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	<title>Situaciones &#124; Revista de historia y crítica de las artes &#187; Revolución</title>
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		<title>Carl Einstein y el compromiso de los intelectuales</title>
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		<pubDate>Mon, 30 Apr 2018 17:11:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Antonio Ontañón]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[Para Júlia y Clara, alegres, libres y viajeras. También para Gemma, compositora y cantante de Sant Andreu. Por la continuidad de las ideas libertarias. . &#160; La columna Durruti y el panegírico del...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><em>Para Júlia y Clara, alegres, libres y viajeras. También para Gemma, compositora<br />
y cantante de Sant Andreu. Por la continuidad de las ideas libertarias.<br />
.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><br />
La columna Durruti y el panegírico del líder caído</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Se conservan las fotografías del entierro de Durruti, el líder anarquista, en Barcelona, en el mes de noviembre de 1936.  La muerte temprana y confusa de Buenaventura Durruti supuso un golpe duro para el movimiento anarquista, para la causa republicana y el desarrollo de la revolución en marcha desde el verano del 36. En aquellos territorios en los que el fascismo no se había impuesto, la revolución estaba transformando profundamente la sociedad española.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><img class="alignnone size-large wp-image-2237" src="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2018/04/IMG_5001-1024x743.jpg" alt="IMG_5001" width="1024" height="743" /></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En una de las fotografías se muestra la comitiva que transporta el féretro. Uno de los milicianos mira directamente a la cámara. Es alto, fuerte, moreno, arrogante, joven. Los correajes los lleva apretados fuerte sobre su chaqueta de lana. Las manos enfundadas en guantes gruesos de motorista. Es fácil imaginarlo organizando el ataque a una posición enemiga en uno de los pueblos de Aragón que habían caído en manos de los fascistas y que la Columna Durruti recuperó para la revolución. Sólo se ven hombres. Serios y solemnes. Duros. Sin la uniformidad de las tropas regulares. Dispuestos a luchar y a morir. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">A la derecha del grupo, un poco más retrasado, pero en primera línea, se puede distinguir un hombre más mayor, un poco más grueso que los demás pero de cuerpo firme y fuerte. Con gorra y cazadora de cuero negro tiene un aspecto serio y severo.  Unas gafas redondas, que nadie más de los presentes llevan y su rostro inteligente, hacen pensar en una posible dedicación intelectual. Se trata de Carl Einstein el escritor, historiador y crítico de arte alemán de origen judío. Amigo de Picasso, Braque, Gris, Miró y muchos otros artistas de las vanguardias europeas. Brillante teórico del cubismo. Fue el primer crítico que puso el acento en la importancia de la escultura africana y su influencia en las vanguardias artísticas (</span><i><span style="font-weight: 400;">Negerplastik</span></i><span style="font-weight: 400;">, La escultura negra, 1915) Trabajó como editor en París durante los  dos años y los quince números que duró la revista </span><i><span style="font-weight: 400;">Documents</span></i><span style="font-weight: 400;">, de arte y antropología, junto con Bataille y Leiris. Fue el escritor que con su novela </span><i><span style="font-weight: 400;">Bebuquin o los diletantes del milagro</span></i><span style="font-weight: 400;">, de 1912 hizo una gran contribución a la literatura expresionista alemana. Un intelectual de fama internacional que con cincuenta y un años había llegado a Barcelona a luchar contra el fascismo y se había integrado en el Grupo Internacional de la Columna Durruti.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">A pesar de llevar pocos meses en Barcelona ya había suscitado la confianza suficiente entre sus compañeros anarquistas como para que le fuera encomendada la tarea de escribir y leer en la emisora de radio de la CNT el emocionado elogio fúnebre de Durruti:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">“Nuestra columna supo de la muerte de Durruti por la noche. Se hicieron pocos comentarios. Para los camaradas de Durruti es natural sacrificar sus vidas. Uno dijo en voz baja: “Era nuestro mejor hombre”. Otros gritaban en la oscuridad: “¡Le vengaremos! El lema para el día siguiente era: “Venganza”. <sup>1</sup></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En su discurso, Einstein insiste en la importancia de lo colectivo en la columna  y la voluntad de victoria y revolución:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">“Durruti era un hombre extraordinariamente escueto, nunca hablaba de su persona. Había suprimido de su vocabulario la palabra prehistórica </span><i><span style="font-weight: 400;">yo</span></i><span style="font-weight: 400;">. En la columna Durruti sólo se conoce la sintaxis colectiva. Los camaradas enseñarán a los literatos cómo reformar la gramática en el sentido colectivo.” <sup>2</sup></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">“Esta columna anarcosindicalista ha nacido con la revolución. Es su madre. La guerra y la revolución son nuestro acto único e inseparable” <sup>3</sup></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">También pone mucho énfasis en las características no militares (o antimilitares) de la columna: “es un organismo sociorrevolucionario y no una tropa”. (…) Durruti determinó su espíritu libre y lo defendió hasta su muerte. El fundamento de la columna es el compañerismo y la disciplina voluntaria. El objetivo de su acción es el comunismo. Nada más” <sup>4</sup></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">La columna también es una escuela. Por la noche, alrededor de los fuegos, los chicos campesinos que llegan en grandes cantidades huyendo de la miseria y de la represión y fascinados por la gran aventura de la libertad, escuchan a los camaradas. “Algunos de ellos son analfabetos. Los camaradas les enseñan… <sup>5</sup></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Sin duda la experiencia revolucionaria fue muy profunda para Einstein, que fue herido varias veces y luchó hasta el final. Hasta la derrota final. Aceptó a regañadientes la militarización de la milicia y a pesar de que le fueron ofrecidos puestos de jefatura siempre los rechazó. La experiencia de la camaradería miliciana anarquista abocada a la revolución fue el elemento fundamental de los pocos años que le quedaban de vida. En ella encontró (como también le había ocurrido a George Orwell en las milicias del POUM) una comunidad en la que sus ideales sociales se cumplían en la realidad: aquí y ahora. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Decenas de miles de personas solidarias y progresistas sintieron en buena parte del mundo que la lucha directa contra el fascismo era la prioridad fundamental en sus vidas. Y que el primer lugar de Europa en el que esta lucha había estallado abiertamente era España. El pueblo, la gente sencilla, se había enfrentado con las armas a los militares fascistas sublevados y con las ayudas suficientes podría ganar la contienda. Las tibias políticas de los gobiernos europeos contra el nazi fascismo no habían impedido en absoluto su crecimiento y consolidación. No habían evitado que se convirtiera en una amenaza para la civilización. Los más valientes entre estas personas, los más solidarios, viajaron a España por su cuenta, sin ninguna ayuda organizada, para ayudar en la lucha contra el fascismo y a favor de la revolución social.