museo.  Pero como en el caso anterior, estas acciones han hecho posible encender el debate sobre lo que significó la explotación de este monarca sobre la población africana y el origen de la riqueza de la familia real. Explotación que en este caso se realizaba a título personal, ya que los territorios de la cuenca del río Congo eran su propiedad personal, no del estado. </span></p>
<p><b><br />
Fascismo siglo XXI</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Para acabar, quisiera hacer una reflexión a modo de conclusión. Es evidente  que hay una conexión entre los líderes de extrema derecha de los diferentes estados del mundo occidental y los seguidores que se sienten representados por ellos.  Desde los “Proud boys” trumpistas hasta los votantes de Vox en España, pasando por los seguidores de Bolsonaro en Brasil. Esta conexión es el miedo a la transformación social y cultural de nuestro mundo. Como en el fascismo clásico de los años treinta, el miedo que produjo la crisis económica del 29 y la onda expansiva de la revolución soviética fue monopolizado en algunos países por la demagogia xenófoba del fascismo. Franco, Hitler, Mussolini se alimentaron de ese miedo que hacía temer a amplias capas de la población la pérdida de sus “privilegios” ante las mujeres, los sindicatos obreros, los extranjeros…</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La suma de las actuales crisis está provocando también ahora una polarización de la sociedad. La suma de la  crisis medioambiental, la crisis económica, la crisis de la sociedad patriarcal, la crisis de representación política, la crisis de los valores coloniales eurocéntricos, puede provocar dos tipos de reacciones opuestas. O el intento de transformación del presente a partir de la solidaridad, la justicia social, la nueva valoración del común, la profundización en la democracia o el intento de imponer una supuesta defensa de los privilegios amenazados por medio del autoritarismo más represivo que en aras de la defensa de los valores tradicionales destruya o limite los derechos democráticos y ponga en un segundo plano los derechos humanos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En este contexto es en el que hay que entender la actual tensión que se produce en el espacio público por las diferentes fuerzas que pugnan por su significado. Una pugna entre los que quisieran limitar los derechos democráticos de unas poblaciones cada vez más complejas y preparadas intelectualmente y los que entienden que la democracia es básicamente un proceso continuo de expansión de estos derechos, de crítica y de construcción constante.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">No olvidemos que en la aberración constante de la difusión de las mentiras y las noticias falsas, los trumpistas asaltantes del Capitolio proclamaban defender su nación y la democracia contra el partido  demócrata y el demonio (&#8220;Pelosi: Satán&#8221; decían algunas pancartas)  por lo tanto, nos damos cuenta que más allá de las proclamas, la acción política es quizás más importante que nunca. Y seguramente la politización del arte y de la cultura, también. El movimiento Black Lives Matter parece que se ha dado cuenta de ello con mucha claridad. Aunque se podría decir que no ha sido el principal responsable de la caída de Donald Trump, si tenemos en cuenta otros factores como la gestión de la pandemia, sin embargo, sí se puede afirmar que BLM ha sido un agente muy importante de movilización política de una gran parte de la población sensibilizada contra el racismo y por la justicia social. Y que esto ha ayudado claramente a un aumento del voto anti Trump.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://situaciones.info/revista/la-caida-de-donald-trump/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Daniela Ortiz y el significado de los monumentos</title>
		<link>http://situaciones.info/revista/daniela-ortiz-y-el-significado-de-los-monumentos/</link>
		<comments>http://situaciones.info/revista/daniela-ortiz-y-el-significado-de-los-monumentos/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 26 Oct 2020 10:33:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Antonio Ontañón]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Situaciones web]]></category>
		<category><![CDATA[Textos imprescindibles]]></category>
		<category><![CDATA[Ada Colau]]></category>
		<category><![CDATA[América Latina]]></category>
		<category><![CDATA[Antonio López]]></category>
		<category><![CDATA[Antonio Ontañón]]></category>
		<category><![CDATA[Barcelona]]></category>
		<category><![CDATA[Batalla cultural]]></category>
		<category><![CDATA[Black Lives Matter]]></category>
		<category><![CDATA[Catalunya]]></category>
		<category><![CDATA[Cayetana Álvarez de Toledo]]></category>
		<category><![CDATA[Colón]]></category>
		<category><![CDATA[Colonialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Daniela Ortiz]]></category>
		<category><![CDATA[EE.UU.]]></category>
		<category><![CDATA[España]]></category>
		<category><![CDATA[Espejo Público]]></category>
		<category><![CDATA[Iconoclasia]]></category>
		<category><![CDATA[Juan de Oñate]]></category>
		<category><![CDATA[Perú]]></category>
		<category><![CDATA[Racismo]]></category>
		<category><![CDATA[Ultraderecha]]></category>
		<category><![CDATA[VOX]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://situaciones.info/revista/?p=2352</guid>
		<description><![CDATA[Crónicas de iconoclastia La noticia de que la artista y activista antirracista Daniela Ortiz dejaba España y volvía a Perú, su país de nacimiento, debido a una intensa campaña de amenazas e insultos...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Crónicas de iconoclastia</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La noticia de que la artista y activista antirracista Daniela Ortiz dejaba España y volvía a Perú, su país de nacimiento, debido a una intensa campaña de amenazas e insultos racistas, saltó a la prensa el pasado 2 de agosto.  </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;"><a href="http://situaciones.info/revista/tag/daniela-ortiz/" target="_blank">Daniela Ortiz</a> ha colaborado con nosotros en la revista Situaciones y fue portada del número 5 de la edición en papel junto a la artista <a href="http://situaciones.info/revista/tag/nora-ancarola/" target="_blank">Nora Ancarola.</a> Por eso, su apresurada salida ha sido un acto que nos duele por la proximidad con ella y sobre todo por lo que tiene de síntoma del poder creciente que la extrema derecha política y social está ejerciendo en muchos ámbitos de la sociedad actual.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La causa de la salida de Barcelona, ciudad en la que reside desde hace trece años, fue su participación en un programa de televisión de gran difusión en todo el Estado, “Espejo público”, donde fue invitada para dar su opinión sobre el derribo de los monumentos que exaltan el racismo y el colonialismo. El debate era oportuno porque estaba en pleno apogeo la oleada iconoclasta levantada a partir del movimiento </span><i><span style="font-weight: 400;">Black Lives Matter</span></i><span style="font-weight: 400;"> con origen en EE.UU. y repercusiones en buena parte del mundo. Daniela Ortiz participaba por videoconferencia y debatía con los numerosos miembros de la tertulia situada en el plató de televisión. El debate era confuso y de bastante baja calidad, como siempre buscan estos programas más basados en el espectáculo del escándalo que en aclarar conceptos. La discusión fue girando hacia los monumentos de contenido colonial que hay en nuestras calles y en especial el de Colón en el puerto de Barcelona. Daniela defendió que tendría que ser desmontado porque es un ejemplo de una “simbología racista y colonial, que es necesaria, por otro lado, para mantener el racismo institucional”.  En el momento en el que la presentadora defendió el monumento, Daniela respondió que la causa de esa defensa era su condición de blanca y defensora del racismo que se vive en la actualidad.</span><br />
<iframe src="https://www.youtube.com/embed/eqPYxirplGk" width="615" height="400" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-weight: 400;">A partir de ese momento la intensidad de los insultos y amenazas fue en aumento, pero con una nueva variante denunciada por la artista y que consiste en que los contenidos de los nuevos insultos y amenazas que recibía sólo podían ser realizados a partir de la información de los archivos de determinadas instituciones públicas.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La verosimilitud de estas amenazas y las acusaciones de connivencia con el terrorismo hicieron aconsejable la salida provisional de Barcelona.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Que la polémica sobre si es necesario retirar o no un monumento, en este caso el de Colón, degenere en la salida forzada de una artista de Barcelona, refleja hasta qué punto es fuerte la violencia creciente de la extrema derecha y la falta de canales para reconducir de manera democrática estos debates sobre el significado de los monumentos de la ciudad y su permanencia en el espacio público.  Mientras tanto, por supuesto, el monumento sigue en su sitio y la propia alcaldesa de la ciudad, Ada Colau, ha afirmado que no tiene ninguna intención de desmontarlo. Parece que con la retirada del monumento a Antonio López, el esclavista marqués de Comillas, se hayan agotado las energías de transformación de los significados urbanos del actual gobierno municipal.</span></p>
<p><strong><strong> </strong></strong></p>
<p><b>La nueva visión sobre los monumentos y la tormenta iconoclasta</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Es evidente que las graves consecuencias de la campaña contra la artista (además de por ser mujer, madre soltera y latinoamericana)  responden a dos líneas de sucesos que coinciden en los meses de junio y julio de 2020. Por un lado las consecuencias sobre los monumentos del movimiento </span><i><span style="font-weight: 400;">Black Lives Matter</span></i><span style="font-weight: 400;">, iniciado a partir de las protestas por el asesinato policial de George Floyd y que ha dado nuevas fuerzas a la lucha antirracista, por la justicia social y contra la pervivencia de los símbolos del racismo en EE.UU., y por otro lado, el debate que se plantea en España (aunque sobre todo en Barcelona) sobre los símbolos del racismo y el esclavismo y que alcanza su momento culminante en marzo de 2018 con el desmantelamiento del ya nombrado monumento a Antonio López.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Los dos debates se alimentan  de forma recíproca, coinciden en el tiempo y generan una fuerza que asusta a los sectores más conservadores de la sociedad y ese susto, como pasa históricamente, se convierte en violencia. Ya sea violencia institucional del Estado o violencia de grupos más o menos “incontrolados”. No podemos olvidar que el partido de extrema derecha VOX organizó una manifestación el pasado 27 de junio a los pies del monumento para “defenderlo”. Tampoco podemos olvidar que el 15 de junio en la ciudad norteamericana de Albuquerque (en la que por cierto se rodó la serie </span><i><span style="font-weight: 400;">Breaking Bad</span></i><span style="font-weight: 400;">) en el momento en que un grupo de manifestantes se disponía a intentar derribar la estatua del  conquistador español Juan de Oñate fueron atacados con disparos reales por una “milicia blanca” con ropa paramilitar y fusiles semiautomáticos. El resultado fue un manifestante en estado crítico y la detención del presunto autor de los disparos. Estas respuestas violentas demuestran hasta qué punto, los defensores del “status quo” están asustados ante los cambios que se están produciendo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En otros artículos he expuesto hasta qué punto la eliminación de los símbolos urbanos que representan un determinado “sistema” político o de valores, implica una crisis de ese mismo sistema.  Pero ahora quisiera poner el acento en el hecho de hasta qué punto el acto iconoclasta hace visible el monumento. El acto iconoclasta que puede ir desde la propia crítica “teórica” hasta el derribo, pasando por toda la gama de “alteraciones” del monumento con pintura, con inscripciones o de cualquier otro modo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El alcance de las consecuencias sobre los monumentos del movimiento </span><i><span style="font-weight: 400;">Black Lives Matter</span></i><span style="font-weight: 400;"> ha sido enorme y ha afectado a muchos países diferentes. Lo más importante es que durante muchos, muchos años estas esculturas públicas han presidido el espacio urbano y significativo de la ciudad y sin embargo, parecía como si nadie reparase en su auténtico significado, en los valores que defendían,  en lo que representaban. En que unos determinados valores eran los que estaban allí exaltados, perpetuados y propuestos como ejemplo a seguir. Evidentemente, son los valores de las élites políticas y económicas cuyo poder sobre el espacio público les permitía, y les permite,  cargarlo de significado y representarlo a su imagen y semejanza.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Sin embargo, cuando se desencadena un momento de crisis, cuando hay un cambio político profundo, cuando hay una crisis de los valores dominantes, los antiguos monumentos son vistos de repente con un nuevo significado y muy probablemente muchas de las personas que ahora intentan derribar estos monumentos, durante mucho tiempo han pasado al lado suyo sin pensar demasiado en lo que representaban, en cuál era el significado que transmitían, en qué valores perpetuaban.  Se ha dicho que no hay nada más invisible que un monumento… hasta que deja de serlo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">De manera clara, el peligro que representa Daniela Ortiz para la extrema derecha y para los defensores del status quo es precisamente el de ser un agente activo de este cambio en la mirada de los ciudadanos. La propuesta de una nueva valoración sobre el pasado colonial, la esclavitud y el racismo que tiene que estar reflejada en el espacio público.  Una transformación que pone en cuestión muchas de las ideas preconcebidas de  nuestra cultura, de la relación con los países colonizados, del origen de la riqueza y en definitiva, de la relación con los “otros”. Daniela Ortiz, evidentemente, no es la única activista a favor de estos cambios, pero sí una de las más visibles y más vulnerables y por tanto se ha convertido en blanco perfecto de las violencias de los más reaccionarios, de los que defienden la “batalla cultural” (como dicen los políticos de extrema derecha como Cayetana Álvarez de Toledo) contra todos los movimientos emancipatorios, sean de género, de clase, de reivindicación de la memoria colectiva, o a favor de la autodeterminación.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;"> Las consecuencias para Daniela Ortiz por su participación en esta polémica están siendo muy duras. Quizás lo hubieran sido un poco menos si no se hubiera expuesto a ser el blanco de las iras de la extrema derecha de una manera tan individual.  Si hubiera planteado estas críticas a partir de formar parte de alguna asociación artística, política o humanitaria se hubiera podido beneficiar inmediatamente de una “protección” colectiva  que no asegura para nada el fin de los ataques, pero que ayuda a sentirse segura y minimizar las consecuencias.  Su toma de posición planteada como un acto estrictamente individual tiene una capacidad ética, ejemplarizante, muy potente. Pero al mismo tiempo le hace más vulnerable.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Esperemos, en cualquier caso, que Daniela Ortiz pueda volver pronto y se sienta segura en Barcelona.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong> </strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://situaciones.info/revista/daniela-ortiz-y-el-significado-de-los-monumentos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¡¡Barcelona narra!! Arte político, memoria colectiva y transformación simbólica de la ciudad de Barcelona.</title>
