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	<title>Situaciones &#124; Revista de historia y crítica de las artes &#187; Arquitectura</title>
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		<title>Domènec en el MACBA. Ni aquí ni en ningún lugar</title>
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		<pubDate>Wed, 18 Apr 2018 11:18:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Antonio Ontañón]]></dc:creator>
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				<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_2232" class="wp-caption alignnone" style="width: 709px"><img class="wp-image-2232 size-full" src="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2018/04/IMG_9055_ok.jpg" alt="" width="709" height="460" />
<p class="wp-caption-text"><strong>Antonio Ontañón</strong> charlando con <strong>Domènec</strong>. En la imagen, ante una publicación franquista sobre arquitectura titulada <em>Reconstrucción</em> que acompaña la exposición, firmada por Ramón Serrano Suñer.</p>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-weight: 400;">El pasado día 12 de abril, tuvimos la suerte de poder entrar al montaje de la inminente exposición individual de Domènec en el MACBA, acompañados del artista mataronense. </span><i><span style="font-weight: 400;">Ni aquí ni en ningún lugar</span></i><span style="font-weight: 400;"> es una muestra comisariada por Teresa Grandas que aglutina el trabajo de Domènec desde finales de los años noventa hasta la actualidad, incluyendo además dos producciones inéditas. En paralelo, presentará la instalación </span><i><span style="font-weight: 400;">El estadio, el pabellón y el palacio</span></i><span style="font-weight: 400;"> en el Pabellón Alemán de Mies van der Rohe.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;"> </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La exposición está estructurada a través de un eje común que crea un recorrido a través de la producción de Domènec de estos últimos 30 años. A lo largo de </span><i><span style="font-weight: 400;">Ni aquí ni en ningún lugar </span></i><span style="font-weight: 400;">aparecen tres cronogramas que articulan precisamente ese hilo conductor, y que nos dan pistas de la etimología que da lugar al título de la exposición: la </span><i><span style="font-weight: 400;">utopía</span></i><span style="font-weight: 400;">, término acuñado por Tomás Moro para referirse a una sociedad ideal inexistente</span><span style="font-weight: 400;">, proviene de los conceptos griegos </span><i><span style="font-weight: 400;">οὐ</span></i><span style="font-weight: 400;"> (“no”) y </span><i><span style="font-weight: 400;">τόπος</span></i><span style="font-weight: 400;"> (“lugar”), que  significan literalmente “</span><i><span style="font-weight: 400;">no-lugar</span></i><span style="font-weight: 400;">”. </span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><b><i>La mano del trabajador</i></b><b> y</b><b><i> 48_Nakba</i></b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Entre las numerosas obras expuestas hemos escogido dos para mostrar el sentido de las investigaciones artísticas de Domènec y el tratamiento al que somete la idea de utopía y lugar.</span><strong><strong> </strong></strong></p>
<div class="wp-caption alignleft" style="width: 300px"><img src="http://www.domenec.net/wp-content/uploads/2012/07/DSC00121.jpg" alt="" width="300" height="400" />
<p class="wp-caption-text"><i><strong>Rakentajan käsi</strong> (La mano del trabajador).</i><br /> © Domènec, 2011-12</p>
</div>
<p><i><span style="font-weight: 400;">La mano del trabajador </span></i><span style="font-weight: 400;">(Rakentajan käsi) nos traslada a Finlandia, a Kallio, un antiguo barrio obrero de Helsinki y a una pequeña utopía hecha realidad: la construcción de una magnífica casa de cultura por parte de los propios trabajadores a instancias de la iniciativa del Partido Comunista finés (SKP). El arquitecto Alvar Aalto aceptó el encargo de la nueva </span><i><span style="font-weight: 400;">Kulttuuritalo</span></i><span style="font-weight: 400;"> (casa de cultura) que, efectivamente, se construyó entre los años 1952-58. Centenares de obreros llenos de orgullo de clase dedicaron de forma voluntaria miles de horas de sus vidas a la construcción del edificio. Y vencieron con su esfuerzo a los sectores más conservadores de la sociedad finesa que ponía en duda abiertamente su capacidad para acabar la obra. Algunos de estos trabajadores (hoy muy mayores) han sido entrevistados y relatan el éxito de la construcción de su pequeña utopía, el disfrute del edificio construido y la decepción posterior cuando en los primeros años del siglo XXI el Partido Comunista en plena crisis vendió el edificio al Ayuntamiento de Helsinki.</span></p>
<p><strong><strong> </strong></strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En 48_</span><i><span style="font-weight: 400;">Nakba</span></i><span style="font-weight: 400;">, Domènec nos traslada a los territorios palestinos ocupados por Israel y nos muestra cómo la realización de una utopía en un lugar concreto puede ser, al mismo tiempo, el infierno para otros. El mismo día que el estado de Israel celebra su independencia, Palestina celebra la </span><i><span style="font-weight: 400;">Nakba</span></i><span style="font-weight: 400;"> (la Desgracia). En 1948, cuando las Naciones Unidas deciden dividir el territorio palestino para ofrecer un lugar al estado de Israel, un millón de los habitantes de esa tierra son expulsado y desde entonces viven en campos de refugiados. Domènec entrevista a varios ancianos palestinos que todavía recuerdan su vida en el pueblo del que fueron expulsados y el aspecto actual que tiene su lugar de origen en el Israel contemporáneo: puede ser una urbanización para colonos hebreos, una ruina en una ladera o un parking a la entrada de una universidad. Lugares a los que los palestinos nunca volverán&#8230;</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><iframe src="https://player.vimeo.com/video/66678603" width="640" height="480" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
<p><strong>48_Nakba</strong>, proyecto de Domènec y Sàgar Malé.<br />
Documental de Mapasonor, Palestina 2007.</p>
<p><strong><strong> </strong></strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">  </span></p>
<p><strong><strong> </strong></strong></p>
<p><b>Antonio Ontañón: </b><span style="font-weight: 400;">¿Estás muy preocupado con la recepción política que tiene tu trabajo artístico? Es decir, ¿hasta qué punto es para ti un problema, o no, que la obra se pueda convertir en una suerte de agencia o de elemento de cambio?</span></p>
<p><strong><strong> </strong></strong></p>
<p><b>Domènec: </b><span style="font-weight: 400;">Los procesos de cambio político son siempre procesos colectivos, por tanto lo único que puedo hacer, en todo caso, es aportar un poco más. Sería muy pretencioso por mi parte pensar que yo, no ya como artista, sino como sujeto individual, pudiera transformar algo. En todo caso se trata de un proceso de suma.</span><span style="font-weight: 400;"><br />
</span><span style="font-weight: 400;">Pienso que mi trabajo no responde a la idea de artista activista, sino más bien a la de un artista que reflexiona, que pretende pensar y repensar los mecanismos que funcionan en el mundo, contribuyendo de alguna forma a generar debate. No se trata tanto de un efecto político directo, sino más bien de un efecto político de carga de profundidad.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><b>Antonio Ontañón:</b><span style="font-weight: 400;"> En este sentido, el filósofo Jacques Rancière plantea que la efectividad del “arte político” no reside tanto en su incidencia en un “afuera” (la realidad social) sino sobre todo en el mero hecho de existir como una forma de “politización de la estética”. ¿Te preocupa la repercusión social del “arte político”?</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;"><br />