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">La inmensa mayoría eran jóvenes. Orwell ya no lo era tanto. Treinta y tres años tenía cuando llegó a Barcelona. Pero un voluntario dispuesto a luchar en las trincheras que tuviera cincuenta y un años y que además era un intelectual que hubiera podido tener una vida pasablemente cómoda en otros lugares del mundo, lo convertía en una excepción. Einstein entabló amistad en la columna Durruti con otro intelectual alemán, Rudolf Michaelis, el conocido arqueólogo que había participado en la exploración del yacimiento mesopotámico de Uruk y que trabajaba en el Museo Estatal de Berlín hasta que fue detenido por la Gestapo en 1933 debido a sus actividades políticas anarquistas. Consiguió ser liberado y junto con su compañera se exilaron en Barcelona. Trabajó con Bosch i Gimpera en el museo arqueológico (a quien defendió de varios ataques políticos) y se afilió a la CNT. Fue nombrado delegado político del Grupo Internacional de la columna Durruti hasta abril de 1937. Pero entre Michaelis y Einstein había una diferencia fundamental: el primero había nacido en 1907, por lo que tenía solamente treinta años de edad. También había otra diferencia: Einstein era de ascendencia judía, Michaelis, no. Ser de izquierdas y judío y no esconderse en ésa época no era fácil. Einstein era plenamente consciente del antisemitismo asesino del movimiento nazi y habría tenido muchas oportunidades de huir hacia Inglaterra o Estados Unidos si hubiera querido. Pero era absolutamente consciente de las implicaciones internacionales de la Guerra Civil y de que lo que se estaba dirimiendo aquí tendría repercusiones en todo el mundo. Y se sentía plenamente responsable de ello. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En la última entrevista que concedió al diario La Vanguardia en mayo de 1938, mientras convalecía en Barcelona de una de sus heridas,  afirma con rotundidad: “no se puede perder. Sería demasiado grave para el mundo…” <sup>6</sup></span></p>
<p style="text-align: justify;"><strong><strong> </strong></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><img class="alignnone size-full wp-image-2238" src="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2018/04/Captura-de-pantalla-2018-04-30-a-las-19.06.15.png" alt="Captura de pantalla 2018-04-30 a las 19.06.15" width="457" height="461" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Arte, vida y silencio</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">La implicación total de Einstein en la revolución y la guerra de España plantea un ejemplo claro del compromiso de un intelectual por una causa política. Un ejemplo incómodo y radical, difícil de seguir para muchos. En 1936, cuando junto a su compañera Lyda y un grupo de intelectuales franceses, se integraron en el Grupo Internacional de la columna Durruti era plenamente libre de hacer lo que hacía. No estaban desesperados. Hubiera podido dar otro giro diferente a su vida. No es el mismo caso, a pesar de mostrar muchas similitudes, del de Walter Benjamin, el filósofo y crítico de arte, también de izquierdas, también semita, que se quitó la vida en Port Bou en 1940. Benjamin sí que se encontró en ese momento agotado, aislado y perseguido, sin salida, pero a diferencia de Einstein o de Orwell, se me hace muy difícil imaginar al filósofo berlinés en una trinchera. No obstante, Benjamin también había colaborado con la revolución de forma activa. No olvidemos que en el prólogo de su obra más famosa</span><i><span style="font-weight: 400;">, La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica</span></i><span style="font-weight: 400;">, afirma abiertamente que es una contribución a la revolución en el campo cultural y una obra antifascista. Benjamin tenía cuarenta y dos años cuando murió.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En el compromiso vital de Einstein podemos encontrar un ejemplo de coherencia radical entre teoría y práctica.  Pero no sólo en el plano político, sino también en relación al arte, a la cultura a las actividades a las que se había dedicado durante toda su vida.  Einstein era duro y sin concesiones. Consigo mismo en primer lugar. Y sabía que sus juicios eran escuchados y tenían mucho peso. Era un espejo en el que los artistas e intelectuales contemporáneos les costaba mucho verse reflejados por miedo a ver en él sus propias cobardías, sus propios miedos y renuncias. Einstein era lo contrario de una vedette intelectual, de un izquierdista de salón, de un acomodado catedrático. Para Einstein arte y cultura no eran meros reflejos de la realidad, eran construcción activa de realidad, intervención decidida. Cultura y sociedad no eran para él esferas separadas, sino campos en permanente relación, en permanente combate. Por otro lado, Einstein odiaba el diletantismo y cuando se sumergía en un campo (fuera la escultura de África Negra o la obra de Braque) lo hacía a fondo. Era su forma de escribir, de hacer crítica e historia del arte: “a martillazos”, como diría mucho más tarde el escritor francés Didi-Huberman. Y en su militancia anarquista, su participación en la guerra y su escribir sin contemplaciones, a martillazos,  radica para este autor la razón de su olvido posterior, casi completo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><strong><strong> </strong></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><b>Declaraciones contundentes de mayo de 1938</b></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En mayo de 1938, cuando hacía dos años que Einstein estaba luchando principalmente en Cataluña y Aragón, aunque también lo hizo en Guadalajara, fue herido y como he comentado antes, trasladado a Barcelona para su convalecencia. Es en este momento en el que el crítico y activista cultural Sebastià Gasch (redactor junto con Dalí y Montanyà del famoso y divertidísimo “Manifest Groc” de 1928) le hace una larga entrevista publicada en la revista </span><i><span style="font-weight: 400;">Meridià. Setmanari de literatura, art i política. Tribuna del Front Intel·lectual Antifeixista</span></i><span style="font-weight: 400;"> de Barcelona. <sup>7</sup></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Hay dos cosas que llaman mucho la atención al primer golpe de vista de esta entrevista: la foto de Einstein y el desconocimiento por parte de Sebastià Gasch que el crítico alemán llevaba dos años “lluitant a favor de la nostra causa”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Menos de dos años han pasado entre la fotografía del entierro de Durruti y la que publica la revista</span><i><span style="font-weight: 400;"> Meridià</span></i><span style="font-weight: 400;"> pero Einstein parece casi otra persona, mucho más mayor. Casi un anciano. Pero muy firme con su rostro serio y su traje militar.  La siguiente fotografía que conozco es de una publicación francesa que la publica al reconocerlo en un café de Perpignan en enero de 1939.