		<link>http://situaciones.info/revista/barcelona-narra-arte-politico-memoria-colectiva-y-transformacion-simbolica-de-la-ciudad-de-barcelona/</link>
		<comments>http://situaciones.info/revista/barcelona-narra-arte-politico-memoria-colectiva-y-transformacion-simbolica-de-la-ciudad-de-barcelona/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 09 Dec 2019 11:30:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Antonio Ontañón]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Textos imprescindibles]]></category>
		<category><![CDATA[Ada Colau]]></category>
		<category><![CDATA[Àngels Barcelona]]></category>
		<category><![CDATA[Antoni Muntadas]]></category>
		<category><![CDATA[Antonio López]]></category>
		<category><![CDATA[Antonio Ontañón]]></category>
		<category><![CDATA[ARCO]]></category>
		<category><![CDATA[Barbara Kruger]]></category>
		<category><![CDATA[Barcelona]]></category>
		<category><![CDATA[Catalunya]]></category>
		<category><![CDATA[Ciudad]]></category>
		<category><![CDATA[CUP]]></category>
		<category><![CDATA[Daniela Ortiz]]></category>
		<category><![CDATA[Domènec]]></category>
		<category><![CDATA[España]]></category>
		<category><![CDATA[Ferran García Sevilla]]></category>
		<category><![CDATA[Francesc Abad]]></category>
		<category><![CDATA[Francesc Torres]]></category>
		<category><![CDATA[franquismo]]></category>
		<category><![CDATA[Guy Debord]]></category>
		<category><![CDATA[Hans Haacke]]></category>
		<category><![CDATA[Idrissa Diallo]]></category>
		<category><![CDATA[Ignasi Prat]]></category>
		<category><![CDATA[Isidoro Valcárcel Medina]]></category>
		<category><![CDATA[Julian Schnabel]]></category>
		<category><![CDATA[MACBA]]></category>
		<category><![CDATA[Martha Rosler]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Miquel Barceló]]></category>
		<category><![CDATA[Muro de Berlín]]></category>
		<category><![CDATA[Nora Ancarola]]></category>
		<category><![CDATA[Nüria Güell]]></category>
		<category><![CDATA[Perú]]></category>
		<category><![CDATA[Santiago Sierra]]></category>
		<category><![CDATA[SIDA]]></category>
		<category><![CDATA[URSS]]></category>
		<category><![CDATA[Xose Quiroga]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://situaciones.info/revista/?p=2307</guid>
		<description><![CDATA[I’ve got a peculiar weakness for criminals and artists &#8211; neither takes life as it is.  (Stanley  Kubrick) &#160; &#160; En este pequeño ensayo intentaré valorar hasta qué punto el arte político y...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><i><span style="font-weight: 400;">I’ve got a peculiar weakness for criminals and artists &#8211; neither takes life as it is.</span></i></p>
<p style="text-align: right;"><span style="font-weight: 400;"> (Stanley  Kubrick)</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-weight: 400;">En este pequeño ensayo intentaré valorar hasta qué punto el arte político y su contenido ético ha contribuido y está contribuyendo hoy en día a la transformación simbólica de la ciudad de Barcelona. Me referiré al arte contemporáneo de explícito contenido político y su posible incidencia en la transformación del discurso simbólico de la ciudad. Aquello que la ciudad dice de sí misma y por lo que quiere ser conocida y recordada.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Memoria colectiva y organización simbólica</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Las ciudades nos hablan por medio de una específica organización simbólica. A través de los símbolos urbanos las ciudades muestran lo que sus ciudadanos quieren recordar, qué es lo importante para ellos, qué valores son los predominantes, qué personas son motivo de ejemplo e imitación, qué hechos históricos son los que nutren su identidad, cómo es su visión del mundo y de sí mismos. Los elementos significativos del plano, del nomenclátor, del lenguaje arquitectónico y de los monumentos públicos construyen un cierto significado de cada ciudad. En la construcción de esta organización simbólica juega un papel determinante la tensión entre el poder político y la memoria colectiva. El poder político es el que tiene la potestad de ordenar el espacio público y tiene la última palabra sobre lo que permanece en ese espacio. Tiende a la uniformidad y al monopolio de la economía simbólica. Sin embargo, la memoria colectiva de los grupos sociales que conviven en una ciudad es diversa, múltiple, inmaterial y siempre aspira a que su identidad sea reconocida y sus símbolos permanezcan. Hay tantas memorias colectivas como grupos sociales y como éstos están jerarquizados (por clase social, por grupo étnico, por lugar de procedencia, etc.) su reflejo permanente en el espacio urbano también lo está, por lo que los símbolos urbanos normalmente reflejan en cada momento histórico la escala de valores del grupo socialmente dominante en ese momento.    </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Pero cuando una nueva organización simbólica empieza a implantarse significa que se han producido cambios muy importantes y muy profundos en el nivel político y en el nivel social. Ahora bien, la transformación de la organización simbólica de la ciudad también es, a su vez,  un acto político que afecta a la praxis política general y al cambio social. De esta manera se establece una relación dialéctica entre los cambios sociales que hacen posible ésta transformación y cómo la transformación de la organización simbólica rubrica estos cambios dándoles un sentido de permanencia e irreversibilidad.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;"> Cuando los símbolos asumidos como propios por un determinado régimen político caen o son derribados, ese régimen político ha caído ya o tiene las horas contadas. Los ejemplos son evidentes.  Pocas personas hubieran podido imaginar en octubre de 1989 que la caída del ominoso Muro de Berlín simbolizaría el desmoronamiento del estado de la DDR y sólo dos años después la increíble descomposición de la mismísima URSS. Perfectamente conscientes del poder de los símbolos urbanos fueron los organizadores de los brutales ataques contra las torres gemelas de Nueva York, retransmitidos en directo a todos los rincones del mundo en 2001. Aunque el resultado final fuera el contrario del deseado (el régimen que pretendían desestabilizar no cayó sino que se endureció radicalmente y emprendió nuevas guerras), también fueron capaces de mostrar su fragilidad.   </span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Las artes plásticas, memoria colectiva y organización simbólica de la ciudad</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El papel de las artes plásticas en nuestro contexto es ambiguo. A diferencia del cine o de la novela, no se han caracterizado precisamente   por ser punta de lanza de la recuperación de la memoria colectiva antifranquista sacrificada durante el proceso de la transición democrática.  Aunque en la actualidad la situación ha cambiado un poco, la causa quizá habría que buscarla en la especial situación de las artes en los años ochenta, cuando se produjo el giro hacia el neo expresionismo y las artes plásticas, que habían estado altamente politizadas se despolitizaron. El péndulo de la historia del arte se deslizó hacia unas prácticas artísticas mucho más expresivas que reflexivas, más pictóricas que conceptuales, más autónomas que fusionadas con la realidad y la vida. Es curioso cómo la lectura que se hizo del debate posmoderno desde las artes plásticas se decantó hacia una forma de neo-romanticismo dejando de lado la mayor parte de los activismos políticos posmodernos que la misma crisis de la vanguardia había alentado. Durante los ochenta aquí preferimos a Julian Schnabel antes que  al grupo Material y la lucha contra el síndrome del SIDA; a Clemente antes que Martha Rosler o Barbara Kruger; a Kiefer antes que Hans Haacke. Aquí preferimos a Ferran García Sevilla o Barceló antes que Francesc Abad, o Valcárcel Medina o Antoni Muntadas. Como he apuntado, uno de los resultados de este proceso fue una profunda despolitización de las artes plásticas, una separación cada vez más radical de la realidad. Esta situación se mantuvo durante muchos años. Sin embargo, ahora está empezando a cambiar. Artistas jóvenes como Núria Güell, que profundiza en los procesos básicos del poder: la producción del dinero y los sistemas represivos. La obra de Ignasi Prat, que investiga las residencias en las que vivieron los dirigentes franquistas. Los polémicos trabajos de Santiago Sierra sobre las condiciones sociales realmente existentes y los presos políticos en España, que al ser censurado en la última edición de la feria ARCO ha alcanzado gran notoriedad. Las exposiciones de Francesc Torres en el MACBA, donde hace una explícita alusión al problema de las fosas comunes no excavadas. Domènec, con sus apasionantes investigaciones sobre el contenido simbólico de la arquitectura del franquismo a partir del uso de mano de obra gratuita de los presos republicanos esclavizados o de la utilización de algunos de los edificios que quedaban de la Exposición Internacional de 1929 en Montjuïc que en los años cincuenta fueron utilizados como verdaderos CIES (Centro de internamientos de extranjeros) con la salvedad que las personas detenidas hacinadas en su interior eran trabajadores del sur de España que simplemente querían encontrar empleo en Barcelona. También es muy interesante la publicación de postales con imágenes de momentos especialmente conflictivos de la historia de Barcelona, como la Semana Trágica, por ejemplo, que se constituyen en contradiscurso de la complaciente imagen turística de la ciudad. También es muy importante en esta recuperación de la memoria colectiva el artista Francesc Abad y su investigación sobre el Camp de la Bota, uno de los lugares preferidos por los franquistas en Barcelona para fusilar a los republicanos… Por supuesto hay que incluir en esta lista a Nora Ancarola y su visión del arte politizado que ha dado como resultado propuestas recientes tan interesantes como </span><i><span style="font-weight: 400;">Politizaciones del malestar </span></i><span style="font-weight: 400;"> o su exposición actual </span><i><span style="font-weight: 400;">Temps de plom i plata. Derives obligades.</span></i><span style="font-weight: 400;">  La lista podría alargarse mucho más, pero es evidente que el péndulo de la historia del arte volvió a moverse hace unos diez años hacia la fusión del arte con la realidad, la política, los procesos sociales y la memoria histórica.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><b>Estat Nació. Part 1</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Creo que para el estudio de la incidencia de las artes plásticas en la transformación de la organización simbólica de Barcelona es interesante detenerse en la exposición </span><i><span style="font-weight: 400;">Estat-Nació. Part </span></i><span style="font-weight: 400;">1 de Daniela Ortiz (Cuzco, Perú, 1985) y Xose Quiroga (Ourense, 1979)</span><i><span style="font-weight: 400;">  </span></i><span style="font-weight: 400;">(Galería Àngels Barcelona, primer trimestre de 2014) porque en pocas ocasiones se produce un paralelismo tan explícito entre el contenido de una exposición artística y una transformación real, concreta y muy significativa de la organización simbólica de una ciudad como Barcelona.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En primer lugar creo que el tema de la exposición </span><i><span style="font-weight: 400;">“Estat Nació. Part 1”</span></i><span style="font-weight: 400;"> se puede entender como una continuación de la exposición de La Capella (sala municipal de exposiciones situada en la calle Hospital 56 de Barcelona) de junio de 2013 </span><i><span style="font-weight: 400;">“NN 15.518”</span></i><span style="font-weight: 400;"> aunque el ángulo con el que se presenta el tema principal haya variado. En la primera el énfasis se hacía en las personas inmigrantes desaparecidas en su intento de llegar a las costas europeas y en la segunda el énfasis se hace en el papel que el pasado esclavista y colonial y las condiciones de existencia de las personas inmigradas tienen en la construcción de un proceso nacional como el catalán y en la organización simbólica de una ciudad como Barcelona.  