</span><b>Domènec: </b><span style="font-weight: 400;">En ese sentido podríamos decir que sí, que aunque no sea un artista que trabaja desde el punto de vista del activismo directo e inmediato –ya que mi trabajo reflexiona mediante procesos más largos–, me gustaría pensar que hay un espacio para este tipo de arte, desde donde aún se pueda generar pensamiento crítico, y que acaso éste pueda más tarde, con ayuda de todos, generar acción y transformación. </span></p>
<p><strong><strong> </strong></strong></p>
<p><b>Antonio Ontañón:</b><span style="font-weight: 400;"> También eres uno de los creadores de la </span><a href="http://www.roulottemagazine.com/es"><span style="font-weight: 400;">revista Roulotte</span></a><span style="font-weight: 400;">, publicación en la que han aparecido varios de tus proyectos. Como artista, ¿qué diferencias y relaciones encuentras entre el hecho de publicar la revista o hacer una exposición? ¿Son actividades complementarias? ¿Son excluyentes?</span></p>
<p><strong><strong> </strong></strong></p>
<p><b>Domènec: </b><span style="font-weight: 400;">Creo que son fundamentalmente complementarias y ambas muy necesarias. Considero que tanto publicar Roulotte como mi trabajo artístico es parte de lo mismo, ya que en el fondo ambos pasan por la construcción de un relato, construyendo un material que pueda ser utilizado para entender el mundo del arte de una manera crítica, comprometido con la realidad, en sus contextos reales… Considero que es tan importante una cosa como la otra: si bien sabemos que la institucionalidad del arte tiene máquinas más potentes de visibilidad y legitimación que otras, pero para mi todo espacio como una revista, el espacio independiente de un colectivo, un centro </span><i><span style="font-weight: 400;">okupado</span></i><span style="font-weight: 400;"> o un museo, son espacios públicos y por tanto se constituye como espacio social y político, convirtiéndose automáticamente en lugares donde actuar. No tenemos por qué ceder un espacio como el museo a otros, porque si yo tengo la posibilidad de desarrollar mi discurso sin coartadas y mis proyectos de forma coherente, ¿por qué no? Me parece que es tan necesario ocupar un espacio como el museo como podría serlo una publicación, un aula o una plaza.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><b>Antonio Ontañón:</b><span style="font-weight: 400;"> Estamos viviendo una época de crisis en muchos niveles: crisis del Régimen del ‘78, crisis social, ecológica, económica, política, nacional&#8230; ¿cuál crees que debería ser la actitud de las instituciones y las personas concretas que forman parte del “mundo del arte”? ¿Deberían mostrar algún tipo de compromiso? ¿De qué forma?</span></p>
<p><strong><strong> </strong></strong></p>
<p><b>Domènec: </b><span style="font-weight: 400;">Esta pregunta es compleja, porque debería plantearse directamente en clave de ciudadano. A veces, cuando he impartido algún curso o seminario, especialmente en los EE.UU. –donde el concepto del arte como espacio de generación de pensamiento crítico no lo tienen muy claro– he explicado que mi práctica artística es mi manera de </span><i><span style="font-weight: 400;">ejercer</span></i><span style="font-weight: 400;"> como ciudadano y por tanto, como ciudadano, me he de posicionar contra la censura, la represión, etc. Si entre todos nos reclamamos compromisos como ciudadanos, también hemos de hacerlo como artistas, no hay otra. </span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><b>Antonio Ontañón:</b><span style="font-weight: 400;"> ¿Y desde un punto de vista más institucional como museos, asociaciones, sindicatos?</span></p>
<p><strong><strong> </strong></strong></p>
<p><b>Domènec:</b><span style="font-weight: 400;"> Las instituciones tienden por naturaleza a desvincularse de estas problemáticas, manteniéndose al margen. Pero evidentemente se debería exigir un compromiso, porque las instituciones como el museo, la universidad, etc., en tanto que herederas de la Revolución Francesa, no deberían dejar de ser entendidas como instituciones de la ciudadanía. Aunque también es muy utópico pensarlo así, porque actualmente no dejan de ser instituciones que sirven para el mantenimiento y soporte del/los </span><i><span style="font-weight: 400;">statu quo</span></i><span style="font-weight: 400;">. De todas formas, creo que es más importante ver si el trabajo de una institución es disruptivo en la actividad que realiza en el día a día, si permite este tipo de trabajos de ruptura que ponen palos en las ruedas de los discursos hegemónicos y homogeneizados, que la declaración que pueda firmar o emitir un día en concreto, aunque también sea deseable que se posicionen y comprometan alrededor de estas adhesiones puntuales.  </span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><b>Alán Carrasco: </b><span style="font-weight: 400;">Antes de terminar, y siendo que la memoria histórica es un tema de especial interés para todos nosotros –tanto en tu trabajo, como en la línea editorial de Situaciones, en el trabajo académico de Antonio o en el mío propio como artista–, me gustaría preguntarte alrededor de las decisiones más recientes que se han planteado dentro de las políticas municipales en las ciudades </span><i><span style="font-weight: 400;">del cambio</span></i><span style="font-weight: 400;">. Hablo de decisiones como el desmantelamiento de la estatua de Antonio López, o la apertura al público de espacios como La Modelo en Barcelona. ¿Cómo crees que se debería gestionar este tema y esta tipología de espacios de memoria?</span></p>
<p><strong><strong> </strong></strong></p>
<p><b>Domènec:</b><span style="font-weight: 400;"> Respecto a la gestión de la memoria histórica y de los símbolos todavía no hemos encontrado la fórmula adecuada. Bueno, creo que de hecho sólo hay una fórmula adecuada, aunque suene un poco bestia: la forma adecuada es coger una cuerda, atarla al cuello del monumento de turno y echarlo abajo, porque es precisamente en ese momento revolucionario cuando ocurre uno de los pocos instantes que tendrá la gente de autogestión pura del espacio público. Es una manera un poco poética de explicarlo, pero es cierto que ese momento es uno de los pocos instantes en los que el ideal de la autogestión, de la autodeterminación como sujetos, se da </span><i><span style="font-weight: 400;">de facto</span></i><span style="font-weight: 400;">. Automáticamente después, el nuevo orden se constituye y crea sus nuevos relatos, peores o mejores. Es sólo del día 1 al 3 de octubre, entre el referéndum por la autodeterminación de Cataluña y la huelga general en que la gente tiene la capacidad de autogestionarse, y durante ese momento revolucionario es cuando la gestión de los símbolos funciona. El día 4 ya no. Recordemos cómo los revolucionarios de 1871 en París derriban la Columna Vendôme –columna en recuerdo de la victoria napoleónica en la Guerra franco-prusiana, que reemplazaba precisamente una efigie de la República, que a su vez había reemplazado una estatua ecuestre de Luis XIV–, y lo hacen porque la ocupación del espacio público no solamente es física, sino también es ideológica y simbólica. Si a mi me preguntas qué haría yo con la escultura del esclavista Antonio López y López te contesto que la derribaría y la dejaría ahí, tirada en el suelo, dejando en claro que ha sido derribada.</span></p>