</span><span style="font-weight: 400;"> <sup>8</sup> Lleva la derrota con toda la dignidad posible, pero el proceso de envejecimiento se ha acelerado mucho. De hecho la mejor parte de su vida ya ha acabado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">El hecho que Gasch ignorara la presencia de Einstein en Cataluña es sorprendente. Todavía más cuando conocía bien su obra. Parece que la exigencia de anonimato fuera un elemento muy importante para Einstein, quien, por lo que vemos, no hizo muchos esfuerzos por contactar con los intelectuales, críticos y artistas locales.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En la entrevista, después de presentarlo de manera entusiasta: “Es un dels esteticistes de més prestigi internacional” Da a sus juicios un valor muy alto: “Els seus judicis (…) no són un réflex de la sensibilitat d’un dia, sinó que diuen sempre coses eternes”. <sup>9</sup></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Y lo primero que le pregunta es por Miró y Dalí.  De Miró dice que es el pintor con más talento de su generación. Que es un pintor muy catalán por los colores de sus telas. Un catalán primario. Aunque a veces sus obras son más proyectos de pinturas que cuadros. La razón es que el sueño es demasiado limitado ante  la violencia de los hechos actuales. Y pintores como él pueden perder la partida ante la competencia seria de estos hechos. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">La observación se vuelve mucho más dura ante Dalí y califica su pintura de tarjeta postal de 1860. No escatima críticas: pintura pedante, de un academicismo falsamente revolucionario, basada en antigüedades ideológicas y que pretende una especie de revolución estrictamente estética que es completamente insuficiente y por consiguiente acaba repitiéndose siempre a sí mismo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Al ser preguntado por el arte revolucionario contesta con la misma contundencia que en principio hacer arte en esos momentos es un pretexto para huir del peligro. Que la contemplación siempre es posterior a los hechos y que es ahora el momento de exponerse abiertamente. Añade: “les metralladores es burlen dels poemes i dels quadres. Les paráfrasis s’han acabat.”</span><span style="font-weight: 400;"> <sup>10</sup> Einstein rechaza de plano el arte pseudo revolucionario que en muchas ocasiones cae en un puro academicismo para halagar a las masas ya que está realizado con un estilo que no corresponde a su época, y un puro diletantismo ante los hechos que estos artistas no han conocido de primera mano.  Solamente ofrecen la ficción de una colectividad. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Pero cuando plantea el centro de sus ideas es en  el momento de ser preguntado por el rol de los intelectuales. Los intelectuales tienen que intentar  acabar con sus privilegios y con su “cobardía venerable y mal pagada” e ir a las trincheras. La amenaza en contra de la existencia es tan fuerte que ya no hay lugar para el arte. Ni para llevar un vida de rentista, de sueño o de “maquerau d’un fals real”  Para Einstein, muchos intelectuales continúan llevando una vida de “señoritismo” y una actividad monótona lejos de los hechos. Antes intentaban proveer a los burgueses de una vida privada, ahora caen en un conformismo teórico sin arriesgar su piel. Consideran a los artistas como una especie de funcionario que tiene derecho a la seguridad cuando todos están en peligro. El papel ridículo de los intelectuales es que soportan los hechos y no saben crearlos. Los intelectuales siempre habían hablado de aventura y ahora la evitan a cualquier precio. Por eso hay tan pocos intelectuales en el frente, y los soldados lo saben perfectamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Ante la pregunta de la razón de su presencia en España y su compromiso con la causa republicana, Einstein contesta que es la única cosa útil en esos momentos y porque no quiere soportar la monotonía de una Europa fascista. Añade que esta guerra está formando un nuevo tipo de españoles. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En la coda final del escrito, Sebastià Gasch sin duda se siente aludido por las ideas de Einstein al afirmar de manera innecesaria que no está de acuerdo con muchas de sus afirmaciones tan “categóricas”. Sin embargo, las publica por ser de quien son, “un dels més eminents esteticistes europeus” y sobre todo por ser un antifascista insobornable: “Einstein es trobà ja al costat de Liebknecht en les jornades memorables de l’hivern alemany del 1918-, que ha abandonat benestar, glòria i fortuna per posar-se amb les armes al servei de la guerra que sostenim contra l’invasor” <sup>11</sup></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Creo que en esta coda final podemos valorar algunas de las claves del olvido posterior de la obra y la figura de Einstein en dos aspectos. El primero tiene que ver con las consideraciones duramente críticas hacia Dalí y su círculo (al cual, de alguna manera, Gasch pertenecía) que provienen en parte de su paso por la revista Documents. Críticas que fueron olvidadas por la fama posterior del artista ampurdanés, pero en las que también se puede incluir al mismo André Breton, a pesar de sus juicios igualmente negativos hacia Dalí.  Pero el aspecto crítico y estético siempre es menor al ejemplo vital: era un ejemplo demasiado punzante de coherencia entre teoría y práctica como para ser tomado como referente. La mayoría de los artistas e intelectuales de su época se hubieran sonrojado un poco no sólo ante la lectura de las contundentes declaraciones de Einstein, sino sobre todo ante la fuerza de sus acciones. Y también hay que tener en cuenta que en aquel contexto, la actitud de Einstein no era sólo de carácter político, sino que aplicaba hacia la guerra y la revolución la misma rigurosidad analítica que hacia la cultura. Y Einstein no concebía la cultura como entretenimiento o prestigio social, sino como elemento activo de transformación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><strong><strong> </strong></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><b>Final</b></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En enero de 1939 parte hacia Francia con los miles y miles de exilados republicanos. Como hemos visto antes, una revista publica su fotografía al reconocerlo en Perpignan y añade en el pie de foto que se trata del sobrino del científico Albert Einstein, dato erróneo. Es internado temporalmente en un campo de concentración y en febrero llega a París. Se instala en casa de su hija Nina y después en el domicilio de sus amigos Michel y Louise Leiris. Pasan los meses y ante la inminencia de la ocupación nazi de París intenta abandonar el país y pasar a Inglaterra. Pero fracasa al no disponer de un pasaporte actualizado.  En la primavera de 1940 Einstein vuelve a ser internado en un campo próximo a Burdeos. Consigue salir en libertad. El ejército nazi entra triunfante en París el 14 de junio, sin disparar un solo tiro. Einstein intenta suicidarse por primera vez. Es acogido en el monasterio de Lestelle-Bétharram, próximo a la localidad de Lourdes, cerca de la frontera española. El 5 de julio se lanza al río Gave d’Oloron y fallece ahogado. Es enterrado en el pueblo de Boeil-Bezing. En el otro extremo de los Pirineos, en Port Bou, dos meses después, el 26 de septiembre se quitaría la vida Walter Benjamin. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">      </span></p>