Si la primera exposición hace referencia a toda Europa, la segunda está localizada aquí, en Cataluña. En ambos casos creo que plantea un problema fundamental tanto para la construcción europea como para el proceso que estamos viviendo aquí. No es otro que la relación que mantenemos con las personas que desde la parte pobre del mundo (la mayor parte) desean venir aquí en busca de una vida mejor. Si la primera exposición habla de los muertos, la segunda habla de los vivos. En ambos casos el tratamiento que desde Europa les damos no es demasiado solidario. Si bien es cierto que algunos países europeos como Alemania se han mostrado generosos y han admitido más de un millón de personas migrantes. No hay más que ver lo que pasó en Lampedusa en octubre de 2013 o lo que pasó en Ceuta, con la Guardia Civil disparando contra las personas que llegaban nadando a la playa para conseguir que no llegaran y consiguiéndolo, con el resultado de quince personas ahogadas. El ministro de interior en ese momento era Jorge Fernández Díaz, quien ordenó además la instalación de afiladas cuchillas denominadas “concertinas” en toda la extensión de la alambrada que delimita la frontera con Marruecos.  Ni el menor atisbo de solidaridad o simple compasión. Muy poca gente hace algún esfuerzo por recordar que los países de los que vienen estas personas fueron durante mucho tiempo fuente de riqueza sobre la que se construyó el esplendor europeo y también el Catalán. Pocos quieren saber que el magnate del comercio y la navegación transatlántica Antonio López, marqués de Comillas, fue esclavista o que el dinero con el que se pagó parte del modernismo, a través de la familia Güell, procedía de la trata de esclavos en Cuba. Parece que el esclavismo esté reservado a las películas americanas y que nosotros no hayamos tenido nada que ver. En la exposición estaban representadas además del monumento a Antonio López diversas de sus propiedades como el edificio de la Compañía de tabacos de Filipinas o el Palau Moja, que durante muchos años fue su residencia oficial en Barcelona.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El más mínimo sentido histórico de nuestro trato con el resto del mundo tendría que despertar un atisbo de mala conciencia. ¿Mala conciencia europea o catalana? Pues sí. A falta de solidaridad, sentido de la justicia, defensa de los derechos humanos o sentimiento de especie, incidir en la mala conciencia no me parece mal. Lo que pasa es que los europeos somos especialistas en meter la mala conciencia, (o la conciencia a secas) en el bolsillo, cerrar la cremallera y no volverlo a abrir nunca más. Es cómodo actuar como si la conciencia no existiera y mucho menos la conciencia de uno mismo. No pensar nunca que fuimos nosotros los explotadores y que también Cataluña participó con entusiasmo de la explotación colonial. Como se demuestra </span><a href="http://daniela-ortiz.com/index.php?/projects/cc13/"><span style="font-weight: 400;">en el video</span><i><span style="font-weight: 400;"> CC-13</span></i></a><span style="font-weight: 400;">, nadie quiere recordar lo que pasó. Aunque la memoria es tan débil que pocos son los que incluso recuerdan el fascismo franquista… </span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><b>El capital como objeto de adoración</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Esta falta de escrúpulos en el trato hacia personas concretas y reales que simplemente buscan una vida mejor siempre me ha sorprendido si la comparamos con la veneración que tenemos hacia la gran abstracción de nuestro tiempo: el capital. El trato que dispensamos a las exigencias del capital no es sólo exquisito, sino también religioso. Se constituye en poder separado de los humanos. Es inapelable en su verdad inmutable. Ni siquiera podemos pensar alternativas a su verdad. Es un bien en sí mismo. “Lo que aparece es lo bueno. Lo bueno es lo que aparece”, como decía Debord. Evidentemente exige sacrificios. Para tranquilizar a los mercados y evitar que suba la prima de riesgo tenemos que permitir que nos recorten el salario, la educación y la sanidad. Y por pecadores nos expulsan de nuestras casas si no podemos pagar la hipoteca. El capital y su aplicación práctica, el capitalismo, se nos presentan como verdades universales totales y ahistóricas. Siempre ha sido así y así será. Es evidente que no nos damos cuenta que el trato que dispensamos a los inmigrantes (les tratamos como cosas, no como personas) es el trato que el capital nos dispensa a todos: nuestra cosificación avanza a marchas forzadas en forma de paro, de precaridad, de dificultades crecientes para llevar una vida digna. Y tampoco nos damos cuenta de que esta pseudo-religión esconde la ferocidad de las relaciones reales entre los humanos. Simplemente legitima las relaciones de explotación de unos seres humanos (pocos) sobre los demás (la inmensa mayoría). ¿Seremos capaces de liberarnos de la tiranía de los grandes bancos, de los fondos de inversión, del neoliberalismo y de la troika, de sus deudas ilegítimas y de sus medidas represoras? No es fácil, pero de nosotros depende. Quizá, una forma de empezar sea convertir la indignación en organización política, es decir, politizando el malestar, siguiendo las ideas de Nora Ancarola.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;"><br />
</span><span style="font-weight: 400;"> Este trabajo artístico tiene el mérito de hablar de lo que nadie quiere hablar. Que el General Prim también promulgó leyes salvajes contra la población negra y que algunos de los símbolos urbanos de Barcelona conmemoran el esclavismo.  Ahora bien, qué poco se podían esperar Daniel Ortiz y Xose Quiroga que sólo cuatro años después de la exposición el monumento al marqués de Comillas iba a ser eliminado del espacio público de Barcelona por el propio Ayuntamiento. </span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><b>Adéu Antonio. Memòria i reparació</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;"><em>Adiós Antonio. Memòria i reparació</em> es la despedida en forma de tarjeta postal del monumento dedicado a Antonio López que fue desmontado el domingo 4 de marzo de 2018 por orden de la autoridad municipal y guardado en un almacén del consistorio. En la misma tarjeta postal el colectivo Tamquem els CIEs reclamaba el cambio de nombre de la plaza de Antonio López por el de Idrissa Diallo, que murió el año 2012 en el CIE de Barcelona bajo custodia policial por causas que nunca se han aclarado. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La conexión entre la crítica que hacen los artistas Daniela Ortiz y Xose Quiroga en su exposición de 2014 y la acción municipal de retirada del monumento en 2018 están evidentemente conectadas. Pero para que esta conexión se produjera  y la organización simbólica de Barcelona empezara a transformarse tuvieron que pasar varias cosas. Como mínimo dos: que la nueva mirada sobre los procesos de descolonización y las implicaciones éticas de la explotación colonial se fuera imponiendo en los debates históricos y culturales  y en segundo lugar, que se dieran las condiciones sociales y políticas para que nuevas fuerzas de la izquierda consiguieran ganar las elecciones municipales. Ambas cosas se produjeron en 2015 con la victoria de la nueva formación política de Ada Colau y el buen resultado de la CUP (Candidatures d’Unió Popular). A partir de ese momento, si bien es cierto que el enfoque de la política cultural municipal ha sido un poco errático (con los vaivenes de la coalición con el partido socialista) sí que se puede afirmar que se está produciendo un intento de replanteamiento de la organización simbólica de Barcelona. La Generalitat de Cataluña, por su parte, ha declarado la nulidad total de los juicios sumarísimos franquistas y los instruidos por el Tribunal de Orden Público. Este proceso es muy importante también porque representa un cambio político grande de la antigua Convergencia (CDC) que hasta ahora nunca había mostrado demasiado interés en profundizar en este problema. Por otro lado, la demanda de grupos políticos como la Cup de revisar algunos monumentos (como el de Colón, entre otros), muestra una nueva sensibilidad hacia el pasado colonial que hasta hace muy poco no era tenida en cuenta en absoluto.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><b>Cambio histórico, transformación simbólica de Barcelona y conclusión</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Estos cambios simbólicos y legales obedecen claramente a la visualización de un cambio de época histórica. Son el resultado del final del denominado “Régimen del 78” y del estado de “pre-independencia” (o “post-autonomía”)  en el que está situado el presente. Pero en Cataluña creo que todavía muchas personas no son conscientes de hasta qué punto ya el Régimen del 78 ha quedado atrás. La energía que surgió del 15 M y la fuerza del proceso soberanista han arrasado con las organizaciones políticas que protagonizaron la transición y los primeros años de la nueva democracia. La victoria de Ada Colau en la alcaldía de Barcelona y la presión de la CUP sobre los partidos que integran el actual gobierno de la Generalitat ha hecho posible un giro hacia la izquierda de la política catalana y del proceso constituyente: otras formas de hacer política y otras maneras de interpretar la realidad. Para miles de ciudadanos la independencia de Cataluña, que parecía hasta hace muy poco un proyecto utópico, confuso y socialmente conservador, parece estar a la vuelta de la esquina y se presenta como una palanca fundamental para la  transformación social. Las nuevas exigencias ciudadanas contra la corrupción, los recortes, el paro y la injusticia social ya no pueden encontrar su expresión en las antiguas formas políticas.  </span></p>
<p><strong><strong> </strong></strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Indudablemente este nuevo momento histórico tiene que tener una nueva expresión en  la organización simbólica de la ciudad que ahora se está iniciando por la vía de la revisión del papel de las instituciones y de la retirada y transformación de elementos concretos. En esta nueva expresión de la organización simbólica de la ciudad, que en gran medida se produce a través de elementos estéticos (escultura, arquitectura, urbanismo), los artistas plásticos de ideas más avanzadas tendrán mucho que decir si entienden esta parte de su trabajo en relación con las fuerzas políticas y sociales también más avanzadas en un proyecto de transformación de la realidad.</span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://situaciones.info/revista/barcelona-narra-arte-politico-memoria-colectiva-y-transformacion-simbolica-de-la-ciudad-de-barcelona/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>RECLAM_ACCIONS Per la cultura. Entrevista a Nora Ancarola.</title>
		<link>http://situaciones.info/revista/reclam_accions-per-la-cultura-entrevista-a-nora-ancarola/</link>
		<comments>http://situaciones.info/revista/reclam_accions-per-la-cultura-entrevista-a-nora-ancarola/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 14 Oct 2017 22:01:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Antonio Ontañón]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[15-M]]></category>
		<category><![CDATA[ACCA]]></category>
		<category><![CDATA[Ada Colau]]></category>
		<category><![CDATA[Adrián Guerra]]></category>
		<category><![CDATA[Ajuntament de Barcelona]]></category>
		<category><![CDATA[Antonio Ontañón]]></category>
		<category><![CDATA[ARCO]]></category>
		<category><![CDATA[Barcelona]]></category>
		<category><![CDATA[Barcelona en Comú]]></category>
		<category><![CDATA[Berta Sureda]]></category>
		<category><![CDATA[Cataluña]]></category>
		<category><![CDATA[Catalunya]]></category>
		<category><![CDATA[Centrum Beeldende Kunst]]></category>
		<category><![CDATA[CiU]]></category>
		<category><![CDATA[CiutArt]]></category>
		<category><![CDATA[CoNCA]]></category>
		<category><![CDATA[Dirección General de Patrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[Ernest Maragall]]></category>
		<category><![CDATA[Estatuto del Artista]]></category>
		<category><![CDATA[Fábricas culturales]]></category>
		<category><![CDATA[Fábricas de creación]]></category>
		<category><![CDATA[Federació de treballadors i treballadores de la cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Ferran Mascarell]]></category>
		<category><![CDATA[Fórum Universal de les Cultures]]></category>
		<category><![CDATA[Fundación Arte y Mecenazgo]]></category>
		<category><![CDATA[Generalitat de Catalunya]]></category>
		<category><![CDATA[Gentrificación]]></category>
		<category><![CDATA[ICUB]]></category>
		<category><![CDATA[Instituto Catalán de Industrias Culturales]]></category>
		<category><![CDATA[Jaume Collboni]]></category>
		<category><![CDATA[Jordi Sellas]]></category>
		<category><![CDATA[Julius Wiedemann]]></category>
		<category><![CDATA[Ley Ómnibus]]></category>
		<category><![CDATA[Lluís Puig Gordi]]></category>
		<category><![CDATA[MACBA]]></category>
		<category><![CDATA[Magma]]></category>
		<category><![CDATA[Marcelo Expósito]]></category>
		<category><![CDATA[Massachusetts Council for the Arts and Humanities]]></category>
		<category><![CDATA[Mercedes Basso]]></category>
		<category><![CDATA[MNAC]]></category>
		<category><![CDATA[Nora Ancarola]]></category>
		<category><![CDATA[Nostromo Films]]></category>
		<category><![CDATA[PAAC]]></category>
		<category><![CDATA[PdeCat]]></category>
		<category><![CDATA[Pilar Rahola]]></category>
		<category><![CDATA[Plan Integral de Artes Visuales]]></category>
		<category><![CDATA[PSC]]></category>
		<category><![CDATA[Ricard Robles]]></category>
		<category><![CDATA[Risto Mejide]]></category>
		<category><![CDATA[Santi Vila]]></category>
		<category><![CDATA[Sónar]]></category>
		<category><![CDATA[Taschen]]></category>
		<category><![CDATA[Xarxaprod]]></category>
		<category><![CDATA[Xavier Marcé]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://situaciones.info/revista/?p=2160</guid>
		<description><![CDATA[&#160; &#160; Antonio Ontañón: El pasado mes de noviembre, la PAAC, junto con otras asociaciones de trabajadores de la cultura, publicó un manifiesto crítico con la situación de la cultura en Barcelona y...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_2164" class="wp-caption alignnone" style="width: 1000px"><img class="wp-image-2164 size-full" src="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2017/10/foto-oficial-del-grup-PAAC.jpg" alt="" width="1000" height="667" />