<p><strong><strong> </strong></strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Respecto a la decisión de abrir La Modelo al público, creo que ha habido muy buena voluntad, porque la política oficial, especialmente de los </span><i><span style="font-weight: 400;">socialistes</span></i><span style="font-weight: 400;"> con la memoria histórica consistió simplemente en la retirada de las cosas, higienizando el espacio, y consecuentemente borrando el conflicto. Con estas nuevas decisiones creo que lo que se intenta con espacios como La Modelo, el Born, etc., es interpretar, evitando el borrado. Aún así creo que no se ha encontrado la manera exacta.</span></p>
<p><strong><strong> </strong></strong></p>
<div class="wp-caption alignleft" style="width: 350px"><img src="http://www.domenec.net/wp-content/uploads/2013/02/gif-final.gif" alt="" width="350" height="300" />
<p class="wp-caption-text"><i><strong>L’ascension et la chute de la colonne Vendôme</strong>.</i><br />© Domènec, 2013</p>
</div>
<p><b>Antonio Ontañón: </b><span style="font-weight: 400;">Yo detecto en algunos de estos movimientos políticos recientes una intención de romper el tabú que impuso la Transición sobre los símbolos. Estaba pensando en la exposición </span><i><span style="font-weight: 400;">Victòria. República. Impunitat i espai urbà</span></i><span style="font-weight: 400;"> que tuvo lugar en El Born Centre de Cultura i Memòria y </span><a href="http://situaciones.info/revista/el-derribo-de-la-estatua-decapitada-de-francisco-franco/"><span style="font-weight: 400;">sobre la que escribí</span></a><span style="font-weight: 400;"> en su momento.</span></p>
<p><strong><strong> </strong></strong></p>
<p><b>Domènec: </b><span style="font-weight: 400;">Si, definitivamente. Yo me estaba acordando de El Roto y su viñeta en la que retiraban una estatua ecuestre, no importa si de Franco o de otro, en la que ponía “Retiraron las estatuas del dictador para que no se notase tanto que aún seguía allí…”. Da la impresión de que las políticas de memoria histórica herederas del Régimen del 78 hayan sido un poco eso, retirar las cosas para que no se note que todo sigue igual. Quizá lo de ahora, aunque a veces se caiga en la banalización, la espectacularización o la infantilización, es cierto que supone un nuevo camino, aún ajustándose. De cualquier forma, si alguien viniese diciendo que tiene la fórmula exacta yo trataría de problematizársela, planteándole un “¿y si…?”, un poco a modo de </span><i><span style="font-weight: 400;">mosca cojonera</span></i><span style="font-weight: 400;">, que es lo que corresponde con la profesión de artista. Por ejemplo, cuando Hans Haacke quiso hacer evidente que la </span><i><span style="font-weight: 400;">limpieza</span></i><span style="font-weight: 400;"> del régimen nazi no había sido en profundidad, reconstruye un monumento nazi en un giro iconoclasta muy interesante que termina, precisamente, con la destrucción del mismo por parte de los neonazis austriacos. Lo que Haacke hace es todo lo contrario: decide levantar la alfombra y evidenciar el conflicto, que está aquí escondido. Con Franco se ha hecho al revés: en muchas ocasiones se han desmantelado sus monumentos de noche, para evitar líos… O como la transformación del monumento barcelonés de José Antonio Primo de Rivera en uno en homenaje a Tarradellas: primero retirar los símbolos y después los bajos relieves, dejando esa especie de </span><i><span style="font-weight: 400;">pegote</span></i><span style="font-weight: 400;"> abstracto&#8230; Yo creo que la lucha política está en todas partes y a cada uno le toca luchar desde el lado que le corresponde, desde el que se lo pase mejor, y que pueda ser más útil. Seguramente los artistas no seamos tan útiles dirigiendo una asamblea, por ejemplo, pero si podemos poner el dedo en la llaga, levantar alfombras, hacer que todo se airee y el olor a podrido finalmente se desvanezca.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="attachment_2227" class="wp-caption alignnone" style="width: 685px"><img class="wp-image-2227 size-large" src="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2018/04/sh88_haacke_denkmal_wrentschur1-Kopie-685x1024.jpg" alt="sh88_haacke_denkmal_wrentschur1-Kopie" width="685" height="1024" />
<p class="wp-caption-text">La pieza <em>“Und Ihr habt doch gesiegt”</em> de Hans Haacke tras sufrir el ataque de la extrema derecha. Graz (Austria), 1988. © Colección Generali Foundation</p>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
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		<title>Constant. Nueva Babilonia</title>
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		<pubDate>Tue, 09 Feb 2016 13:11:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Antonio Ontañón]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[Constant. Nueva Babilonia 21 de octubre de 2015  – 29 de febrero de 2016 MNCARS, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía Edificio Sabatini, Planta 1. Madrid Exposición organizada por el Gemeentemuseum Den Haag...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #808080;"><em><strong>Constant. Nueva Babilonia</strong><br />
</em><em>21 de octubre de 2015  – 29 de febrero de 2016<br />
</em>MNCARS, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía</span><br />
<span style="color: #808080;">Edificio Sabatini, Planta 1.</span><br />
<span style="color: #808080;">Madrid</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #808080;"><em>Exposición organizada por el Gemeentemuseum Den Haag y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, con la colaboración de la Fondation Constanty el RKD (NetherlandsInstitute for Art History). Con el apoyo de Mondriaan Fund y la Embajada del Reino de los Países Bajos.</em></span></p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">En el número 2 de <em>Situaciones</em> publicamos un texto titulado<a title="New Babylon: la última utopía del Arte europeo." href="http://situaciones.info/revista/new-babylon-la-ultima-utopia-del-arte-europeo-charla-con-bartomeu-mari-director-del-macba/"><em> New Babylon: La última utopia del arte moderno</em></a> en el que a partir de una entrevista con el entonces director del Macba, Bartomeu Marí, hablamos de uno de los proyectos más conocidos del artista Constant Nieuwenhuys (Ámsterdam, 1920 &#8211; Utrech, 2005) y su importancia dentro del contexto de la cultura, el arte y la política de la segunda mitad del s. XX. También insistimos en su importancia en relación con la <em>Internacional Situacionista</em> ya que <em>Nueva Babilonia</em> es uno de los proyectos urbanísticos más conocidos.</p>
<p style="text-align: justify;">Ahora, el museo de Madrid presenta una gran exposición sobre el proyecto de Constant en colaboración con la fundación que difunde su legado y el <em>Gemeente Museum den Haag</em>, donde se haya gran parte de su obra.</p>
<p style="text-align: justify;">Criticaré algunos aspectos de la exposición, pero vaya por delante que en los días que faltan hasta su cierre, (29 de febrero) si alguien que esté interesado en estos temas se acerca por Madrid, merece mucho la pena que la visite.</p>