<p>&nbsp;</p>
<h6>—</h6>
<p><sup>1</sup> Einstein, C. La columna Durruti y otros artículos y entrevistas de la Guerra Civil Española. Edición de Uwe Fleckner. Mudito &amp; Co. Barcelona, 2004 p.17<br />
<sup>2</sup> Ibídem<br />
<sup>3</sup> Ibídem<br />
<sup>4</sup> Ibídem p. 19<br />
<sup>5 </sup>Ibídem p. 18<br />
<sup>6 </sup>Ibídem p. 36<br />
<sup>7 </sup>Ibídem. Reproducción facsímil del artículo de Sebastià Gasch con la entrevista. He conservado el idioma catalán del original.<br />
<sup>8 </sup>Reproducida en el catálogo La invención del siglo XX. Carl Einstein y las vanguardias. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofia, Madrid, 2008 p.22<br />
<sup>9 </sup>Einstein, C. ob. cit. Reproducción facsímil.<br />
<sup>10 </sup>Ibídem<br />
<sup>11 </sup>Ibídem</p>
]]></content:encoded>
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		<title>Guy Debord y España. Discurso sobre las pasiones del amor y la revolución</title>
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		<pubDate>Sat, 06 May 2017 17:40:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Antonio Ontañón]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[¡A mi madre, Marta Peredo, que ama la revolución y nos revoluciona con su amor! &#160; 1980 es un año especialmente rico en la biografía de Debord en relación con España. Publica su...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><em><strong><span style="font-weight: 400;">¡A mi madre, Marta Peredo, que ama la<br />
revolución y nos revoluciona con su amor!</span></strong></em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span style="font-weight: 400;">1980 es un año especialmente rico en la biografía de Debord en relación con España. Publica su traducción de las </span><i><span style="font-weight: 400;">Coplas a la muerte de su padre</span></i><span style="font-weight: 400;"> de Jorge Manrique y redacta y difunde el manifiesto </span><i><span style="font-weight: 400;">A los libertarios </span></i><span style="font-weight: 400;">sobre los presos libertarios en la Cárcel de Segovia. Además, venía precedido de la traducción y publicación en 1979 de la </span><i><span style="font-weight: 400;">Protesta ante los libertarios del presente y del futuro sobre las capitulaciones de 1937,</span></i><span style="font-weight: 400;"> cuyo autor anónimo firma como un “incontrolado de la Columna de Hierro”. Este escrito había sido publicado en la revista anarquista “Nosotros” en Valencia, en cuatro entregas, entre el 12 y el 17 de marzo de 1937. La versión publicada por Debord lo convierte en  un libro de 64 páginas en edición bilingüe, muy cuidada, de la editorial Champ Libre, del empresario y productor cinematográfico Gérard Lebovici. El propio Debord dice en la introducción que este escrito de un miliciano anarquista desconocido, perteneciente a la famosa Columna de Hierro, es </span><i><span style="font-weight: 400;">“hasta nuestros días el más verídico y bello que nos ha dejado la revolución proletaria en España. El contenido de esta revolución, sus intenciones y su práctica están resumidos de forma fría y apasionada.  Las principales causas de su fracaso son denunciadas: aquellas que procedieron de la constante acción contrarrevolucionaria de los estalinistas, relevando a la burguesía desarmada y las constantes concesiones de los dirigentes de la CNT-FAI…”</span></i><span style="font-weight: 400;"> (1)</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Se trata de un texto escrito por un preso común liberado de la cárcel de San Miguel de los Reyes cuando los anarquistas abrieron las puertas a todas las personas que estaban en su interior. Llevaba en ella once años por </span><i><span style="font-weight: 400;">“haber lavado una ofensa, rebelarse contra la humillación a la que un pueblo entero estaba sometido y matar a un cacique”</span></i><span style="font-weight: 400;">. (2)  Es un hombre de treinta y cuatro años que decide unirse a la causa revolucionaria con sus nuevos compañeros anarquistas.</span></p>
<p style="text-align: justify;">La belleza del texto a la que hace referencia el traductor está presente en varias ocasiones, pero sobre todo en el momento en el que el “incontrolado” (término peyorativo utilizado profusamente para desacreditar las acciones revolucionarias de esta columna) describe su cambio de vida:</p>
<p style="text-align: justify;"><i><span style="font-weight: 400;">“¡Cuántas noches, juntos los hombres, formando un racimo o un puñado, al comunicar a mis compañeros, los anarquistas, mis penas y dolores he hallado, allá, en la dureza de la sierra, frente al enemigo que acechaba, una voz amiga y unos brazos amantes que me han hecho volver a amar la vida! Y, entonces, todo lo sufrido, todo lo pasado, todos los horrores y tormentos que llagaron mi cuerpo, los tiraba al viento como si fueran de otras épocas, y me entregaba con alegría a sueños de ventura, viendo con la imaginación calenturienta mundo como el que no había vivido, pero que deseaba; un mundo como no habíamos vivido los hombres pero que muchos habíamos soñado. Y el tiempo se me pasaba volando, y las fatigas no entraban en mi cuerpo, y redoblaba mi empuje, y me hacía temerario, y salía al amanecer en descubierta para descubrir al enemigo, y&#8230; todo por cambiar la vida; por imprimir otro ritmo a esta vida nuestra; porque los hombres, yo entre ellos, pudiéramos ser hermanos; porque la alegría, una vez siquiera, al brotar en nuestros pechos, brotase en la tierra; porque la Revolución, esta Revolución que ha sido el norte y el lema de la Columna de Hierro, pudiese ser, en tiempo no lejano, un hecho.”</span></i><span style="font-weight: 400;"> (3)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Es emocionante ésta expresión de la alegría revolucionaria en plena guerra y rodeado de peligros potencialmente mortales. No es extraño que a Debord le emocionara. La insistencia en la igualdad, en la ausencia de jefes, de autoritarismo, de privilegios, la intensidad del sentimiento de confraternidad que anticipa el éxito real de la Revolución recuerda mucho al expresado por George Orwell en </span><i><span style="font-weight: 400;">Homenaje a Cataluña</span></i><span style="font-weight: 400;"> cuando narra cómo en las trincheras del frente de Aragón, a las que había llegado como miliciano del POUM, pudo tener la experiencia de lo que podría ser una sociedad sin clases, sin privilegios, sin aduladores. Una cierta idea de socialismo basada en la fraternidad, en la innata honradez de los españoles y en sus siempre presentes rasgos anarquistas (</span><i><span style="font-weight: 400;">“innate decency and their ever-present Anarchist tinge”</span></i><span style="font-weight: 400;">) y el efecto para Orwell fue tan intenso que, pese a las penalidades, a las heridas de guerra (recibió un disparo en la garganta), a las desilusiones causadas por la posterior persecución estalinista, su deseo de ver establecido el socialismo fue más fuerte que nunca: </span><i><span style="font-weight: 400;">“And, after all, instead of disillusioning me it deeply attracted me. The effect was to make my desire to see Socialism established much more actual than it had been before.” </span></i><span style="font-weight: 400;">(4)</span></p>