<p class="wp-caption-text">Fotografía oficial de grupo. PAAC, <em>Plataforma Assembleària d’Artistes de Catalunya</em>.</p>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Antonio Ontañón: El pasado mes de noviembre, la PAAC, junto con otras asociaciones de trabajadores de la cultura, publicó un manifiesto crítico con la situación de la cultura en Barcelona y Cataluña. ¿Cuáles son las claves del descontento de los trabajadores y las trabajadoras de la cultura?</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"><strong>Nora Ancarola:</strong> Me agrada comenzar esta entrevista con esta pregunta. Sí, el pasado mes de noviembre un conjunto importante de asociaciones y de creadores y creadoras independientes nos unimos de una manera espontánea, rápida y casi diría natural, para finalmente publicar ese manifiesto. La PAAC (Plataforma Assembleària d&#8217;Artistes de Catalunya) hizo un llamamiento a la gente del sector, a los artistas de todos los ámbitos de la creación, y, luego de dos o tres sesiones, el consenso fue unánime. Esto solo sucede cuando el descontento es generalizado y hay una necesidad absoluta de manifestarse. La situación en la que nos encontramos los trabajadores y trabajadoras de la cultura desde hace unos cuantos años, y que ya es verdaderamente desesperante, es de un creciente y continuado abandono por parte de las instituciones, no solo culturales, sino también educativas y legislativas, lo que repercute negativamente en la valoración que la sociedad en su conjunto hace de la actividad cultural.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En estos 40 años de democracia, hemos pasado 30 generando un &#8220;bluff&#8221; cultural, siendo utilizado como </span><i><span style="font-weight: 400;">marketing</span></i><span style="font-weight: 400;"> de un país que necesitaba con urgencia ponerse al día y demostrar pátina cultural, e instrumentalizado políticamente de manera sistemática y de lo cual llegaban algunas migajas para producir mercadería visible. En el campo de las artes visuales parecía que se comenzaba a generar una red de creación, producción e investigación de manera bastante articulada, gracias al esfuerzo de los profesionales del sector, animados por lo que parecía un camino promisorio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Pero desgraciadamente no era el objetivo institucional, y la crisis dio argumentos para desmontar todo lo que se estaba iniciando. La crisis fue la gran excusa del aparato gubernamental para cortar todo alimento de carácter cultural desvelando lo que subyacía: un profundo desprecio por los que trabajamos en la cultura. Solo ha quedado algún interés por la recuperación de patrimonio –para preservar colecciones privadas– por parte de los políticos conservadores de nuestro país representados en estos momentos por la Conselleria de Cultura de la Generalitat de Catalunya. Por otro lado, el Ajuntament de Barcelona –en estos momentos gobernado por un nuevo partido salido de los movimientos del 15-M, los &#8220;comunes&#8221;–, ha resultado para muchos de nosotros muy desilusionante en el ámbito de cultura, ya que la deja en manos de los que habían creado la </span><i><span style="font-weight: 400;">Marca Barcelona</span></i><span style="font-weight: 400;">, con intereses cada vez más ligados a la empresa privada –PSC, muy en la línea de su marco estatal PSOE– y que entienden la cultura como un escaparate que precariza cada vez más a los que trabajamos en ella, con un desprecio propio de un neoliberalismo basado en la emprendeduría –en un país donde la estabilidad de las pequeñas empresas es muy débil– y el &#8220;tu puedes si te lo propones&#8221;. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">La llamada de la PAAC al conjunto de los creadores y creadoras llega justo en el preciso momento en que Ada Colau cede la regiduría de Cultura a Collboni, del PSC, pero no solo eso, sino que además le otorga algunas competencias en Turismo, Urbanismo y Finanzas, un </span><i><span style="font-weight: 400;">pack </span></i><span style="font-weight: 400;">perfecto para engrosar las arcas de las empresas que siempre se han enriquecido a costa de precarizar a los trabajadores. Un verdadero desastre. Es evidente que una gran deficiencia de &#8220;los comunes&#8221; es creer que la cultura es elitista y propia de las burguesías –por tanto debe ser gobernada a partir de esos intereses, lo que es un verdadero sinsentido teniendo en cuenta que los artistas visuales, por ejemplo, generan el 85% de sus activos profesionales trabajando en otras cosas para sobrevivir, haciendo dobles jornadas –la de la creación y la alimentaria– ya que el pago por realizar un proyecto y/o exposición se realiza a través de papel –catálogos–, visibilidad –SIC–, o &#8220;glamour&#8221; si tienes una galería &#8220;guay&#8221;.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Las acciones que salen de las reuniones de la recién formada </span><i><span style="font-weight: 400;">Federació de treballadors i treballadores de la cultura</span></i><span style="font-weight: 400;">, son dos: la campaña </span><i><span style="font-weight: 400;">Colau, on ets?</span></i><span style="font-weight: 400;"> (Colau, ¿dónde estás?)– y el manifiesto que se presenta el 8 de noviembre en rueda de prensa a través de tres portavoces: uno de la PAAC, uno de la ACCA (</span><i><span style="font-weight: 400;">Associació Catalana de Crítics d&#8217;Art</span></i><span style="font-weight: 400;">) y otro de Xarxaprod (una red de centros de arte de todo el territorio catalán).</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En relación a la primera acción, el objetivo era explicarle a nuestra alcaldesa –en la cual algunos de nosotros habíamos puesto alguna expectativa– lo que había hecho al dejar en manos del PSC la Regiduría de Cultura, a la vez que nos presentábamos, no como la élite de la cultura, sino como un grupo de gente trabajadora. Le explicábamos también que la incorporación en el equipo de Gobierno de los que han transformado la cultura en escaparate político y negocio de unos pocos era una gran equivocación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En segundo lugar, redactamos un manifiesto que, dirigido a la sociedad en su conjunto, se refería tanto a las políticas culturales de la Generalitat de Catalunya como al Ajuntament de Barcelona. Comenzábamos hablando del creciente abandono del sector de la cultura por parte de las instituciones públicas, cuyas prácticas se alejan cada vez más de las normas mínimas de respeto hacia los creadores y creadoras y sus públicos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Del Departament de Cultura se señalaba la absoluta falta de transparencia, la inexistencia de un proyecto y planificación cultural y la priorización de la industria en detrimento de la investigación y la acción cultural como una articulación social necesaria. Este último punto se refería también a las políticas del ICUB, que si bien en aquel momento aún no habían comenzado a concretarse, teníamos muy claro que se concretarían en medidas “festivaleras” de “escaparate cultural” y ligadas a la empresa, muy lejos de las propuestas de Barcelona En Comú en sus inicios –que pretendían poner énfasis en la función social de la cultura como canalizadora de pensamiento crítico y bienes simbólicos y en la construcción de relatos colectivos–. Era importante también en nuestro comunicado denunciar las empresas externas –como CiutArt o Magma– que contratan trabajadores y trabajadoras dentro de los centros de arte, museos y espacios educativos, precarizando aún más el espacio laboral. En estos días, después de casi un año de luchas, estos mismos trabajadores y trabajadoras continúan en huelga indefinida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En aquel momento también hablábamos de malas prácticas en los concursos públicos y designaciones de cargos de responsabilidad, pero nunca nos imaginamos hasta donde se podría llegar. En estos meses se han elegido direcciones </span><i><span style="font-weight: 400;">a dedo</span></i><span style="font-weight: 400;"> y en caso que se realizara un concurso, el jurado fue absolutamente endogámico y tóxico.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En definitiva, nuestro reclamo abarcaba prácticamente a todos los campos: en realidad hablábamos de la política cultural en su conjunto, por lo que pedíamos interlocución urgente con las administraciones.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"><b>A. O.: El manifiesto contrapone dos modelos de cultura: el neoliberal, basado en la idea de las industrias culturales, el entretenimiento y el modelo turístico y el crítico, basado en la idea de fomentar la creación de base, la más comprometida con la realidad, con la investigación y con la transformación social. ¿Podrías comentar brevemente las diferencias entre ambas concepciones?</b><br />
</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"><strong>N. A.:</strong> Sí, tal como enuncio en la respuesta anterior, la crítica global que hacemos a las administraciones es la instalación del modelo de cultura neoliberal más duro. Las industrias o empresas culturales –fábricas de creación– fueron el gran “invento” que partidos claramente neoliberales tanto de derechas como los de izquierda derechizados como el PSC, que introduce el modelo del “tu puedes” y las ofensivas propuestas de emprendeduría como solución a la crisis. Relacionar la cultura con el entretenimiento y el turismo es la gran apuesta de estas administraciones, despojándola de toda función crítica y transformadora.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En el momento actual, de crisis –estafa– financiera y política, se ha arrinconado la cultura a un espacio de prescindibilidad. Ello, unido a la idea que los que trabajamos en la creación y el arte en general, tenemos nuestra “recompensa” en el propio “hacer”, aunque ello no nos permita vivir dignamente. Una excusa perfecta para devaluar nuestros derechos laborales y evitar así cualquier “ingerencia” del pensamiento crítico en la sociedad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En los últimos años, incluso en las épocas de “vacas gordas”, la cultura se medía por la cantidad de infraestructuras. Toda ciudad, por pequeña que fuera, quería tener su museo de arte contemporáneo, lo que permitió recalificar zonas poco valiosas a través de </span><i><span style="font-weight: 400;">gentrificaciones</span></i><span style="font-weight: 400;"> escandalosas, en muchos casos poco eficaces, pero en otros destrozando el tejido ciudadano. En estos momentos muchos de estos espacios tienen presupuestos bajísimos que impiden cualquier programación coherente y ponen en peligro su continuidad. Los reducidos presupuestos dedicados a creación contemporánea han hecho que en estos últimos diez años se hayan cerrado innumerables centros arte y creación. Eran el incipiente germen de una verdadera estructura rizomática que se estaba generando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Pero no me gustaría que entendamos que estoy hablando exclusivamente de subvenciones. La apuesta por la creación y la cultura contemporáneas, no empieza ni acaba en las subvenciones. Nuestras administraciones han sido y son ineficaces en la construcción del tejido cultural de nuestra sociedad. No han sabido generar interés por los valores del pensamiento crítico, reduciendo de manera ingente las becas y los presupuestos en investigación, reduciendo y maltratando a los docentes, reduciendo presupuestos y aumentando los precios de las matrículas en los centros de arte. </span><span style="font-weight: 400;"><br />
</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Quizás podríamos pensar que esta postura neoliberal ha conseguido incidir en el mercado del arte; sin embargo, ni en esto han sido capaces ni eficaces.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Estela Rodríguez utiliza en uno de sus textos el término “Exterminio de la cultura”, y me parece muy oportuno. Primero se comienza por la desvalorización y precarización de la profesión, luego por la desaparición progresiva de la cultura, reemplazándola por una cultura banal, divertida, amable, donde lo importante son los índices de público y el rendimiento de taquillas. El modelo </span><i><span style="font-weight: 400;">Fórum Universal de les Cultures</span></i><span style="font-weight: 400;"> del 2004 es el mejor ejemplo del enmascaramiento que subyace en los proyectos culturales. </span><i><span style="font-weight: 400;">Gentrificación</span></i><span style="font-weight: 400;">, suculentas ganancias inmobiliarias, debates banales con aspecto de interés global, para beneficio del político de turno y sus amigos, etc.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En el otro lado, desde el lugar de los y las que trabajamos en cultura y en educación porque creemos en sus potencialidades, está el pensamiento crítico, la defensa de la universalidad, de la cultura, de la libertad de expresión. De este otro lado están los que han luchado porque haya una biblioteca pública en cada barrio, los que creemos que debemos consolidar espacios de relación y creación más que construir nuevos, recuperar la coherencia de los proyectos culturales y dotarlos de medios para su desarrollo. Creemos también que los centros públicos y los museos deberían tener autonomía y forma jurídica propia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En nuestra idea de cultura, el arte, la creación, la educación y la sociedad han de estar absolutamente interconectados en un proyecto donde el contexto y los intereses de cada comunidad tendrían que generar acciones conjuntas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Muchas veces se habla de que no existe diferencia entre baja y alta cultura, es evidente que en relación al valor de ambas, la importancia es compartida. Me agrada más la idea de hablar de culturas, con su diversidad y tendencias, siempre y cuando interconectemos los distintos espacios de la creación y el pensamiento, permitiendo también generar vínculos reales de interacción y “porosidades” entre los diferentes sectores de la sociedad.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><b>A. O.: Estas dos concepciones de la cultura implican también dos formas diferentes de políticas culturales. ¿En qué se diferenciarían?