<p style="text-align: justify;">Constant fue, junto con Asger Jorn, Raoul Vaneigem y el propio Debord una de las figuras clave de la <em>Internacional Situacionista</em> y uno de sus principales promotores y difusores, como antes lo había sido del grupo CoBRA. Por lo tanto, una exposición sobre su obra siempre es una cita importante.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Se podría plantear la paradoja de la institucionalización que supone la exposición de un proyecto revolucionario en un museo que lleva el nombre de una representante de uno de los estamentos más reaccionarios del país? Sí, puede tener algo de contradictorio, pero mucho menos de lo que representa la presencia de una pintura como El Guernica en el mismo museo… Por otro lado, el hecho de que el trabajo de los miembros de la <em>Internacional Situacionista</em> se haya convertido en una referencia en la historia del arte en concreto y de la historia de la cultura crítica en general, supone una cierta garantía de que se seguirá hablando de ellos durante mucho tiempo. Aunque no haya habido una correlación de fuerzas suficiente como para que sus ideas hayan sido llevadas a la práctica, ahí están, como testimonio de una época y sobre todo de una actitud hacia la época que les tocó vivir.</p>
<p style="text-align: justify;">Por otro lado, nadie podrá negar a la <em>Internacional Situacionista</em>, como movimiento revolucionario que fue, la suerte y la oportunidad que tuvieron de poder participar en un intento revolucionario real como fue el de Mayo de 1968, que tuvo en jaque a los poderes franceses realmente existentes y fue un gran susto (como le gustaba decir a <a title="Francisco Fernández Buey: el filósofo y las artes." href="http://situaciones.info/revista/francisco-fernandez-buey-el-filosofo-y-las-artes/">Paco Fernández Buey</a>) que metió el miedo en el cuerpo a la burguesía durante unos cuantos años…</p>
<p style="text-align: justify;">Por eso la exposición tiene dos caras. La artística, que está muy bien cuidada y la contextual, que brilla por su ausencia.</p>
<p style="text-align: justify;">En cualquier caso me gustó mucho entrar en las salas y ver en una de las vitrinas las fotografías que el propio Constant hizo en la ciudad de Alba de los grupos de gitanos nómadas cuya observación y forma de vida constituiría el origen del proyecto de Nueva Babilonia. También son muy interesantes todos los planos / collages de la aplicación del proyecto a diversas ciudades existentes.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero el plato fuerte lo constituye el conjunto de esculturas y maquetas que muestran toda la variabilidad formal y la riqueza imaginativa del proyecto urbanístico (o antiurbanístico, según se mire) que fue <em>Nueva Babilonia</em>. Y esto no es fácil de conseguir, porque como es sabido, las exposiciones de arquitectura en general y en concreto las de urbanismo, suelen ser muy aburridas y difíciles de entender por la dificultad intrínseca de lo narrado: se trata de maquetas, planos, dibujos, fotomontajes de algo que no sólo no está ahí realmente (como una pintura o una escultura) sino que en la mayor parte de las ocasiones ni siquiera existe. En este caso, las salas dedicadas a Constant están bastante llenas, incluso un poco abigarradas, pero esto redunda en beneficio del impacto visual y de la variabilidad formal del proyecto.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, todo este virtuosismo formal será percibido por la mayoría de los espectadores como un juego estrictamente estético. Las maquetas se entenderán solo como brillantes esculturas. Incluso para alguien que sepa un poco quien fue Constant y en qué consistió su proyecto no creo que le gustara mucho imaginarse viviendo dentro de una de esas estructuras laberínticas sin solución de continuidad… Creo que falta toda una labor de contextualización de aquella época y de explicación de las intenciones del artista.</p>
<p style="text-align: justify;">Porque lo que estaba pasando era muy importante: se estaba construyendo a toda velocidad, con un furor constructivo que nunca antes se había visto, la ciudad de minúsculos cubículos geométricos de hormigón pintado de blanco, sin escuelas, centros médicos ni mercados en la que se confinó a la clase obrera industrial. Y mostrar que el tipo de vivienda condiciona el tipo de vida y que este funcionalismo depredador con el que se planificó la ciudad europea (y que convirtió en millonarios a los jerarcas franquistas en España: los Samaranch, Porcioles, Figueras, etc.) es el que todavía perdura. Y mostrar cómo las visiones críticas de papel, de maquetas, de estructuras de alambre, de discursos y movilización social, aunque imprescindibles, poco tienen que hacer ante la presencia del hormigón armado y los planes de ordenación urbanística del capitalismo de los sesenta.</p>
<p style="text-align: justify;">Y sobre todo, no se puede entender la exposición de Constant y su utopía urbanística sin la capacidad de imaginar aunque sea por un momento una vida diferente y lo que eso supondría. Por ejemplo, en la <em>Nueva Babilonia</em> el trabajo está prácticamente abolido. No sólo el trabajo alienado, sino que la automatización ha conseguido liberarnos de esa carga casi por completo. Hoy, aquí y ahora, en nuestro contexto de crisis y de desahucios incluso nos cuesta imaginar una sociedad en la que el paro bajara del 10% y lo que es peor, esto se vive como una maldición bíblica, no como el resultado de unos intereses concretos de unas personas concretas, de unas políticas concretas de la correlación de fuerzas entre clases sociales concretas…</p>
<p style="text-align: justify;">Esto es lo que le falta a la exposición: artísticamente brillante, corta de labor contextual. Aunque se agradece mucho la presencia de los videos en los que se ve al propio Constant explicando con pocas palabras algunas de sus intenciones.</p>
<p style="text-align: justify;">En 1974 Constant cierra su proyecto. Previamente, en 1972 había sido liquidada la <em>Internacional Situacionista</em>. En 1973 se produce la primera gran crisis del petróleo con el aumento exponencial de su precio. Entramos en un momento histórico de inflexión y también las producciones culturales muestran un cambio que está siendo analizado por los historiadores sin conclusiones definitivas por el momento.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero lo que está claro es que para que haya un arte radical hay un elemento imprescindible: personas radicales. Una cosa no suele ir sin la otra. Constant fue una de estas personas y en esta exposición podemos ver algunos aspectos de cómo convirtió esta actitud en proyecto urbanístico…</p>
<p style="text-align: justify;">
<div id="attachment_1918" class="wp-caption alignnone" style="width: 770px"><img class="wp-image-1918 size-full" src="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2016/02/constant_foto_1.jpg" alt="constant_foto_1" width="770" height="433" />
<p class="wp-caption-text">Vista de sala de la exposición <i>Constant. Nueva Babilonia</i>, © cortesía MNCARS, 2015</p>
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<div id="attachment_1919" class="wp-caption alignnone" style="width: 770px"><img class="wp-image-1919 size-full" src="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2016/02/constant_foto_3.jpg" alt="constant_foto_3" width="770" height="433" />
<p class="wp-caption-text">Vista de sala de la exposición <i>Constant. Nueva Babilonia</i>, © cortesía MNCARS, 2015</p>
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<div id="attachment_1920" class="wp-caption alignnone" style="width: 770px"><img class="wp-image-1920 size-full" src="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2016/02/constant_foto_4.jpg" alt="constant_foto_4" width="770" height="433" />
<p class="wp-caption-text">Vista de sala de la exposición <i>Constant. Nueva Babilonia</i>, © cortesía MNCARS, 2015</p>
</div>
<div id="attachment_1921" class="wp-caption alignnone" style="width: 770px"><img class="wp-image-1921 size-full" src="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2016/02/constant_g.jpg" alt="constant_g" width="770" height="433" />
<p class="wp-caption-text">Constant <i>Rode sector</i>, 1958. © Constant, VEGAP, Madrid, 2015</p>