<p style="text-align: justify;">Tanto los anarquistas como el POUM eran revolucionarios y entendían la guerra civil y la lucha revolucionaria como una unidad inseparable.  Sin embargo, el “incontrolado” anónimo de la Columna de Hierro, pide al final a sus compañeros que permanezcan unidos a pesar de que su columna ha sido militarizada y ha pasado a formar parte del Ejército Popular. De una manera paralela, algunos dirigentes de la CNT también aceptaron formar parte del Gobierno republicano con el cargo de ministros.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span style="font-weight: 400;">Para Debord, en su amor por la revolución, la lucha que se estableció en España alrededor de la causa revolucionaria fue una de las claves fundamentales para entender el futuro de los acontecimientos bélicos e incluso la transición política post-franquista. No en vano, en el escrito </span><i><span style="font-weight: 400;">A los libertarios</span></i><span style="font-weight: 400;"> llega a hablar de la unión de las fuerzas contrarrevolucionarias entre las que estaría incluido el Partido Comunista de España (recientemente legalizado) junto con los demás partidos protagonistas de la Transición política.</span></strong></p>
<div id="attachment_2062" class="wp-caption alignnone" style="width: 1233px"><img class="wp-image-2062 size-full" src="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2017/05/centelles-barcelona-poum-caserna-nin.jpg" alt="centelles-barcelona-poum-caserna-nin" width="1233" height="935" />
<p class="wp-caption-text">Centuria de voluntarios del POUM en formación en el patio de la antigua Caserna de Caballería de Montesa convertida el 19 de julio de 1936 en la &#8220;Caserna Lenin&#8221;. El miliciano más alto de la formación (7º por la izquierda) es George Orwell. © Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Centro Documental de la Memoria Histórica. Archivo Agustí Centelles i Ossó.</p>
</div>
<p style="text-align: justify;"><strong><strong> </strong></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><b>L</b><strong>a publicación del manifiesto</strong> <b><i>A los libertarios</i></b></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"> Este escrito, concebido como un llamamiento de solidaridad realizado desde el extranjero y repartido en España, figura como el primero de un libro concebido por Debord titulado </span><i><span style="font-weight: 400;">Appels de la prison de Ségovie</span></i><span style="font-weight: 400;">,</span><i> </i><span style="font-weight: 400;">publicado el 24 de noviembre de 1980 por las Éditions du Champ libre. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En la misma línea que a principios de los años 60 llevó a la Internacional Situacionista a difundir una campaña de defensa de la lucha de los mineros asturianos en huelga (“España en el corazón”), en septiembre de 1980 Debord emprende otra campaña de solidaridad internacional a favor de los numerosos presos libertarios detenidos en las cárceles españolas. El número de presos asciende a unos cincuenta y la mayor parte se concentra en la cárcel de Segovia y es hacia esa cárcel a la que dirige principalmente su atención. Lo primero que salta a la vista es hasta qué punto Debord encuentra ahora en los libertarios españoles su referente revolucionario. En las páginas de la revista Internacional Situacionista, sin embargo, se podía constatar que más bien, a finales de los años sesenta, el referente político había sido la publicación </span><i><span style="font-weight: 400;">Acción comunista</span></i><span style="font-weight: 400;"> (de carácter marxista-consejista), </span>sobre la que se publicó un extenso artículo<span style="font-weight: 400;">. Pero una vez disuelta la IS y debido a la Transición política en España, la identificación de Debord con los libertarios es cada vez más evidente. En ellos ve las posiciones teóricas y revolucionarias más avanzadas. Aunque no ocurre lo mismo en la CNT. La visión en los años 80 de la CNT por parte de Debord es básicamente negativa. Ya lo había sido durante la época de la IS, y su juicio no ha mejorado. Esencialmente la acusa de hacer el juego al Capital al constituirse, como cualquier otro sindicato, en organizador del trabajo alienado e interlocutor con el capital. También acusa a esta organización de mantener el silencio sobre la existencia de los presos libertarios. Muchos de estos presos eran directamente inocentes, acusados falsamente por la policía. Otros habían realizado acciones de “acción directa” de expropiación de bancos o sabotajes de vías férreas, tribunales o edificios públicos. Un gran número de ellos eran trabajadores de la SEAT, que bajo el nombre de “Ejército revolucionario de ayuda a los trabajadores” quisieron ayudar económicamente a los compañeros de su fábrica en huelga. También formaban parte de estos presos componentes de los “Grupos Autónomos” de Barcelona, Madrid y Valencia.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="attachment_2065" class="wp-caption alignnone" style="width: 676px"><img class="wp-image-2065 size-full" src="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2017/05/seat.png" alt="seat" width="676" height="410" />
<p class="wp-caption-text">Noticia de prensa publicada por ABC el 22 de abril de 1978 en la que se hace referencia al ERAT, Ejército Revolucionario de Ayuda a los Trabajadores.</p>
</div>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Debord constata que sobre estos presos hay un pacto deliberado de silencio que trata de ayudar a romper con esta campaña. El gobierno del Estado español en 1980, observa Debord, es un heredero directo del franquismo.  Su deseo es modernizarse y cambiar de imagen para ser aceptado en el mercado común y tomar parte en el capitalismo moderno. Incluso hay la intención de mostrase como la reconciliación de los perdedores y vencedores de la guerra civil a partir del papel de algunos actores como Santiago Carrillo, representante de los “demócratas estalinistas” de vocación monárquica. Pero la verdad más profunda de este Estado es la unión de todos los vencedores de la contrarrevolución </span><span style="font-weight: 400;">“de aquellos que mataron a Lorca y de los que mataron a Nin”</span><span style="font-weight: 400;"> Todas estas fuerzas. Las que luchaban contra la República o bien controlaban los poderes de esa República tenían un solo objetivo: <em>“Abattre la révolution prolétarienne de 1936, la plus grande que l’histoire ait vu commencer jusqu’à ce jour, et donc aussi celle qui encore préfigure au mieux le futur.”</em> (Destruir la revolución proletaria de 1936, la más importante que la historia había visto hasta ese día y la que todavía prefigura mejor el futuro). (5) La fuerza política que había sido capaz de organizar, llevar a la práctica y defender esta revolución había sido el movimiento anarquista apoyado únicamente, aunque en una medida incomparablemente más débil, por el POUM.   </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">El Estado y sus colaboradores no olvidan estos terribles acontecimientos de la misma manera que intentan que el pueblo los olvide y, según Debord, prefieren hablar de grupos como los GRAPO, ejemplo perfecto de peligro bien controlado dado que, como el caso de las Brigadas Rojas, se trata de grupos completamente infiltrados por la policía y los Servicios Secretos. Por otro lado, los “Vascos” que luchan por obtener un estado independiente sí que se ocupan continuamente de sus presos. Y aún en el caso de obtener su objetivo, el capitalismo español podría sobrevivir perfectamente. Sin embargo, una lucha revolucionaria de carácter internacional puede ser potencialmente más peligrosa. Debord ve en el proletariado español una característica histórica fundamental que es su tendencia a la “autonomía libertaria” y en esa tendencia es donde la historia le ha dado la razón y donde ha triunfado como ejemplo histórico en un momento en el que se multiplican las luchas (feministas, ecologistas) y se muestran los límites de un movimiento obrero dominado por las burocracias autoritarias y estatistas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"><em>Les organisations passent, mais la subversión ne cessera pas d’être aimée: &lt;</em>¿Quién te vio y no te recuerda?<em>&gt; Les libertaires sont aujourd’hui encore nombreux en Espagne, et ils seront bien plus nombreux demain. Et hereusement, la plupart, et notamment la plupart des ouvriers libertaires, sont maintenant des incontrôles.</em> </span>(&#8220;Las organizaciones pasan, pero la subversión no dejará de ser amada. ¿Quién te vio y no te recuerda? Los libertarios son  hoy todavía numerosos en España y lo serán más todavía mañana. Y felizmente la mayor parte y claramente, la mayor parte de los obreros libertarios son ahora incontrolados.”) (Todas las traducciones son mías) (6)</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En el uso de la palabra “incontrolados” para definir el carácter de los libertarios hay una evidente relación con el contenido del escrito del “Incontrolado de la columna de hierro” de 1937 y su emocionante relato de la acción revolucionaria de ésta columna de milicianos por las tierras de Valencia y Teruel. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Por otro lado, Debord analiza con su lúcido pesimismo los anhelos de modernización de la política y la sociedad españolas. Muestra otra constante de la historia española en el sentido opuesto de la anterior que es la incapacidad manifiesta de las clases dirigentes de conseguir un  nivel de desarrollo económico del capitalismo  comparable ni de lejos al de los  países  en los cuales éste desarrollo económico aseguró unos periodos largos de relativa paz social. En 1980 todo esto está en proceso de descomposición a nivel global y España ha llegado demasiado tarde: <em>“Todos los placeres de la democracia permitida ya han pasado sus días más bellos y todo el mundo puede ver que ya no volverán. Al contrario, todo se agravará.”</em> (7)  El “Mercado común”, representado como si fuera una fiesta, no es para España tan ideal como lo representan y la producción autoritaria de mentira es tan grande que alcanza momentos de esquizofrenia pública mientras se deshace todo el orden social. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En cualquier caso, el problema del silencio sobre los presos no es tanto judicial sino de relación de fuerzas y lo fundamental es insistir una y otra vez en ello. <em>“Todas las acciones en este sentido son buenas y las más escandalosas son las mejores”</em> (8) Aunque también reconoce que en cuestiones estratégicas tienen prioridad las formuladas por los compañeros que sobre el terreno están trabajando. Por último da una lista parcial de nombres de presos no sin antes recordar el caso de Salvador Puig Antich, ejecutado a garrote vil en el año 1974 y cuya memoria está muy viva todavía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">El manifiesto acaba con una aportación bastante original que es la de utilizar como forma de propaganda a favor de los presos melodías de canciones populares muy conocidas con una nueva letra. Un pequeño ejemplo de <em>détournement</em> aplicado a la música popular que incluso se pensó editar en disco, aunque al final se desestimó el proyecto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Quizás hay en el texto un exceso de confianza en la fuerza política posterior de los grupos libertarios y una ligera sobrevaloración del efecto político contemporáneo de la Revolución de 1936, pero la campaña tuvo un giro inesperado a pesar de la correlación de fuerzas en 1980 en la que estos grupos tenían muy pocos apoyos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En una carta dirigida a Gérard Lebovici, el productor cinematográfico, propietario de la editorial <em>Champ libre</em> e íntimo amigo de Debord, el 28 de noviembre de 1980, afirma que la cuestión de Segovia ha constituido el más impresionante éxito desde 1968 aunque obtenido con muchísimos menos medios. (&#8220;<em>Notre affaire de Ségovie me paraît le plus étourdissant succès depuis 1968, mais obtenu avec beaucoup moins de moyens</em>”) (9)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">No es poca cosa la comparación con 1968 y puede parecer un poco exagerada pero desde la publicación del manifiesto a los “estimados camaradas” en septiembre habían pasado muchas cosas. Los miembros del Grupo autónomo de Madrid fueron absueltos por “falta de pruebas”, aunque ellos mismos habían proclamado su culpabilidad y las razones de sus acciones. La policía había confiscado todo el material impreso editado con el dinero expropiado a los bancos. Quedaban todavía en prisión doce o quince miembros de los grupos autónomos de Barcelona y de Valencia condenados cada uno a siete años de cárcel y tres obreros de SEAT de Barcelona condenados a veinte años de prisión en julio de 1980, antes que empezara la campaña de solidaridad por su liberación. La decisión de liberar a la mayoría de los libertarios prisioneros viene directamente del gobierno, presidido en ese momento por Adolfo Suarez, que agobiado por los numerosos problemas del Estado no quiere que se abra un nuevo frente de protesta por todo el país. Para Debord, la parte esencial del problema está resuelta ya que la mayoría de los presos que no tenían condena son inocentes y podrán probarlo. Sin embargo, esta visión optimista del futuro de los presos se oscurecerá a partir de febrero de 1981 con el intento de golpe de estado y los cambios en el gobierno del Estado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><strong><strong> </strong></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><em><b>D</b></em><strong><em>e l’Espagne</em>,</strong><b> 1982</b></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"> El interés intelectual de Debord por España alcanza su nivel máximo con el proyecto en 1982 de un documental titulado </span><i><span style="font-weight: 400;">De l’Espagne</span></i><span style="font-weight: 400;"> que pretendía plasmar de manera exhaustiva y definitiva el espíritu de la España moderna desde el siglo XV hasta la actualidad. El documental se planteó como un rechazo total de los “españolismos” y como un intento de mostrar lo que España es realmente. El documental estaría centrado en Andalucía. Debord firmó un generoso contrato con la productora Soprofilms en octubre de 1982. El contrato incluía cuantiosas dietas, gastos de viajes y un avance de honorarios mensuales para realizar la investigación previa del documental.  