</b></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"><strong>N. A.:</strong> Está claro que a las grandes diferencias entre la dos formas de entender la cultura les corresponden políticas culturales diferentes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En contraposición a lo que creemos que deberían ser unas políticas culturales integradoras, que den valor a las acciones de todos los sectores de la cultura, relacionándolos y articulándolos para hacer públicas las diferentes voces y ponerlas a debate y en acción, a nuestras instituciones les preocupa muy poco el sentido social y articulador que puede tener la cultura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">De todos modos me gustaría diferenciar las acciones de las diferentes administraciones, que poseen características propias, teniendo en cuenta los partidos que las gobiernan, aunque curiosamente en algunos casos se intercambian “ideas” e incluso partidos “opuestos” acaban eficazmente el trabajo comenzado por sus “enemigos” políticos, como sucedió en educación, con Ernest Maragall del PSC como </span><i><span style="font-weight: 400;">conseller</span></i><span style="font-weight: 400;"> de Educación. En este caso, Maragall continuó en la línea neoliberal ultra-conservadora del anterior, desbastando la poca estructura democrática que quedaba en el funcionamiento de los centros educativos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En cultura, en estos momentos, la Conselleria de cultura de la Generalitat está gobernada por el PdeCat –antigua Convergència– y en Barcelona, el Ayuntamiento –cultura dentro de la estructura del ICUB– dirigido por Barcelona En Comú, aunque en cultura gobierna PSC, gracias a un acuerdo municipal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">La tarea que actualmente realiza la Conselleria en el territorio es prácticamente nula.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Desde hace varios años, con el conseller Mascarell –trasladado del PSC a Convergència Democràtica de Catalunya como independiente, cosa que podía parecer extraña, pero al poco tiempo nos dimos cuenta que era de enorme coherencia– intenta erradicar del mapa cultural de país toda mácula crítica y desde una postura radical deja boquiabiertos a sus congéneres de partido, generando una política cultural de élite, velando por las colecciones particulares y creando museos públicos para beneficio de intereses privados…  Poco después le sucede en el cargo Santi Vila, muy poco interesado y poco conocedor de la cultura del país, pero con fuertes ambiciones políticas. Al desmantelamiento de Mascarell le sucede un silencio administrativo pocas veces visto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Es interesante remarcar que entre tanto silencio, de vez en cuando, Santi Vila realiza propuestas “peregrinas” –evidentemente para visibilizarse–, como que va a poner en marcha en Cataluña una feria de arte del nivel de ARCO, o propuestas de festivales megalómanos. Mientras tanto, el Plan Integral de Artes Visuales está aparcado, después de un año y medio de “entretener” a las asociaciones, poniendo presupuesto solo a las acciones que benefician a algunas galerías muy específicas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Ninguna acción que mejore y/o modifique el estado imperante. Ninguna acción que demuestre preocupación por tanta precariedad. Solo algunas miradas hacia colecciones privadas donde las propuestas se basan en localizar centros de arte públicos que puedan alojar el patrimonio artístico de algunas familias amigas. El nuevo conseller Santi Vila deja la </span><i><span style="font-weight: 400;">conselleria</span></i><span style="font-weight: 400;"> de cultura apenas puede colocarse en un lugar de mayor futuro político, nuevamente a la espera… el estado de elecciones permanente justifica los estados de </span><i><span style="font-weight: 400;">standby</span></i><span style="font-weight: 400;">.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Ningún interés por parte de la Administración por conocer las prácticas artísticas y culturales contemporáneas, ni por entender la evolución que ha hecho que en los últimos años se hayan abierto nuevos campos de producción y de relaciones</span><span style="font-weight: 400;"><br />
</span><span style="font-weight: 400;">con la sociedad. Nunca como en estos momentos los trabajadores de la cultura han estado tan inmersos e interesados en la interlocución con el entorno, nunca como ahora tan preocupados con los temas que nos aquejan a todos. Hace ya mucho tiempo que las prácticas culturales contemporáneas han asumido con verdadero interés su papel de intermediador y recolector de los relatos sociales. Sin embargo, parece que desde los espacios de gobierno, les interesaría que nos coloquemos en ese espacio narcisista y banal que la sociedad capitalista dispone para los creadores, para consumo de unos pocos.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><b>A. O.: Tal y como dices, en el Ayuntamiento de Barcelona se ha producido una coalición de gobierno entre Barcelona en Comú y el PSC. ¿Este pacto ha sido negativo para la cultura de Barcelona?</b></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"><strong>N. A.:</strong> La problemática del Ayuntamiento de Barcelona es verdaderamente compleja. Barcelona En Comú inicia su mandato con una propuesta cultural algo difusa, pero esperanzadora. Por primera vez en la historia del Ayuntamiento de Barcelona nos encontramos con propuestas diseñadas por personas que provenían realmente del mundo de la cultura, como Marcelo Expósito entre otros. En los momentos previos a las elecciones, se realizaron desde el partido reuniones multitudinarias de debate, donde nos encontrábamos personas del mundo de la cultura con anhelos de transformación y mejora. En esos momentos de debates parecía que la cultura iba a ser un instrumento de cambio relevante. Pizarras que recogían análisis y acciones, papelitos de colores con matices y especificaciones, relatores y relatoras que sabían perfectamente como coordinar y encauzar los debates. El 15M en marcha.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">A pesar de ello, poco después de las elecciones, aparece la primera decepción: la regiduría de cultura no existiría: no hay suficientes regidores para todo, por los que cultura pasa a ser un comisionado. La idea de unir cultura y educación no les parece una buena idea. Se descarta la unión de las dos regidurías –a mi criterio una apuesta interesante y valiente–, por aparentes problemas de luchas de poder entre algunos componentes del partido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Por tanto cultura pasa a ser un comisionado, lo que no sería un gran problema si no fuera porque simbólicamente nos evidencia un cierto desprecio por la cultura como algo verdaderamente importante. Los que creíamos que era un tema clave en Barcelona En Comú comenzamos a tener motivos para la preocupación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">El nombramiento de Berta Sureda como comisionada abre una línea de luz en el camino. Es el momento en que comienza a verse una nueva estructura renovada y de funcionamiento del ICUB, donde Sureda se dispone a no seguir con la </span><i><span style="font-weight: 400;">Marca Barcelona</span></i><span style="font-weight: 400;">, sino que pone el énfasis en el tejido cultural existente, desde la base. Ella misma dice: “No ha de ser el ICUB el que produzca la cultura, ha de ser la propia sociedad la que la cree”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En esos momentos aún quedaban muchas incógnitas: cómo articular la cultura de base con la de los profesionales, cómo relacionar las necesidades con los proyectos de investigación, cómo mantener el debate entre las instituciones, los sectores profesionales y la ciudadanía… pero hemos de tener en cuenta que un nuevo proyecto de cultura se estaba construyendo, y ello hubiera requerido tiempo y experiencia a través de los errores y los aciertos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Pero ese tiempo de construcción no existió. Después de poco más de un año llegó la noticia más temida: el Ayuntamiento de Barcelona hace un pacto con el PSC para que se haga cargo de cuatro regidurías, una de ellas la de Empresa, Cultura e Innovación, a cargo de Jaume Collboni. La decepción es enorme. En un principio Barcelona En Comú dice que en el acuerdo queda claro que el nuevo regidor continuará la línea de trabajo iniciada desde el comisionado. Sin embargo, a medida que va pasando el tiempo, las iniciativas y las acciones municipales de cultura son absolutamente opuestas al proyecto “común”. Collboni y su asesor Xavier Marcé –persona muy implicada en empresas privadas relacionada con equipamientos y servicios– ponen en marcha una medida tras otra, bajo el criterio </span><i><span style="font-weight: 400;">Marca Barcelona</span></i><span style="font-weight: 400;"> –del cual Berta Sureda pretendía salir–.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Se trata de propuestas mercantilistas con el único propósito de enriquecer las empresas subsidiarias, dejando de lado toda intención de generar un proyecto cultural comunitario como el del Teatre Grec en agosto (</span><i><span style="font-weight: 400;">Les Nits d&#8217;Agost al Teatre Grec</span></i><span style="font-weight: 400;">), –dinero del turismo que va a parar a las empresas privadas Mas i Mas, Focus y Bitò, cómo no– , o el anuncio del acuerdo con Fira de Barcelona de ocupar el Pabellón Victòria Eugènia para alojar exposiciones de “gran nivel”, un antiguo sueño de una empresa muy ligada a Xavier Marcé. Por otro lado se sigue invirtiendo en “ladrillo”, en la tónica de anteriores gobiernos, dejando casi siempre los espacios sin presupuesto para equipamiento ni programaciones decentes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Ante las reclamaciones continuas del sector y el descontento generalizado, Collboni acepta crear comisiones de trabajo que se derivan del Pleno de Cultura del Ayuntamiento. Sí, comisiones plurales, que pretenden poner un poco de interés social y buenas prácticas a tanto desastre, las cuales son presididas por alguno de los asesores o trabajadores del ICUB que inician las sesiones aclarando sistemáticamente que las conclusiones derivadas de las comisiones NO-SON-VINCULANTES.</span></p>
<p style="text-align: justify;">Si hablamos de buenas prácticas, la Regiduría se destaca por crear concursos con jurados endogámicos en los que resulta siempre –casualmente– elegido algún amigo empresario del séquito socialista. Un ejemplo de ello fue el concurso ganado por la empresa Aftershare de Risto Meijide –colaborador habitual de la televisión basura– para fomentar la lectura, cuya primera propuesta era una triste y banal acción de envío de libros a Donald Trump, idea peregrina que afortunadamente fue vetada por el Comité Ejecutivo del Pleno de Cultura, aunque no pudo vetar que la empresa se haga cargo del programa –ahora en silencio–.</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En definitiva, nos tienen trabajando como un entretenimiento, a sabiendas de las dificultades que tenemos los que trabajamos en cultura, donde nuestro tiempo se reparte en tres o cuatro trabajos precarios o en el desierto laboral por delante –los más jóvenes–, por lo cual, solo requiere un poco de paciencia de su parte. Las comisiones trabajan y el ICUB toma decisiones, la mayoría de las veces opuestas a los intereses de la mayoría.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Collboni también deja claro que ha dejado hacer y continuar procesos participativos que ya habían comenzado, como el del Teatro Arnau, o el del Borsí, o incluso el gran proyecto de Fabra i Coats, al cual el Ayuntamiento se niega a dotar como corresponde para crear el Centro de Arte que Barcelona merecería –¿quizás porque es en Sant Andreu y no les gusta el extrarradio?–. Migajas para los </span><i><span style="font-weight: 400;">progres</span></i><span style="font-weight: 400;">, mientras ellos gastan cientos de miles de euros en proyectos fantasmas o millones en ladrillo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">La decisión del gobierno municipal de Ada Colau, no podría haber escogido peor socio. Y lo que es peor, parece que no se enteran… y los que sí se enteran, no hablan.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><b>A. O.: ¿Cómo puede la PAAC incidir en todo este proceso y ser al mismo tiempo una asociación de defensa de los intereses de los artistas?</b></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"><strong>N. A.:</strong> La PAAC –Plataforma Assembleària d’Artistes de Catalunya, creada hace apenas 18 meses–, como otras asociaciones profesionales, son imprescindibles en estos momentos de precariedad y infravaloración de las prácticas artísticas. En el escenario de crisis actual, pretendemos desde nuestra propia estructura crear modelos comunes y ser interlocutores para poder formar parte del debate y generar estrategias y luchar por el cambio. Hay muchos temas que nos preocupan, y las dificultades para afrontar la profesionalización es cada vez mayor. Los problemas de los creadores y creadoras, en relación a tener su situación profesional regularizada, tanto frente a la Seguridad Social como frente a la Hacienda Pública, parecen un problema muchas veces irresoluble.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Las malas prácticas en las artes visuales son continuas. Tal como explico en preguntas anteriores, en nuestro país, estamos sufriendo la desarticulación más grande del tejido creativo de toda la historia de la democracia. Ya hace décadas que nos encontramos que, tanto “izquierdas” como derechas, nos están diciendo que la cultura es este maravilloso espacio donde todo el mundo confluye, donde el mito –como dice Jorge Luis Marzo– de papel secante de los conflictos, ha servido de manera sistemática para instrumentalizarla  y desideologizarla. En los años 80 y 90 como modelo cultural para vender la </span><i><span style="font-weight: 400;">Marca España</span></i><span style="font-weight: 400;"> (la aparición de ARCO, los artistas marca&#8230;), y ahora como modelo de productividad bajo los parámetros de las industrias culturales. </span><span style="font-weight: 400;"><br />
</span><span style="font-weight: 400;"><br />