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		<title>&#8216;Ruins in Reverse&#8217; en Tate Modern</title>
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		<pubDate>Fri, 19 Apr 2013 08:40:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Dina Caball]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[&#8216;Ruins in reverse&#8217;, muestra colectiva 1 de marzo  &#8211; 24 de junio de 2013 Project Space de la Tate Modern, Londres (Inglaterra) Comisariada por Flavia Frieri (Tate) y Sharon Lerner (MALI) &#160; &#160;...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><em><span style="color: #888888;"><br />
&#8216;Ruins in reverse&#8217;, muestra colectiva</span></em><br />
<span style="color: #888888;"><em>1 de marzo  &#8211; 24 de junio de 2013</em></span><br />
<span style="color: #888888;"><em>Project Space de la Tate Modern, Londres (Inglaterra)</em></span><br />
<span style="color: #888888;"><em>Comisariada por Flavia Frieri (Tate) y Sharon Lerner (MALI)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><em>¿Ignoráis por qué razón las ruinas agradan tanto? </em>– Se preguntaba el enciclopedista <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Denis_Diderot" target="_blank">Denis Diderot</a> cuestionando “fijación” que los románticos tuvieron en esas. Miles de años después, esta pregunta no nos parece para nada fuera de contexto, es más, resulta oportuno replantearla en relación a la muestra internacional que, desde el 1 de marzo del 2013, ocupa las salas del <a href="http://www.tate.org.uk/whats-on/tate-modern/exhibition/project-space-ruins-reverse" target="_blank"><em>Project Space</em> de la Tate Modern</a> de Londres y que, siendo una iniciativa de la institución británica por desarrollar exhibiciones de artistas emergentes o recientemente establecidos en el panorama internacional, en esta ocasión, trabaja con la primera de las instituciones colaborativas de Sudamérica: el <a href="http://www.mali.pe/" target="_blank">Museo de Arte de Lima (MALI)</a>.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Ruins in Revers / Ruinas del revés</em>, posiciona – una vez más &#8211; el arte contemporáneo peruano en el punto de mira internacional: Pablo Hare, José Carlos Martinat y Eliana Otta &#8211; todos ellos peruanos residentes en Perú &#8211; comparten espacio con el británico Haaron Mirza, la argentina Amalia Pica y el italiano Rä di Martino que, aun teniendo orígenes diversos, viven &#8211; o han vivido &#8211; en Londres alguna vez. Flavia Frieri (Tate) y Sharon Lerner (MALI), comisarias de la exposición, son las responsables de poner en contexto a estos seis artistas que,  partiendo de formatos &#8211; sobre todo &#8211; contemporáneos como el vídeo, el sonido, la fotografía o el archivo, ofrecen una visión universal de la “ruina contemporánea”.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Es posible que la sociedad capitalista haya repercutido también en la fisionomía y antigüedad de nuestras ruinas? Creo que no hace falta responder a esa pregunta. Estamos rodeados de “restos de arquitecturas humana” y, algunos de estos, no tienen más de 50 años de vida: ¿Son los avances tecnológicos? ¿La mala calidad de los materiales constructivos contemporáneos? ¿Las infraestructuras? Si, es cierto, todas esas cuestiones juegan su debido papel; Pero, sobre todo, el hecho que hoy en día nos permite hablar de la existencia de ruinas contemporáneas, tiene que ver con nuestro afán de gastar para comprar, esas ganas de destruir para reconstruir, de cambiar para mejorar… en una palabra y en mayúsculas: CONSUMISMO.</p>
<p style="text-align: justify;">Los “románticos emergentes” se inspiran de un “sublime renovado”: esculturas de dinosaurios a la deriva, escenarios cinematográficos desolados, láminas de pared arrancadas, edificios con “nuevas personalidades” o sonidos distorsionados, restituyen &#8211; ahora – los paisajes con ruinas románicas, las antiguas catedrales góticas, o, los antiguos bustos griegos que tan representativos fueron para los románticos del siglo XVIII. De hecho, tampoco hemos ido tan lejos, parafraseando a nuestro colaborador <a href="http://situaciones.info/revista/author/jorge-luis-marzo/" target="_blank">J. L. Marzo</a>, podríamos decir que la “Estética del tiempo” continua innata en nuestra cultura visual.</p>
<p style="text-align: justify;">No parece sin embargo que el gusto por lo antiguo o la melancolía de un pasado glorioso sea – principalmente &#8211; el tema que la exposición pretende debatir. Sus comisarias, con el título que han escogido para la muestra, ya nos sugieren que tienen intención de ir más allá, ofreciendo –sin miedo- un discurso paralelo a nuestra actualidad: <em>Ruins in revers/Ruinas del revés</em>, son las palabras que, en 1967, Robert Smithson usó para definir el paisaje de Passaic (Nueva Jersey), en el que, los nuevos edificios, habían alcanzado el estado de ruina incluso antes de finalizarse su construcción: ¿Os resulta familiar?</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2013/04/480249_10200170804346986_1795112179_n.jpg"><img class="size-full wp-image-1186 alignnone" title="Ruins in Reverse, Londres" src="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2013/04/480249_10200170804346986_1795112179_n.jpg" alt="" width="620" height="413" /></a></p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2013/04/480272_10200170819107355_1042589554_n.jpg"><img class="size-full wp-image-1187 alignnone" title="Ruins in Reverse, Londres | Vista exterior" src="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2013/04/480272_10200170819107355_1042589554_n.jpg" alt="" width="620" height="415" /></a></p>
<p><a href="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2013/04/563523_10200170786826548_1193061832_n.jpg"><img class="size-full wp-image-1188 alignnone" title="Ruins in Reverse, Londres" src="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2013/04/563523_10200170786826548_1193061832_n.jpg" alt="" width="620" height="415" /></a></p>
<p><span style="color: #888888;"><em>↑ Uno de los proyectos que pueden verse en </em>Ruins in Reverse<em>: &#8216;Pintas’ (2013), José Carlos Martinat | Pintadas de logotipos de partidos políticos en campaña electoral extraídos de paredes en Lima (Perú) | dimensiones variables | Crédito de las fotografías: <a href="http://revolvergaleria.com/">Revolver Galería</a></em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>El pozo, la muerte o el arquitecto: Gordon Matta-Clark.</title>
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		<pubDate>Sat, 02 Feb 2013 01:06:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Ricard Escudero Vila]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Revista impresa]]></category>
		<category><![CDATA[Situaciones nº4]]></category>
		<category><![CDATA[Arquitectura]]></category>
		<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[Détournement]]></category>
		<category><![CDATA[Fotografía]]></category>
		<category><![CDATA[Gordon Matta-Clark]]></category>