Sin embargo en una carta de abril de 1984 dirigida a la ya viuda de Gérard Lebovici reconoce su incapacidad de asumir el proyecto en gran medida como resultado del impacto que le había causado el asesinato de su amigo Lebovici el 5 de marzo de ese mismo año y los cambios que en la producción cinematográfica francesa este hecho suponía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Pero el interés por los asuntos ibéricos continuó aunque de forma menos intensa y su relación con algunas personas concretas que personificaban éste interés le acompañó hasta el final de su vida. Su último film, </span><i><span style="font-weight: 400;">Debord, son art, son temps </span></i><span style="font-weight: 400;">concluye con la presencia en forma de fotografía de retrato de Toñi López-Pintor, llamada “la Andaluza”. La película  acabó en octubre de 1994. El mes siguiente, el 30 de noviembre, Debord se quitó la vida. La película muestra el epitafio escrito por el propio autor…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><strong><strong> </strong></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><b>La poesía</b></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Otro aspecto no menos importante de la relación entre Debord y España es el interés que siempre mostró por los escritores de diferentes épocas y por la propia lengua. Por otro lado, no es difícil asociar a los escritores más citados con algunos de los rasgos fundamentales de su personalidad y de sus estados de ánimo predominantes. El gusto por el barroco y conceptista Baltasar Gracián (1601-1658), creador de frases y aforismos brillantes, afilados como cuchillos. Con su inconfundible mezcla de lucidez y pesimismo y su agudo sentido del paso del tiempo. La melancolía por los seres queridos que han fallecido y el elogio moral de su vida pasada lo encuentra en la poesía tardo medieval de Jorge Manrique (1440-1479) y el deseo sexual ilustrado con imágenes surrealistas lo encuentra de Federico García Lorca (1898-1936). Esta mezcla entre lucidez despiadada, melancolía y deseo no define mal algunos de los principales rasgos estéticos y personales de Debord, quien siempre se movió entre la vanguardia más radical y el clasicismo más depurado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Gracián es el más citado desde mucho tiempo antes de 1980, momento en el que está centrada esta pequeña investigación. Ya en 1967, en </span><i><span style="font-weight: 400;">La sociedad del espectáculo</span></i><span style="font-weight: 400;">, se puede leer como encabezamiento del capítulo VI titulado <em>El tiempo espectacular</em>, una cita de Baltasar Gracián extraída de </span><i><span style="font-weight: 400;">El criticón</span></i><span style="font-weight: 400;"> (1651-1657): <em>“Nada tenemos salvo el tiempo, del que goza incluso quien carece de morada”</em>. (10) En el primer tomo de </span><i><span style="font-weight: 400;">Panegírico</span></i><span style="font-weight: 400;">, escrito en 1989, también hay varias referencias a Gracián. La primera aparece en el capítulo III, cuando comenta algunas de las dos o tres pasiones que han alimentado su vida y entre ellas, quizá la primera sea la pasión por la bebida: <em>“Del escaso número de cosas que me han gustado y he sabido hacer bien, lo que seguramente he sabido hacer mejor es beber. Aunque he leído mucho he bebido más. He escrito mucho menos que la mayoría de la gente que escribe; pero he bebido mucho más que la mayoría de la gente que bebe.”</em> (…)  Y ahora es cuando introduce la cita: <em>“Me pudo contar entre aquellos de los que Baltasar Gracián, pensando en un grupo de escogidos que identificaba sólo con los alemanes –siendo aquí muy injusto, en detrimento de los franceses, como creo haber demostrado–, podía decir: “Hay algunos que no se han emborrachado más que una sola vez, pero les ha durado toda la vida”</em>. (11) Y lo que encontró en la bebida no es desdeñable para una persona como él con un sentido tan agudo del paso del tiempo, la fugacidad de la vida y la banalidad de muchos de los afanes humanos: <em>“Lo primero que me gustó, como a todo el mundo, fue el efecto de la ebriedad leve, pero muy pronto me empezó a gustar lo que hay más allá de la ebriedad violenta, una vez se ha franqueado ese estadio: una paz magnífica y terrible, el verdadero sabor del paso del tiempo.”</em> (12) </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"> El capítulo IV también comienza con una cita de </span><i><span style="font-weight: 400;">El discreto</span></i><span style="font-weight: 400;"> (1646): <em>“Grande diferencia hay de los hazañosos a los hazañeros, y aún oposición, porque aquellos, cuanto mayor es su eminencia, la afectan menos; conténtanse con el hacer y dejan para otros el decir, que, cuando no, las mismas cosas hablan harto. Que si un César se comentó a sí mismo, excedió su modestia a su valor, no fue afectar la alabanza, sino la verdad”</em>. (13)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Y esta cita es importante porque este capítulo está dedicado a señalar que él ha vivido como había dicho que había que vivir. Cosa rara en su generación cuyos miembros parecen creer que deben vivir siguiendo las instrucciones de quienes detentan la producción económica y los medios de comunicación con los que se han armado. También reconoce en otro lugar que no es fácil vivir siendo consecuente con unas ideas que no son precisamente las ideas dominantes. Entre otros aspectos de su vida esto se plasma claramente en la idea del trabajo. Porque fue precisamente él quien escribió en las paredes de París la frase <em>“Ne travaillez jamais!”</em> Sin embargo, aplicó a su vida con toda radicalidad esta máxima, no sin dificultades: </span></p>
<p style="text-align: justify;"><em><span style="font-weight: 400;">“Conozco  muy bien mi época. No trabajar jamás exige mucho talento y es una suerte que yo lo haya tenido. No me habría hecho ninguna falta, y desde luego no lo habría empleado con el objetivo de acumular excedentes, si hubiese sido rico de nacimiento (…) Mi visión personal del mundo no excusaba esa clase de prácticas en torno al dinero salvo para conservar mi total independencia y sin comprometerme a nada a cambio. (…) Mi rechazo al “trabajo” quizá haya sido incomprendido y mal visto. Desde luego no pretendí embellecer esa actitud por medio de ninguna justificación ética. Simplemente quise hace lo que más me gustaba. De hecho a lo largo de mi vida he tratado de disfrutar de un buen número de situaciones poéticas y también satisfacer algunos vicios anexos pero importantes. </span><span style="font-weight: 400;">El poder no figuraba entre ellos</span></em><span style="font-weight: 400;"><em>. Amo la libertad, pero el dinero, desde luego, no. Como dijo aquel: “El dinero no es un deseo de infancia”</em> (14). Evidentemente, no hay que entender con esto que jamás tuviera ningún ingreso económico, que sí que los tuvo a partir de sus escritos, sus películas y sus traducciones, sino una defensa de un cierto tipo de vida no sometida a los dictados del trabajo alienado. Su consecuencia práctica inmediata fue la pobreza económica pero también el disfrute de mucho tiempo libre, en el sentido literal del término. Sí que se puede entender, a mi juicio, como un ejemplo del “ser dueños de la propia vida” que tanto habían reclamado desde la Internacional Situacionista.