</span><span style="font-weight: 400;">Desde la Ley Ómnibus –creada por la misma persona que creó la estafa del </span><i><span style="font-weight: 400;">Fórum Universal de les Cultures</span></i><span style="font-weight: 400;">– vemos como se ha secuestrado la investigación, como se desvalorizan los modelos de trabajo colaborativo, la importancia de la interacción social y la participación. Conservar el patrimonio clasista, la defensa del estatus de unos pocos, la frivolización de la cultura en medios de comunicación –acentuando la idea de los artistas como gente “glamurosa” y que hace cosas &#8220;raras&#8221;–, distorsionando enormemente los verdaderos intereses que mueven a los artistas, ha sido la peor política cultural que nos hemos encontrado y es la que ahora nos gobierna.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Sabemos perfectamente que las políticas culturales no hacen la cultura. Pero también sabemos que su capacidad para obstaculizarla es enorme.</span><span style="font-weight: 400;"><br />
</span><span style="font-weight: 400;"><br />
</span><span style="font-weight: 400;">Cierres como el de Can Xalant de Mataró, el Espacio Cero de Olot, los cambios en el Museu de l&#8217;Empordà, del CAN de Tarragona, la precariedad de Can Felipa, el silencio respecto del Canòdrom, la desarticulación y precarización de los proyectos de Xarxaprod, entre otros muchos, nos hace preguntarnos: cuando se habla del arte catalán, ¿de qué se habla? Sólo apoyando a la creación contemporánea tendremos patrimonio, ¿o qué creen que es el patrimonio? </span><span style="font-weight: 400;"><br />
</span><span style="font-weight: 400;"><br />
</span><span style="font-weight: 400;">Innumerables artículos en los pocos medios que tenemos abiertos a la cultura, y en redes sociales, charlas, debates… denuncian lo que pasa: lo analizan, proponen medidas de mejora, etc. En cambio, tenemos la sensación que no hay voz crítica. Hay más artistas y más voces críticas del mundo de la cultura de lo que parece, pero están secuestradas, los medios –excepto algunas loables excepciones– no se hacen oír, la televisión es la voz de su amo y, lo más importante, los políticos tienen una capacidad increíble de ningunear los profesionales críticos: la política es refractaria a todo lo que no le interesa. </span><span style="font-weight: 400;"><br />
</span><span style="font-weight: 400;"><br />
</span><span style="font-weight: 400;">La PAAC intenta, desde sus postulados asamblearios, generar mecanismos de funcionamiento que esperamos puedan cada vez dar más voz a los asociados y asociadas, recogiendo así los intereses de los y las artistas profesionales contemporáneos –o en vías de serlo– de toda clase sin distinción. Por un lado, nos hemos propuesto generar algunos servicios mínimos: de asesoramiento fiscal y jurídico, carnet internacional para poder entrar gratuitamente a lo museos, cursos de formación permanente, etc. También hemos creado un Observatorio de Buenas Prácticas, que da cobertura jurídica y ayuda a los artistas frente a las malas prácticas en cualquier situación de la profesión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Por otro lado, en estos momentos somos interlocutores –y pretendemos seguir siéndolo– ante de las administraciones que siguen demostrando un verdadero desinterés para abordar el problema. Unos por desinterés propio respecto a la cultura, y los otros porque la cultura no es prioritaria, sin entender que la paralización de la transmisión de la cultura, la falta de reflexión, de debate respecto a la realidad que provoca la falta de atención a las humanidades, nos hará cada vez menos críticos, menos autónomos, menos capaces de tener pensamiento propio. Y esto se paga muy caro, lo sabemos, tenemos décadas de experiencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">A partir de lo dicho anteriormente, no nos tiene que extrañar que un 33% de los artistas ganan entre 12 y 15.000 euros al año, el 21% entre 6 y 12.000 euros, el 34% menos de 6.000 € y sólo el 12% más de 25.000 €. Estos datos corresponden a un informe del 2008. Podemos imaginarnos la realidad del 2017. Hay una prospección, muy primaria aún, que dice que en estos momentos más del 55% de los artistas ganan menos de 500 euros mensuales… En pocos meses tendremos el resultado de una encuesta-cartografía que hemos realizado los últimos meses, con ayuda de la Generalitat, y de la cual en estos momentos se está realizando la interpretación de los datos.</span><span style="font-weight: 400;"><br />
</span><span style="font-weight: 400;"><br />
</span><span style="font-weight: 400;">Pero la complejidad no acaba aquí, y es que el trabajo del artista está dentro del ámbito de la cultura y cercano al de la educación y el desarrollo social. El artista, y los creadores en general, no sólo producen, también investigan, median, aportan soluciones a cuestiones del entramado social y reflexionan, junto con otros agentes culturales (historiadores, críticos, comisarios, etc.), sobre la situación en la cual vivimos.</span><span style="font-weight: 400;"><br />
</span><span style="font-weight: 400;"><br />
</span><span style="font-weight: 400;">El sistema cultural es un mundo relacional donde la creación es vertebradora, a la vez que lo enlaza y equilibra los aspectos mercantiles de la cultura con los aspectos críticos y liberadores necesarios para avanzar en nuestra sociedad. Pero este equilibrio que había –todavía precario– se ha roto con unos presupuestos residuales, que con la coartada de la crisis han configurado un nuevo panorama cultural en Cataluña.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Podríamos continuar con un enorme listado de situaciones que dificultan enormemente la vida de los artistas y que, en parte, con unas pocas modificaciones legislativas de protección social y fiscalidad, mejorarían ostensiblemente. Pero creemos que es a través de un trabajo sistemático y global, un trabajo entre todos los agentes de la cultura de este país en colaboración, podremos cuestionar y cuestionarnos, debatir, rebelarnos y revelarnos, podremos intervenir y exigir, podremos dignificar la creación, rescatar las palabras, ser más fuertes para no tener que colaborar con lo que no creemos, para reforzar incluso la autoestima perdida. Hoy más que nunca es tiempo de asociacionismo, palabras en común y acción colaborativa.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><b>A. O.: La PAAC ha puesto en marcha una campaña que se denomina </b><b><i>Santi Vila, on ets?</i></b><b> ¿Qué características tendría que tener un buen consejero de Cultura que el actual no tiene?</b></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"><strong>N. A.:</strong> Cuando se realiza esta entrevista ya ha cambiado el representante de la Conselleria de Cultura de la Generalitat. Creo que evidencia que Santi Vila no tenía ningún interés por los temas de la cultura y utilizaba su cargo como plataforma para sus intereses políticos. Una vergüenza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Cuando creamos la campaña </span><i><span style="font-weight: 400;">Santi Vila, on ets?</span></i><span style="font-weight: 400;"> lo hicimos justamente en alusión a su falta de implicación con su cargo y responsabilidad. Su gestión no ha sido mala, sino inexistente. Una de sus últimas actuaciones fue la organización del Simposio </span><i><span style="font-weight: 400;">La Cultura que viene</span></i><span style="font-weight: 400;">, para debatir sobre el futuro de la cultura catalana y su espacio en el mundo. En esta jornada, presentada por la periodista Pilar Rahola –tan presente en los programas basura de Tele 5–, el apartado donde supuestamente se trataba sobre la creación contemporánea se titulaba </span><i><span style="font-weight: 400;">La cultura y las empresas creativas</span></i><span style="font-weight: 400;">. Nos puede dar una idea de lo que significa la cultura contemporánea para la Conselleria analizar los ponentes que configuraban la mesa: el director del Festival Sónar, Ricard Robles; la directora general de la Fundación Arte y Mecenazgo, Mercedes Basso; el director editorial de Taschen, Julius Wiedemann, y el conseller delegado de Nostromo Films, Adrián Guerra. El moderador, Jordi Sellas. Una cultura industrial que nos adocena, que hace prevalecer las grandes editoriales, las productoras de artes escénicas y televisivas más potentes –y normalmente deleznables–, los museos como espectáculo, es decir, lo que nos empobrece como individuos y como colectividad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En estos momentos el nuevo conseller de Cultura es Lluís Puig Gordi, proveniente de Cultura Popular de la Generalitat. Un nuevo </span><i><span style="font-weight: 400;">standby</span></i><span style="font-weight: 400;">, a menos de un mes del referéndum que, tenga el resultado que tenga, provocará nuevas elecciones. Eso nos llevará como mínimo a principios del 2018, con presupuestos prorrogados –¡0,7% para cultura!– y una prórroga indeterminada para cualquier propuesta de mejora. Sin palabras.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><b>A. O.: ¿Se ha perdido definitivamente la idea de una política cultural menos dependiente de los partidos políticos que representaba el CoNCA?</b></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"><strong>N. A.:</strong> El CoNCA –Consell Nacional de la Cultura i de les Arts– ha sido el primer organismo en el sur de Europa de gobernanza pública de la cultura, con intención de independencia de las controversias políticas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Desde hace ya varios años urge mejorar su funcionamiento y dotarlo de mayores recursos y competencias ejecutivas, si no el CoNCA pierde absolutamente su sentido de ser. La publicación de la Ley Ómnibus –hace unos años, en épocas del conseller Mascarell, cómo no&#8230;– tiró por la borda un proceso de evolución y modernización de las políticas culturales modélico en un país del sur de Europa, haciendo retroceder una vez más las potencialidades de una buena iniciativa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Hacer desaparecer las competencias ejecutivas del CoNCA sin ningún tipo de debate sólo se puede explicar desde la óptica de la supervivencia de una cultura y de personajes autoritarios con deseo de poder, que se aprovechan de un país todavía demasiado débil democráticamente, que da valor a la jerarquía y promociona las personas por sus afinidades sociales y políticas, y no por sus méritos. Clientelismo que frena la modernización del país y compromete su futuro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Desde los primeros momentos, el CoNCA fue utilizado como un instrumento político, donde los políticos del PSC intentaban compensar con la nueva estructura la política convergente, nada transparente y con políticas culturales erráticas y absolutamente conservadoras de los valores más caducos. Sin embargo, en ningún momento el Gobierno que pone en marcha el CoNCA –y que hace ver que lo hace, en parte, por la presión de las asociaciones profesionales–, utiliza el nuevo Consejo como una herramienta de compensación política, aparentemente de izquierdas, sino con una finalidad exclusivamente partidista, sin ningún objetivo social ni cultural, ni mucho menos transformador.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">El CoNCA nace como un instrumento político, pero al poco tiempo se transforma en un problema político. Mascarell, en su segundo mandato, hace del CoNCA un mera oficina de informes, sin ninguna capacidad de gestión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Desde las asociaciones profesionales estamos hartos de que sean los políticos sin conocimiento los que determinen las líneas de desarrollo de la cultura, cuando en realidad lo que hacen es apropiacionismo de la cultura para sus propios intereses. Las prácticas artísticas existían mucho antes que las políticas culturales. Los creadores y creadoras, trabajamos sin tener en cuenta las fluctuaciones políticas, seguimos trabajando, siempre&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En relación al actual equipo del CoNCA me gustaría comentar que los informes que se han presentado, las evaluaciones estratégicas, los informes anuales, el informe </span><i><span style="font-weight: 400;">Aproximación del ecosistema de las enseñanzas artísticas</span></i><span style="font-weight: 400;">, las 36 propuestas –tributario, laboral, contractual, formativo–, el </span><i><span style="font-weight: 400;">Estatuto del Artista</span></i><span style="font-weight: 400;">, y tantos otros estudios, serán papel mojado si no hay voluntad política de llevar a cabo las mejoras. El actual equipo pone empeño en el trabajo, pero a veces tengo la sensación que hace el trabajo que anteriormente hacíamos las asociaciones profesionales –cuando teníamos recursos para hacerlo– pero sin incidencia real.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">El CoNCA solo tendría sentido si, con plenos poderes y autonomía, puede determinar sus propias políticas, sus propias prioridades, sus planes estratégicos y los presupuestos de sus programas y sus actividades</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">De este modo, un CoNCA con plenos poderes se haría cargo de las competencias que el actual organigrama del Departamento de Cultura de la Generalitat de Catalunya atribuye a la Dirección General de Promoción Cultural, al Instituto Catalán de Industrias Culturales y a la Dirección General de Patrimonio sobre los organismos participados por la Generalitat: el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC), el Museu d’Art de Girona y el Museu d’Art Contemporani de Barcelona (MACBA)&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">El nuevo modelo de gestión no debería limitarse al marco competencial de la Generalitat de Catalunya, por lo que debería influir otros niveles de la administración pública al estilo del Centrum Beeldende Kunst de Rotterdam o del Massachusetts Council for the Arts and Humanities que, creo, fueron los modelos en los que las asociaciones profesionales habían puesto la mirada y en los que se basaron en un primer momento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Hoy por hoy, sí que creo que se han perdido los objetivos del CoNCA, aunque deberíamos seguir intentando que se revierta la situación. Se avecinan momentos de muchos cambios, y es en ese contexto de cambio que debemos trabajar.