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		<description><![CDATA[En estos momentos en los que vivimos las aciagas consecuencias económicas y sociales de la desaforada especulación inmobiliaria es muy pertinente volver la mirada hacia la corta e intensa vida del artista Gordon...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong>En estos momentos en los que vivimos las aciagas consecuencias económicas y sociales de la desaforada especulación inmobiliaria es muy pertinente volver la mirada hacia la corta e intensa vida del artista Gordon Matta-Clark quien en su trabajo nos ofreció otra visión humana y espacial de la arquitectura de la que el capitalismo impone.</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A partir de la forma de la casa y en sintonía con el Situacionismo y el arte de vanguardia, Gordon Matta-Clark explora los territorios de la utopía y de la poesía con una fuerza y determinación sorprendentes. El investigador Ricard Escudero nos guía a través de su obra.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Matta-Clark fue un ácrata contumaz. Pondremos al lector sobre el rastro de un cuerpo muerto. Un cuerpo hecho de obras de arte contemporáneo. Obras algo inclasificables bajo los parámetros ortodoxos, dada su promiscuidad en cuanto a soportes y argumentos. Como un cadáver exquisito el conjunto de la obra de Matta-Clark se articula entorno y a través de la muerte y la obsolescencia pero lo hace de un modo combativo, violador, desinhibido y poético. Este artista neoyorquino, como amante de la locura, cuanto más convencido de sus posibilidades emancipadoras más bello y esplendoroso devino. Matta-Clark cruzó su existencia y su obra con buena parte de las vanguardias artísticas contemporáneas, al menos aquellas que tuvo más cerca dentro del contexto del arte radical en occidente. La actualidad de su obra subyace en todo intento de afrontar la praxis del arte en la vida entendido desde algún punto de vista dialéctico, es decir: idealista, conflictivo y progresivo por principio.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Breve apunte biográfico</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Los antecedentes familiares de Gordon Roberto Matta Echaurren (1943-1978 Nueva York) y los distintos ambientes en los que se criaron él y su hermano gemelo John Sebastian se hacen ineludibles para comprender al personaje-artista.</p>
<p style="text-align: justify;">Roberto Matta (Santiago de Chile 1911-Civitavecchia 2002), padre de Gordon, fue arquitecto de formación, por afinidad a las artes plásticas, pero desarrolló su carrera artística como pintor e intelectual entre Europa y América.</p>
<p style="text-align: justify;">Anne Clark, la madre de los mellizos Gordon y Batan,  se ocupó de criar a sus dos hijos; tras divorciarse del pintor de origen chileno y casarse en segundas nupcias con el crítico de cine e intelectual neoyorquino Hollis Alpert.</p>
<p style="text-align: justify;">Ninguna de las tres figuras está de más para enlazar los referentes ideológicos e idealistas, con que el artista atezará su obra y su biografía. Comprender en profundidad el contexto de Matta-Clark debería ayudarnos a comprender la personalidad proteica de este individuo, como hijo de su tiempo.</p>
<p style="text-align: justify;">Gordon adoptó el apellido materno, en la forma Matta-Clark, para expresar el ascendente que Anne tuvo sobre él y su amado Batan más allá de los contactos esporádicos que ambos hermanos tuvieron con su padre pintor a lo largo de sus vidas. Éste actuó más como enlace y mentor dentro de las élites del arte de vanguardia (cabe recordar que Gordon fue ahijado del mismísimo Marcel Duchamp) que como figura paternal.</p>
<p style="text-align: justify;">Anne se ocupó, también por su parte, de educar a los dos hermanos dentro de los ambientes bohemios y los círculos intelectuales de izquierdas de Nueva York, París y California. De este modo también adquirieron hábitos políglotas desde su temprana juventud.</p>
<p style="text-align: justify;">A sus 19 años, en 1962, Gordon fue aceptado en la <em>Cornell School of Architecture</em>. Allí entró en contacto con su incipiente generación de artistas neovanguardistas. La apuesta de algunos jóvenes, aunque ya maduros creadores, aspiraba entonces a conciliar la actividad artística con otro tipo de actividades socialmente útiles.</p>
<p style="text-align: justify;">Aquí empieza su inmersión en lo que podríamos llamar el espíritu de su época. En él se recogían las inquietudes por oponerse  a los referentes familiares, con el profundo sentido romántico y antiintelectual, característico de toda una generación que iba a atravesar fulgurantemente las décadas de los 60 y los 70.</p>
<p style="text-align: justify;">Una vez contextualizada esta figura, cabe advertir su precocidad en todo cuanto esta relacionado con su implantación en el entorno de la vanguardia radical de su época. También se advierte de que manera cada paso, cada obra, cada inmersión desde la propia exsistencia, desde la autoimpuesta condición de artista, implicaba una apuesta cada vez más fuerte por insertar el arte en la vida. (Afines a esta concepción son obras como <em>Tree Dance, Fire Boy, Pig Roast </em>y<em> Chinatown Voyeur</em>, 1971).</p>
<p style="text-align: justify;">El remanente de esta actitud era, cada vez con más fuerza, el combustible que alimentaba una desbordante creatividad poética.</p>
<p style="text-align: justify;">A medida que la tragedia se cernía sobre él (Batan se suicida en Nueva York en 1976, en el 78 él mismo muere afectado de un cáncer fulminante) su obra derivaba por la vertiente más lírica desde el compromiso activista y militante con el arte insertado en la vida hacia el arte como tabla de salvación, como último recurso. (A este respecto son remarcables obras postreras como <em>Descending steps for Batan </em>y<em> Sous sols de Paris</em>, ambas de 1977).</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Romper el cascarón</strong></p>
<p style="text-align: justify;">En 1963 abandona Cornell por un año y se traslada a París para estudiar poesía en la Sorbona. Es en 1969, durante su último año en Cornell, cuando participa como ayudante de Dennis Oppenheim en la obra de este último titulada <em>Beebe Lake Ice Cut</em>. Se suceden entonces los contactos con Robert Smithson, Jeffrey Lew y el matrimonio Solomon. Todos ellos; artista, galerista y productores tienen una influencia absolutamente relevante en la carrera del joven e impetuoso Gordon, especialmente durante los primeros años.</p>
<p style="text-align: justify;">En 1971 Matta-Clark, en colaboración con amistades e individuos afines, montan el restaurante FOOD. En el local confluyen amistades del grupo y artistas conceptuales. Todo ello insertado en el SOHO neoyorquino de los 60’s y 70’s, una zona degradada del Bowery neoyorquino donde el régimen de alquiler asequible hacía que artistas y bohemios residentes en la ciudad se alojaran en el barrio ocupando antiguos edificios industriales, muchos de ellos representativos de la decimonónica arquitectura del hierro.</p>
<p style="text-align: justify;">Aunque formado como arquitecto desde el principio; en consonancia con la actitud bohemia, romántica, contestataria y radical que le caracteriza desde su temprana juventud Gordon nunca ejerció como profesional. Harto más lejos, tomó posiciones más acordes con sus ya nombrados referentes ideológicos y ambientales. Estas posiciones, que no poses o posturas, enfrente del estado de las cosas en su entorno cotidiano, orientaron a Matta-Clark hacia toda manifestación artística situada dentro de los medios de expresión de vanguardia en que la implicación de un colectivo fuera inseparable de la recepción -a veces también de su génesis y su existencia misma, como en el restaurante Food- de la obra.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2013/02/10-1971-Tree-Dance-video_BN.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-890" title="10 1971 Tree Dance video_BN" src="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2013/02/10-1971-Tree-Dance-video_BN.jpg" alt="" width="620" height="306" /></a></p>
<p><span style="color: #888888;"><em><em><em>↑ </em></em>Tree dance, 1971. Performance preparada por Gordon Matta-Clark para la exposición Twenty-Six by Twenty-Six en el Vassar College of Art Gallery en Poughkeepsie, Nueva York.</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Estados en mascarada</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Era un artista político, civil y urbano. No mostró miedo ante las instancias políticas, más bien al contrario. Su punto de mira se dirigía hacia la interpretación crítica del espacio público, del significado y el sentido de la propiedad, del entorno construido, el tejido social-urbano y las relaciones entre el individuo y la ciudad. (Ejemplar sobre este aspecto es su obra <em>Fake states</em>, 1973.)</p>
<p style="text-align: justify;">Matta-Clark adquirió, en subasta pública, la propiedad legal de una serie de espacios inaccesibles (espacios de alcantarillado, bordillos de aceras y parcelas sobrantes) situados en Queens y Staten Island. Algunos de estos terrenos habían sido expropiados por impago de los impuestos relacionados y cada uno costó al artista 35 dólares.</p>
<p style="text-align: justify;">La exposición de la obra consistía en documentar de un modo óptimo el conjunto de la propiedad recién adquirida, a través de documentos legales y fotografías. El último giro de tuerca por parte del artista, consistía en vender la propiedad exhibida por la obra a la vez que se adquiría la obra en sí.</p>
<p style="text-align: justify;">En este desplazamiento desde el valor simbólico hacia el valor de uso de la obra de arte, va implícita una crítica del sentido útil de la propiedad bajo la forma voraz del capitalismo imperante.</p>
<p style="text-align: justify;">Su acción iba a renglón seguido -a despecho de su auténtica conciencia de clase- de su voluntad premeditada de relacionar los condicionantes sociales y los parámetros políticos en los que se insertaba su obra.</p>
<p style="text-align: justify;">En este sentido, de su obra <em>Fake states</em> (1973), se desprende una crítica sobre aquello que no puede ser usado, aquello que es inaccesible y por tanto no productivo, pero que también puede ser una fuente potencial de espacio social, en este caso a través de su utilización para establecer la crítica política.</p>
<p style="text-align: justify;">En relación directa con esta obra (<em>Fake states</em>) surgió la fundación, también en 1973, del colectivo Anarchitecture por parte de Matta-Clark y algunos de sus colegas y colaboradores.</p>
<p style="text-align: justify;">El grupo se desplegó como una sesión de trabajo sin un espacio de encuentro, ni un tiempo, ni una temática prefijada.</p>
<p style="text-align: justify;">Durante el 73 el grupo se reunió a lo largo de tres meses, cada dos semanas, en diversos bares, restaurantes y estudios para discutir el carácter ambiguo del espacio y para reflexionar sobre lo transicional y lo transposicional en la práctica arquitectónica.</p>
<p style="text-align: justify;">Matta-Clark se pronunció así sobre las intenciones del colectivo:</p>
<p style="text-align: justify;"><em>El propósito arquitectónico del grupo era más difícil de alcanzar que el hecho de hacer piezas que demostraran una actitud alternativa a los edificios [...] Estábamos pensando más en vacíos metafóricos, huecos, espacios sobrantes, lugares no desarrollados [...] por ejemplo, los lugares donde te paras a atarte los cordones de los zapatos, los lugares que son simples interrupciones en tus movimientos diarios. Estos lugares son también importantes desde el punto de vista de la percepción porque hacen referencia al espacio del movimiento. Tenía que ver con algo distinto del vocabulario arquitectónico establecido, sin llegar a aferrarse a nada demasiado formal.</em></p>
<p style="text-align: justify;">También comentaba Matta-Clark a tenor de sus intenciones con el colectivo <em>Anarchitecture</em>:</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Una respuesta al diseño cosmético. Terminación mediante la extracción. Terminación mediante el derrumbamiento. Terminación mediante el vacío.</em></p>
<p style="text-align: justify;">No hay que olvidar cómo durante su estancia en París Gordon pudo, probablemente, establecer contacto con los círculos situacionistas y con el mismo Guy Debord.</p>
<p style="text-align: justify;">En ¿Construir… o deconstruir?, libro dedicado a Matta-Clark con edición dirigida por Dario Corbeira y publicada por la Universidad de Salamanca se dice:</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Matta-Clark está muy cerca de los presupuestos críticos y conceptuales de los situacionistas europeos que, pocos años antes y aún entonces, postulaban criterios y programas activistas tendentes  a poner en valor las crisis sucesivas de las ciudades y la manera de subvertirlas.</em></p>
<p style="text-align: justify;">Cómo no aceptar la posibilidad de que, un ciudadano de los Estados Unidos de América, precisamente por su sensibilidad mundana y cosmopolita -olvidando expresamente su rémora cultural de corte profundamente individualista- interpretara las experiencias <em>situacionistas</em> desde el otro lado del Atlántico.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2013/02/41-1974-Splitting-fotografía.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-891" title="41 1974 Splitting fotografía" src="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2013/02/41-1974-Splitting-fotografía.jpg" alt="" width="620" height="446" /></a></p>
<p style="text-align: justify;"><em><span style="color: #888888;">↑ Splitting, 1974. Intervención sobre una casa unifamiliar en Englewood, Nueva Jersey, una de las ciudades dormitorio de Nueva York.</span></em></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Explotar la charada arquitectónica</strong></p>
<p style="text-align: justify;">El desplazamiento de los significados del espacio es el eje principal sobre el que gira buena parte de la obra de Matta-Clark. Las técnicas concretas y los recursos expresivos de los que se sirvió procedían claramente de todas las referencias ya nombradas. Quizás la que ha tenido mayor visibilidad ha utilización de aquellos rotundos y mesurados surcos, llagas y cisuras con que tomaba edificios previamente condenados al derribo.</p>
<p style="text-align: justify;">Mediante esta profanación agresiva Matta-Clark arrancaba de la arquitectura una metanarrativa que gritaba en voz alta sus propios límites y defectos. Aquellos que también lo eran de la palabra y de la tríada institucional <em>Edificio-Construcción-Arquitectura</em>.</p>
<p style="text-align: justify;">Así quedaban al desnudo ante el espectador las contradicciones del objeto arquitectónico y sus extensas relaciones sociales y políticas en el sentido más amplio del término.</p>
<p style="text-align: justify;">Un ejemplo de este ejercicio crítico es la obra titulada <em>Splitting</em>, 1974. Holly Solomon logra un permiso para que Gordon trabaje sobre un chalet situado en el número 332 de Humpfrey Street en Englewood, New Jersey.</p>
<p style="text-align: justify;">Sierra eléctrica en mano Matta-Clark deshojó a conciencia la casa (ejemplar de un sistema constructivo endémico de EEUU llamado <em>baloon frame</em>). Cortó el edificio de arriba abajo, desde el techo hasta el sótano, por la mitad de su volumen. Desolló los extremos inferiores de la cubierta a dos aguas practicando unas extracciones triédricas. Finalmente socavó los cimientos, el pedestal de sillería rústica sobre el que se asentaba la construcción, con la ayuda de dos pequeños artefactos hidráulicos. Él y sus amigos operaban como obreros, como el artista especialista, tal como lo designaba Baudelaire, en ningún momento actúan desde una posición desasida, distante, aristócrata.</p>