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><b>A. O.: ¿Hacia dónde tendrían que avanzar las denominadas </b><b><i>fábricas culturales</i></b><b>?</b></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"><strong>N. A.:</strong> Las prácticas artísticas contemporáneas han evolucionado en los últimos años diversificándose y abriendo nuevos campos de experimentación, producción, y relaciones entre todos los agentes culturales y la diversidad de los públicos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">La mayor parte de actividades que se hacen en estos espacios es muy difícil de englobar dentro de las industrias culturales, ya que no generan beneficios de manera directa, exceptuando en algunos casos donde existen relaciones muy específicas con galerías.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">La mayor parte de la actividad que se genera en los centros de producción buscan desarrollar líneas de investigación y de mediación, ampliándose en otros ámbitos como por ejemplo los de la educación y el espacio urbano, la experimentación en las nuevas tecnologías, el lenguaje y la comunicación, el análisis y la crítica, la configuración de valores, la concreción de otras formas de relación con el público, la experimentación a través de procesos participativos, y sobre todo, en la generación de inmateriales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Estas nuevas maneras de trabajar proporcionan un potencial importante a la vez que permiten la articulación con un espacio relacional que contribuye al bien común, de forma que los procesos se conectan con ámbitos y áreas que tienen que ver con la calidad de vida de los ciudadanos y las ciudadanas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Las prácticas artísticas contemporáneas tienen en estos momentos la capacidad y la voluntad de trabajar de manera transversal, de plantear problemas, localizar conflictos, buscar soluciones y dar visibilidad a cosas que se relacionan con la vida cotidiana.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Barcelona es una ciudad que durante muchos años ha sido pionera como modelo de organización colectiva, que ha luchado para lograr la profesionalización de los trabajadores y trabajadoras de la cultura, por unos equipamientos dignos, siempre respetando la diversidad de formas de hacer. Los centros de producción –a mi criterio mal llamados </span><i><span style="font-weight: 400;">fábricas de creación</span></i><span style="font-weight: 400;">– son el resultado de estos modelos de colaboración entre diferentes ámbitos profesionales con la comunidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Sería muy importante que la ciudad pueda articular los espacios de exhibición con los espacios de producción y de investigación para generar nuevos escenarios de conexión con los barrios y la sociedad en general.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En estos momentos tenemos en Cataluña una fuerte oferta de centros de producción, residencias de artistas con formatos y gestiones absolutamente diferenciados. La mayoría de estos centros han sido legitimados por el propio sector después de largas trayectorias. Creo que sería muy importante mantener esa diversidad como una riqueza que puede dar posibilidades a proyectos de actuación también diferenciados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Desde hace un tiempo, desde el Ayuntamiento de Barcelona, se intenta homogenizar el proyecto “Fábricas”, cosa que creo un enorme error que tendría unas derivas previsiblemente negativas. En el documento pasado a las asociaciones desde el ICUB, existe una confusión entre la titularidad pública de los proyectos y el que se desarrollen dentro de espacios públicos. Hemos de tener muy en cuenta que la mayoría de estos proyectos surgen de iniciativas asociativas o privadas, a partir de una clara necesidad de los creadores y creadoras y de todo el entramado cultural y social que ello genera y se desarrollan dentro de ámbitos y estructuras públicas. La autonomía de los proyectos ha garantizado que todos estos años hayan podido desarrollarse con objetivos propios y respondiendo a las necesidades del sector.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Desde la administración lo que se debería hacer –teniendo en cuenta el carácter público y el interés social y cultural de los proyectos– es generar un sistema de evaluación y validación conjunta de los proyectos, que garantice la transparencia, la democracia interna y la comprobación del retorno social de los mismos.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><b>A. O.: ¿Qué le dirías a un artista joven que empieza a exponer sus trabajos y que acaba de conocer la existencia de la PAAC para que se decidiera a formar parte de la asociación?</b></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"><strong>N. A.:</strong> Desde la PAAC damos voz al colectivo de los artistas visuales de Cataluña, luchando por sus derechos laborales y sociales, y por su reconocimiento como creadores y creadoras dentro del ámbito global de la cultura. Es también una plataforma de unión y de cooperación profesional.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">La aportación de los más jóvenes es muy importante para nuestra asociación: el éxito de nuestros objetivos dependen de la voluntad y del impulso del conjunto de los artistas. La estructura de la PAAC es asamblearia, con voluntad de trabajar de forma horizontal, permitiendo un alto grado de participación de sus asociados. En su asamblea no existen solamente artistas –otros agentes culturales enriquecen nuestra asociación– pero el objetivo sí es común y el trabajo se centra en la mejora de las condiciones profesionales y las relaciones entre creadores y creadoras de les artes visuales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Podría enumerar una serie de situaciones que dificultan enormemente la vida de los artistas, y que en parte, con algunas modificaciones legislativas, de protección social y fiscalidad, mejorarían ostensiblemente. Creo que es a través de un trabajo sistemático y global entre todos los agentes de la cultura de este país que, en colaboración, podremos cuestionar y cuestionarnos, debatir, rebelarnos y revelarnos, podremos intervenir y exigir, podremos dignificar la creación, rescatar las palabras, ser más fuertes y recuperar la autoestima perdida. Como decía antes, es tiempo de asociacionismo, palabras en común y acciones compartidas.</span></p>
<div id="attachment_2175" class="wp-caption alignnone" style="width: 1000px"><img class="wp-image-2175 size-full" src="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2017/10/jornades-i-debats-3.jpg" alt="jornades i debats 3" width="1000" height="745" />
<p class="wp-caption-text">Jornadas y debates entre miembros de la PAAC.</p>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://situaciones.info/revista/reclam_accions-per-la-cultura-entrevista-a-nora-ancarola/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El derribo de la estatua decapitada de Francisco Franco en el Born: Organización simbólica y cambio histórico</title>
		<link>http://situaciones.info/revista/el-derribo-de-la-estatua-decapitada-de-francisco-franco/</link>
		<comments>http://situaciones.info/revista/el-derribo-de-la-estatua-decapitada-de-francisco-franco/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 27 Oct 2016 12:14:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Antonio Ontañón]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Situaciones web]]></category>
		<category><![CDATA[Textos imprescindibles]]></category>
		<category><![CDATA[1714]]></category>
		<category><![CDATA[Ada Colau]]></category>
		<category><![CDATA[Antifascismo]]></category>
		<category><![CDATA[Antifranquismo]]></category>
		<category><![CDATA[Antonio López]]></category>
		<category><![CDATA[Antonio Ontañón]]></category>
		<category><![CDATA[Barcelona]]></category>
		<category><![CDATA[Can Ricart]]></category>
		<category><![CDATA[Cataluña]]></category>
		<category><![CDATA[Catalunya]]></category>
		<category><![CDATA[CiU]]></category>
		<category><![CDATA[Ciudad]]></category>
		<category><![CDATA[Cristóbal Colón]]></category>
		<category><![CDATA[CUP]]></category>
		<category><![CDATA[El Born Centre de Cultura i Memòria]]></category>
		<category><![CDATA[Felipe Puig]]></category>
		<category><![CDATA[Francisco Franco]]></category>
		<category><![CDATA[franquismo]]></category>
		<category><![CDATA[Frederic Marès]]></category>
		<category><![CDATA[Guerra civil]]></category>
		<category><![CDATA[Guerra de Sucesión]]></category>
		<category><![CDATA[II República Española]]></category>
		<category><![CDATA[Josep Viladomat]]></category>
		<category><![CDATA[Juegos Olímpicos]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[PSC]]></category>
		<category><![CDATA[Régimen del 78]]></category>
		<category><![CDATA[Transición]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://situaciones.info/revista/?p=1977</guid>
		<description><![CDATA[Ayer sábado 22 de octubre no quedaba ni rastro en el exterior del antiguo mercado del Born de las dos estatuas que pocos días antes habían sido colocadas con motivo de la inauguración...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Ayer sábado 22 de octubre no quedaba ni rastro en el exterior del antiguo mercado del Born de las dos estatuas que pocos días antes habían sido colocadas con motivo de la inauguración de la exposición <em>Franco, Victòria, República.</em> Ambas esculturas habían sido retiradas hace pocos años del espacio público por su evidente vinculación al régimen franquista y estaba previsto que permanecieran en ese lugar hasta el 8 de enero de 2017. La <em>Victòria,</em> de Frederic Marès, es una alegoría femenina, con el brazo derecho levantado, al triunfo franquista (que permaneció en su emplazamiento original en el “Cinc d’Oros”, el cruce entre Paseo de Gracia y Diagonal, hasta 2011). La otra escultura es un monumento ecuestre de Franco, obra del escultor Josep Viladomat, que está incompleto porque le falta la cabeza. El monumento se trasladó desde el castillo de Montjuïc hasta un almacén municipal donde quedó depositada y un día de 2013 su cabeza fue limpiamente seccionada y nunca ha aparecido. Desde su instalación a las puertas del Born (Centro de Cultura y Memoria, en su denominación actual) la polémica ha sido muy intensa entre los ciudadanos y también en los medios de comunicación. El viernes pasado, después de ser objeto de muchos ataques, el monumento decapitado fue derribado y el Ayuntamiento optó por retirarlo junto con la escultura de Marés. No obstante, la exposición continúa en el interior del recinto donde no acaba su mala estrella. Sólo hay que echar un vistazo al libro de firmas para constatar las encendidas quejas de los visitantes ante las evidentes dificultades de lectura de los contenidos informativos y la confusión con la que están ordenados teniendo en cuenta, además, que lo que explican es muy sencillo pero muy interesante: cómo estos dos escultores sirvieron a la República, luego al franquismo (sobre todo Marès, con mucho entusiasmo) y al final fueron reconocidos por la Democracia.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta exposición forma parte de un proyecto más amplio que se denomina <em>Evocaciones de la ruina</em> que es importante porque por primera vez desde una administración pública se plantea “una contribución a la visibilidad de las impunidades de la administración democrática hacia los crímenes y vulneraciones de la dictadura y cómo esta actitud ha generado un vacío de valores”. Este programa incluye charlas, diálogos, jornadas de debate, cine, teatro y otra exposición también situada en el interior del Born: <em>A mí esto me pasó. De torturas e impunidades (1960-1978).</em> Una impresionante muestra, clara, sencilla, concisa sobre la sistemática práctica de la tortura en el régimen franquista y en la transición y su total impunidad en la democracia. Estupenda la entrevista que se reproduce con Rodolfo Martin Villa, exministro franquista y reclamado por la justicia argentina, cuando se niega a responder al ser preguntado por las causas que le llevaron a condecorar en 1977 al conocido torturador “Billy el Niño” (el policía Antonio González Pacheco, también reclamado por la justicia argentina)</p>
<p style="text-align: justify;">La polémica se ha centrado estos días sobre todo en el lugar escogido para celebrar estas exposiciones: el Born. Y sobre todo por la presencia del monumento decapitado del dictador, que para algunas personas representaba una “provocación” en un lugar con una gran carga simbólica catalanista relacionada con la derrota de 1714. En el interior del antiguo mercado se pueden observar los magníficos restos arqueológicos de la Barcelona anterior a la Guerra de Sucesión. El derribo del monumento decapitado hay que entenderlo en estas coordenadas y a mi juicio tiene más de elemento anecdótico que de gesto político profundo. Quizás esta polémica se hubiera podido evitar simplemente colocando las esculturas en el interior del recinto o no colocándolas: la exposición se entiende perfectamente en su estado actual. Lo que no excluye que los argumentos que se han utilizado sobre todo por parte de la antigua Convergencia y de Esquerra Republicana han sido muy sesgados, dando a entender en todo momento que la presencia de la escultura sería permanente y sin mencionar en ningún momento el sentido antifranquista de la exposición.</p>
<p style="text-align: justify;">Desde mi punto de vista el <em>Born Centro de Cultura y Memoria</em> es un lugar muy adecuado para acoger este proyecto. Evidentemente, la polémica se ha utilizado también para atacar a Ada Colau y su gestión al frente del Ayuntamiento, pero el tono, con mucha gesticulación e insultante, me recordaba al denominado “<em>pressing CUP</em>” cuando esta formación política exigió (y consiguió) la sustitución del entonces presidente de la Generalitat Artur Mas para negociar su apoyo a la formación de un nuevo gobierno y recibió una avalancha de insultos y descalificaciones de todo tipo con especial énfasis en sus representantes femeninas.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Hacia una nueva organización simbólica de la ciudad.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">En cualquier caso, desde mi punto de vista, lo más importante se ha dejado de lado. Y lo más importante es que estamos asistiendo al inicio de una nueva organización simbólica de la ciudad.</p>