<p style="text-align: justify;">Las numerosas fotografías que tomó dieron pie a una serie de montajes en blanco y negro y en color. Éstos lograban dislocar los espacios que representaban ofreciendo al espectador ángulos de visión imposibles. Así convertía el montaje fotográfico en un símil bidimensional del resultado espacial, y de su experiencia, que proporcionaban los cortes practicados en el edificio.</p>
<p style="text-align: justify;">Más tarde llegarían obras como <em>Bingo</em> (1974), <em>Day’s End</em> (1975), <em>Conical intersection</em> (1975), <em>Office Baroque</em> (1977) y <em>Circus “Caribbean Orange”</em> (1978).</p>
<p style="text-align: justify;">En cada una de ellas sus emblemáticos cortes venían acompañados las veces de fotografías, filmaciones, planos o diagramas esquemáticos preparatorios o expresivos según fuera necesario.</p>
<p style="text-align: justify;">De un modo premeditado Matta-Clark desmontaba las relaciones entre planta (plano horizontal), alzado y sección (planos verticales) que desaparecen atacando de este modo los cimientos mismos de la estrategia básica de proyección, recepción y comprensión de la arquitectura.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Brazo y sierra cercenan la historia</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Dan Graham advertía:</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Un trabajo de Gordon Matta-Clark revela las contradicciones que se han ido desarrollando a lo largo del tiempo, como capas arqueológicas estratificadas, en edificios que, en condiciones normales, no las mostrarían. La manera en que Matta-Clark las expone, permite (al contrario que el arte Minimal, Pop o Conceptual) penetre el tiempo histórico.</em></p>
<p style="text-align: justify;">La fotografía y el cine fueron los instrumentos de los que se sirvió para documentar este corpus arqueológico (como menciona Dan Graham) que copa el umbral borroso entre arte y arquitectura.</p>
<p style="text-align: justify;">Los medios telemáticos de reproducción servían para acercar la contemplación fascinada de lo finito enfrentado a lo que pertenece al ámbito de la vida hacia un espectador que no tenía más remedio que dejarse seducir por los sugestivos sistemas de representación reciclados por Matta-Clark para garantizar una enriquecedora experiencia de recepción de la obra.</p>
<p style="text-align: justify;">Hay que remarcar como de basto era el campo de intereses que abarcaba Gordon en su ímpetu creativo apropiándose para sus despliegues documentales de técnicas específicas como el “cut-off”, utilizado y aplicado en el collage fotográfico dinámico y desconcertante elaborado en <em>Splitting</em>, por mencionar sólo un ejemplo.</p>
<p style="text-align: justify;">También trabajó de manera obsesiva sobre el tema de los árboles y su energía. Pictogramas, caligrafías, esquemas, vectores de flujos y movimiento en un contexto urbano. Todo ello enlaza los dibujos preparatorios con las acciones en las que una compulsiva necesidad de expresarse físicamente daba lugar a <em>performances</em> donde el riesgo físico del artista y los colaboradores, la apuesta por rebasar lo legalmente establecido a favor de la intensidad de la acción, son constantes en sus obras, que a la vez, siempre guardan una importante dimensión performativa.</p>
<p style="text-align: justify;">La visión utópica del potencial activo y creativo del individuo para construir un acto de habitar comprometido en un sentido existencial, dinámico, pleno, consciente y enlazado de forma directa con el entorno específico y el lugar, nos conduce a obras como <em>Tree Dance, Air fresh, Open house y Clockshower</em>, entre otras.</p>
<p style="text-align: justify;">Una obra muy característica, reveladora de la personalidad de Matta-Clark y de su práctica artística, es <em>Windows blow</em> out de 1976. Con esta obra Matta-Clark pretendía responder a una invitación, criticar la actividad en la que estaba siendo invitado a participar e introducirse en la actividad de una manera violenta, transgresora y activista.</p>
<p style="text-align: justify;">El artista fue invitado por el Institute for Architecture and Urban Resources de Nueva York (institución dirigida y auspiciada por Peter Eisenman, uno de los <em>Cinco de Nueva York</em>) para participar en una exposición colectiva titulada “Idea as model”.</p>
<p style="text-align: justify;">No fue en vano cuando un autor etiquetó la obra de Matta-Clark como hermenéutica Marxista. Un poco como hacía el colectivo catalán Grup de Treball con sus obras conceptuales desplegadas sobre escritos, el artista norteamericano usaba como soporte la “acción performática”. Una de las facetas de su obra, quizás la más visible, era la huella que restaba efímera sobre el “soporte edificado”.</p>
<p style="text-align: justify;">En este caso dicha acción artística, en tanto ejecutada por un artista en un momento y un contexto determinados, se desplegaba como un asalto a la institución (idea) arquitectura (construcción y edificación).</p>
<p style="text-align: justify;">En la oscuridad de la noche Matta-Clark y un amigo disparan minuciosamente contra las hojas de cristal de las ventanas del edificio que acoge la exposición.</p>
<p style="text-align: justify;">En la exposición se podían encontrar algunas fotografías que documentaban el estado de vejación de algunos edificios del Bronx, suburbio conflictivo y gueto miserable de la ciudad de Nueva York.</p>
<p style="text-align: justify;">La acción sería comparada por el arquitecto Peter Eisenman con la <em>Noche de los cristales rotos</em> perpetrada por los <em>Camisas pardas</em>.</p>
<p style="text-align: justify;">La recepción de la obra por parte de los espectadores y participantes en la exposición tiene tanta relevancia como la propia “acción creativa”, violenta y destructiva en el campo material pero nutritiva y edificante en un sentido dialéctico y emulsivo, contradictorio y coaligante.</p>
<p style="text-align: justify;">Así es como la polémica misma, finalista sólo en su apariencia, puede ser detonante de cambio, de conflicto y de asociación entre actores contendientes.</p>
<p style="text-align: justify;">Le tomo la expresión a John Berger y digo que Gordon Matta-Clark tiene bien agarrada la esperanza entre los dientes porque él se fue bien abajo, excavando profundo  con las manos doloridas y el cuerpo entumecido.</p>
<p style="text-align: justify;">Como ya se olían los tres filósofos de la sospecha es por debajo de todo donde hay que buscar las explicaciones profundas, el sentido de los asuntos que nos ocupan, de todos ellos, de los importantes.</p>
<p style="text-align: justify;">El fuego que alimenta al osado en esta búsqueda es la imaginación, que a su vez encuentra su alimento en el juego, la expresión lúdica, como paradoja cumbre de la libertad.</p>
<p style="text-align: justify;">Matta-Clark recogió la actitud de sospecha contra la arquitectura. Actitud con la que Robert Smithson ya había desarrollado un importante recorrido contemporáneamente.</p>
<p style="text-align: justify;">La obra legada por Matta-Clark, nutre de esperanza al receptor, ya que el acoso crítico hacia la tríada Arquitectura-Edificio-Construcción, socava los cimientos del poder asaltando el significado, el texto y la estructura lingüística íntimamente implicados con dicha Tríada.</p>
<p style="text-align: justify;">De este modo queda implícito en la obra de Matta-Clark el giro desconstructivista hacia el lenguaje espacial con lo arquitectónico como soporte material y conceptual.</p>
<p style="text-align: justify;">Que sean los Elefantes, los Blancos, los Grises y las Ratas los que naden y guarden la ropa.</p>
<p style="text-align: justify;">Entre tanto, como dijo Blas de Otero, la poesía es un arma cargada de futuro.</p>
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