<p style="text-align: justify;">Las ciudades nos hablan por medio de una específica organización simbólica. A través de los símbolos urbanos las ciudades muestran lo que sus ciudadanos quieren recordar, qué es lo importante para ellos, qué valores son los predominantes, qué personas son motivo de ejemplo e imitación, qué hechos históricos son los que nutren su identidad, cómo es su visión del mundo y de sí mismos. Los elementos significativos del plano, del nomenclátor, del lenguaje arquitectónico y de los monumentos públicos construyen un cierto significado de cada ciudad. En la construcción de esta organización simbólica juega un papel determinante la tensión entre el poder político y la memoria colectiva. El poder político es el que tiene la potestad de ordenar el espacio público y tiene la última palabra sobre lo que permanece en ese espacio. Tiende a la uniformidad y al monopolio de la economía simbólica. Sin embargo, la memoria colectiva de los grupos sociales que conviven en una ciudad es diversa, múltiple, inmaterial y siempre aspira a que su identidad sea reconocida y sus símbolos permanezcan. Hay tantas memorias colectivas como grupos sociales y como éstos están jerarquizados (por clase social, por grupo étnico, por lugar de procedencia, etc.) su reflejo permanente en el espacio urbano también lo está, por lo que los símbolos urbanos normalmente reflejan en cada momento histórico la escala de valores del grupo socialmente dominante en ese momento.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero cuando una nueva organización simbólica empieza a implantarse significa que se han producido cambios muy importantes y muy profundos en el nivel político y en el nivel social. Ahora bien, la transformación de la organización simbólica de la ciudad también es, a su vez, un acto político que afecta a la praxis política general y al cambio social. De esta manera se establece una relación dialéctica entre los cambios sociales que hacen posible ésta transformación y cómo la transformación de la organización simbólica rubrica estos cambios dándoles un sentido de permanencia e irreversibilidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando los símbolos asumidos como propios por un determinado régimen político caen o son derribados, ese régimen político ha caído ya o tiene las horas contadas. Los ejemplos son evidentes. Pocas personas hubieran podido imaginar en octubre de 1989 que la caída del ominoso Muro de Berlín simbolizaría el desmoronamiento del estado de la DDR y sólo dos años después la increíble descomposición de la mismísima URSS. Perfectamente conscientes del poder de los símbolos urbanos fueron los organizadores de los brutales ataques contra las torres gemelas de Nueva York, retransmitidos en directo a todos los rincones del mundo en 2001. Aunque el resultado final fuera el contrario del deseado (el régimen que pretendían desestabilizar no cayó sino que se endureció radicalmente y emprendió nuevas guerras), también fueron capaces de mostrar su fragilidad.</p>
<p style="text-align: justify;">En una situación sin comparación con los ejemplos anteriores, el actual Ayuntamiento de Barcelona está emprendiendo una revisión a fondo de los símbolos franquistas que todavía quedan en el espacio público y está planteando algo que nunca se había hecho a fondo: revisar el papel que desde la desaparición del franquismo han desempeñado las administraciones democráticas en relación con la impunidad de los crímenes franquistas y por lo tanto impugnar su función en ese sentido: pasar de ser garantes de la impunidad a ejercer como elementos activos de la exigencia de justicia y reparación. La Generalitat de Cataluña, por su parte, ha planteado en las últimas semanas el inicio del proceso legal para declarar la nulidad total de los juicios sumarísimos franquistas y los instruidos por el Tribunal de Orden Público. Este proceso es muy importante también porque representa un cambio político grande de la antigua Convergencia que hasta ahora nunca había mostrado demasiado interés en profundizar en este problema. Por otro lado, la demanda de grupos políticos como la CUP de revisar los monumentos a Colón y Antonio López, entre otros, muestra una nueva sensibilidad hacia el pasado colonial que hasta hace muy poco no era tenida en cuenta en absoluto.</p>
<p style="text-align: justify;">Estos cambios simbólicos y legales obedecen claramente a la visualización de un cambio de época histórica. Son el resultado del final del denominado “Régimen del 78” y del estado de “pre-independencia” en el que está situado el presente de Cataluña. Es evidente que también las dificultades de formar gobierno en Madrid responden a esta coyuntura histórica. Pero en Cataluña creo que todavía muchas personas no son conscientes de hasta qué punto ya el Régimen del 78 ha quedado atrás. La energía que surgió del 15 M y la fuerza del proceso soberanista han arrasado con las organizaciones políticas que protagonizaron la transición y los primeros años de la nueva democracia: el Partit Socialista de Catalunya PSC, que llegó a tener todo (absolutamente todo) el poder institucional en Catalunya (Generalitat, Ayuntamientos, diputaciones) ahora se debate para evitar su práctica desaparición. La antigua Convergencia se ha transformado en otro partido y lucha con muchas dificultades por encontrar su nuevo espacio político. Es decir, el bipartidismo catalán ha saltado por los aires. La victoria de Ada Colau en la alcaldía de Barcelona y la presión de la CUP sobre los partidos que integran el actual gobierno de la Generalitat ha hecho posible un giro hacia la izquierda de la política catalana y del proceso constituyente: otras formas de hacer política y otras maneras de interpretar la realidad. Para miles de ciudadanos la independencia de Cataluña, que parecía hasta hace muy poco un proyecto utópico, confuso y socialmente conservador, parece estar a la vuelta de la esquina y se presenta como una palanca fundamental para la transformación social. Las nuevas exigencias ciudadanas contra la corrupción, los recortes, el paro y la injusticia social ya no pueden encontrar su expresión en las antiguas formas políticas.</p>
<p style="text-align: justify;">En 2011, las fuerzas policiales de la Generalitat, dirigidas por el convergente Felip Puig y las municipales, dirigidas por la socialista Assumpta Escarp, coordinaron sus fuerzas para desalojar a los indignados del 15M de plaza Cataluña. Algunos de los indignados apaleados en aquel momento ocupan cargos políticos en la actualidad y los partidos a los que pertenecían estos dirigentes políticos están irreconocibles. Ese momento representó la unión de las fuerzas del orden del Régimen del 78 contra las nuevas formas de protesta pacífica y al mismo tiempo dio la medida de la grave crisis en la que estaban inmersas.</p>
<p style="text-align: justify;">En Cataluña estamos en el inicio de un nuevo momento histórico, que de la misma manera que no sabemos cómo acabará, se presenta como irreversible. Aunque este cambio afecta a todo el Estado, en otros lugares se presenta con ritmos diferentes o directamente con una actitud reaccionaria, como en aquellos lugares en los que continúa triunfando el PP como opción política.</p>
<p style="text-align: justify;">Indudablemente este nuevo momento histórico tiene que tener una nueva expresión en la organización simbólica de la ciudad que ahora se está iniciando por la vía de la revisión del papel de las instituciones y de la retirada y transformación de elementos concretos como la escultura donada por Juan Antonio Samaranch al Ayuntamiento. Marcar distancias con personajes históricos franquistas como el aludido, que jamás ni en lo más mínimo se arrepintió de su pasado y que además adquirieron una increíble nueva legitimidad gracias a los Juegos Olímpicos, es fundamental.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>La organización simbólica de los Ayuntamientos del PSC en Barcelona</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Si estoy analizando los cambios de la organización simbólica de la ciudad (en concreto Barcelona) que se están implantando a partir de la nueva situación política y social es importante intentar una mirada, aunque sea breve, de la situación de la que se parte. Esta situación es la que ha caracterizado al Ayuntamiento de Barcelona que desde las primeras elecciones municipales democráticas de 1979 hasta 2011 ha estado gobernado por el Partido Socialista de Cataluña.</p>
<p style="text-align: justify;">Evidentemente profundizar en esta investigación requeriría mucho más espacio que el disponible en este artículo, pero puedo intentar dar unas pinceladas de las principales líneas por las que los ayuntamientos socialistas construyeron la organización simbólica que todavía se puede leer en Barcelona y sobre la que se construirá la nueva.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo primero que hay que destacar es que la construcción de una organización simbólica no es únicamente ni una imposición vertical de los deseos de los partidos políticos que ocupan una administración, ni únicamente un reflejo directo de los cambios históricos que se producen. De igual manera que la gestión de la memoria colectiva es compleja, la ciudad siempre tiene una masa crítica que se resiste a ciertos cambios y propone otros. La ciudad no es una masa inerte cuyos significados se puedan modelar sin dificultades: presenta resistencias, disidencias, alternativas a lo dado que para acallarlas más de una vez se ha recurrido a la violencia directa.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo a modo de esquema en los largos años de administraciones municipales socialistas se pueden observar algunos rasgos de su organización simbólica:</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>a.-</strong> Adaptación a los criterios generales de la transición política española en el sentido de aceptar el sacrificio de la memoria colectiva de la República y el antifranquismo en beneficio de la nueva estabilidad constitucional. Se catalaniza el nomenclátor y se eliminan las principales denominaciones de calles o plazas de carácter franquista. Se dignifica el Fossar de la Pedrera. En este sentido sí que se realizan recuperaciones de lugares de memoria, como el mencionado (y con buenos resultados, por cierto) pero siempre tienen carácter marginal.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>b.-</strong> Creación de nuevos símbolos que renueven la imagen de la ciudad en detrimento de los contenidos relacionados con la memoria. En el período 1979 -1993 de las más de doscientas intervenciones escultóricas instaladas en el espacio público sólo unas sesenta tienen alguna relación con la memoria.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>c.-</strong> Diferenciación de la acción simbólica antes y después de 1986, con motivo de la nominación olímpica. Seguramente un proyecto como la remodelación de la Via Júlia no se hubiera podido hacer después de 1986.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>d.-</strong> Apuesta por una espectacularización de la ciudad en detrimento de una visión de la ciudad desde las necesidades de las clases populares. Torre de Collserola de Foster. Obras de Calatrava en Montjuïc y la Sagrera. Villa Olímpica de Poble Nou. Rascacielos de la Villa Olímpica, MACBA de Richard Meier… La imagen de la ciudad como mercancía en la ciudad “postindustrial”.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>e.-</strong> Apostar preferentemente por la imposición de “consensos” políticos artificiales en detrimento del sentido crítico. (El famoso “Despotismo Ilustrado” de los ochenta y primeros noventa) El consenso olímpico eliminó cualquier atisbo de sentido crítico que hubiera ayudado a mejorar los resultados generales y las necesidades de los barrios. Torpeza manifiesta en gestionar la “disidencia” de lugares y espacios que se resistían a los cambios impuestos, como “Can Ricart”, por ejemplo</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>f.-</strong> La convocatoria de grandes acontecimientos internacionales como “excusa” para la transformación urbanística de la ciudad. Con el fiasco del Fórum de las culturas de 2004 en la desembocadura del Besos se acaba por fin la metodología mediante la cual la transformación de la ciudad se supeditaba a la celebración de grandes acontecimientos internacionales.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>g.-</strong> La permanente confusión entre iniciativas públicas y privadas en consorcios, patronatos y asociaciones de todo tipo que a la postre benefician más al sector privado y desdibujan lo público.</p>
<p style="text-align: justify;">Por tanto, el inicio de una nueva organización simbólica para la ciudad tendría que basarse en una metodología en principio de eliminación de los restos simbólicos del franquismo y de franca recuperación de la memoria colectiva. Por otro lado tendría que invertir la tendencia de la espectacularización de la ciudad y reorientar sus prioridades a asumir las reivindicaciones de las clases populares, sus necesidades y sus símbolos. ¡Ni una sola obra de Calatrava más, por favor! Tendría que fomentar la pequeña escala (en la que hay mucho espacio para la experimentación estética, también) Tendría que fomentar la participación, el sentido crítico y saber negociar con las resistencias de todo tipo que encontrará. Tendría que fomentar la heterogeneidad de los espacios y hacer frente a la uniformización del Mercado, de la ciudad turística y de la invasión automovilística.</p>
<p style="text-align: justify;">En definitiva, los ciudadanos tendríamos que apostar por ser un poco más dueños de la ciudad y empujar para que los nuevos valores de reconocimiento de la memoria colectiva, de justicia social, sostenibilidad, hospitalidad, participación… sean los que protagonicen la nueva organización simbólica de la ciudad. Evidentemente esto no es fácil (nunca lo ha sido), pero es la altura del reto lo que le hace apasionante.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://situaciones.info/revista/el-derribo-de-la-estatua-decapitada-de-francisco-franco/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