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">El interés por los escritos de Baltasar Gracián es vivo y permanente hasta el extremo de intercalar citas del escritor barroco en cartas privadas, como en la anteriormente citada con Lebovici en la que constata que sus interlocutores españoles no han leído al autor barroco: ya que<em> “ni el tiempo ni las estaciones esperan a nadie”</em> (15). Para <em>Anselm Jappe el interés de Debord por el conceptismo barroco va más allá de los temas (el paso del tiempo, el mundo como teatro, el pesimismo)  y se refleja en su propio estilo literario: “Y si muchos han subrayado lo que el estilo de Debord debe a los moralistas franceses del siglo XVII, conviene señalar también una cierta semejanza con el conceptismo español: el estilo denso que, no utilizando ni una palabra más de lo necesario, se aproxima a la poesía; la posibilidad de un segundo sentido se esconde detrás de lo que la primera lectura revela; las numerosas alusiones literarias; el amor a la metáfora.”</em>  (16)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Incluso, se podría decir que la propia estructura de la <em>Sociedad del espectáculo</em> divida en breves, concisos y muy trabajados parágrafos numerados recuerda a la del <em>Oráculo manual y arte de la prudencia </em>(1647) con sus afilados y breves aforismos numerados sistemáticamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Si bien Baltasar Gracián representa un interés permanente a lo largo de su vida intelectual, en 1980 Debord traduce y edita las </span><i><span style="font-weight: 400;">Glosas a la muerte de su padre </span></i><span style="font-weight: 400;">de Jorge Manrique. (17) La elegía de Jorge Manrique, escrita en 1476, no era demasiado conocida en Francia al contrario de la gran popularidad que siempre ha tenido en los países de lengua castellana. El contenido del poema entronca directamente con los intereses intelectuales y la sensibilidad de Debord: el desprecio de las cosas materiales, la fugacidad del tiempo, la hostilidad hacia su época, la poca confianza en las virtudes humanas y sin embargo, el poema contiene también la alabanza de toda una serie de virtudes personales, básicamente de carácter moral (valentía, generosidad, prudencia, justicia… los valores caballerescos que ya empezaban a entrar en decadencia) que a la postre son en los que se ha basado el valor de su vida terrenal y el contenido de su vida posterior entendida como la vida de la “fama” que su recuerdo ha dejado: <em>“que aunque su vida perdió, dejónos harto consuelo su memoria”</em> dice el poeta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">El libro que contiene la edición bilingüe de la elegía de Manrique va acompañada de una introducción que para el presente estudio se revela muy importante, porque concluye con una intensa declaración de su gusto y cercanía por las personas que ha dado la historia y la literatura españolas y que le permiten decir que conoce la “auténtica España”:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"><em>&#8220;Quand on a eu le bonheur de connaître l’Espagne véritable, sous l’une ou l’autre des admirables figures qu’elle a fait paraìtre dans l’histoire de ce siècle, et déjà précedemment, on a dû aussi aimer sa langue et sa poésie.”</em> (18) (Cuando se tiene la dicha de conocer la auténtica España a través de alguna de las admirables figuras que han aparecido en este siglo y en los precedentes,  no se puede no amar también su lengua y su poesía”).</span></p>
<p style="text-align: justify;"><strong><strong> </strong></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>El amor</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Pero si seguimos el hilo de sus traducciones del español de los años ochenta hay una claramente significativa en 1988 que muestra un giro radical en los temas que trata y los sentimientos que refleja. Se trata de la traducción y publicación de la poesía de Federico García Lorca <em>La casada infiel.</em> El erotismo directo, evidente y al mismo tiempo construido sobre metáforas surrealistas de la preciosa poesía de Lorca está dirigido a una persona concreta. No estamos ante la melancolía de la evocación de los amores pasados ni ante la certeza de la finitud de la vida humana, ni ante la sospecha de la mentira en un mundo convertido en teatro. Estamos ante la vivencia del amor físico, directo, claramente sexual. Poesía narrada por un hombre que atiende casi “por compromiso” los deseos ardientes de una mujer que es capaz de mentir sobre su matrimonio para poder pasar la noche con él. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><em><span style="font-weight: 400;">“Fue la noche de Santiago<br />
</span>y casi por compromiso.</em><br />
<em> Se apagaron los faroles</em><br />
<em> y se encendieron los grillos.</em><br />
<em> En las últimas esquinas</em><br />
<em> toqué sus pechos dormidos,</em><br />
<em> y se me abrieron de pronto</em><br />
<em> como ramos de jacintos.”</em></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"> La traducción de la  poesía erótica de Lorca está dedicada a una mujer concreta, Toñi López-Pintor, a quien llamaba “La andaluza”. La dedicatoria dice: <em>“Querida Toñi, espero que esta traducción de </em>La casada infiel<em> te gustará. (…) fielmente, Guy&#8221;</em>. (19)  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Pero lo importante para éste artículo es la irrupción del sentimiento amoroso en su aspecto más directo. Debord afirma en <em>Panegírico</em> (1989): </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"><em>“El joven Musset llamó la atención antaño con su irreflexiva pregunta: “¿No ha visto usted, en Barcelona, / a una andaluza de pecho moreno?” ¡Pues sí!, debo decir desde 1980. Yo tomé parte en las locuras de España, y tal vez ésa fue la mayor. Pero era en otro país en el que había aparecido aquella irremediable princesa con su belleza salvaje y su voz. “Mira como vengo yo”, decía muy genuinamente la canción que ella cantó. Y aquel día, ya no escuchamos nada más.  Amé durante mucho tiempo a esta andaluza. ¿Cuánto tiempo? “Un tiempo proporcional al de nuestra endeble y vana duración”, dijo Pascal.&#8221;</em> (20) </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Como he comentado antes, se puede decir que le acompañó hasta el mismo final de su vida porque la fotografía de Toñi López-Pintor es la última de las imágenes de su última película.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Esta irrupción de un nuevo amor en la vida de Debord, que ya había cumplido los cincuenta años y que mantenía una relación estable con Alice Becker-Ho, no es un hecho menor. Y no es menor porque es en el ámbito de la vida cotidiana, en el ámbito apartado del trabajo alienado, en un ámbito casi secreto y estrictamente protegido en el que pudieron construir los situacionistas y por extensión los revolucionarios un frágil ámbito de libertad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Vaneigem afirmó en 1967: <em>“</em></span><span style="font-weight: 400;"><em>El asco que nace de un mundo desposeído de su autenticidad reanima el deseo insaciable de contactos humanos. ¡Qué feliz azar es el amor!  A veces pienso que no existe otra realidad inmediata, otra humanidad tangible que la caricia de un cuerpo femenino, dulzura de la piel, tibieza del sexo. Que no existe nada más, pero que esta Nada se abre sobre una totalidad que una vida entera no podría acallar”</em>. (21) </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En el </span><i><span style="font-weight: 400;">Tratado del saber vivir&#8230;</span></i><span style="font-weight: 400;"> de Vaneigem, publicado en 1967 podemos encontrar muchas y encendidas referencias al amor como el modelo de la comunicación auténtica  y como modelo además de actitudes revolucionarias y subversivas:  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"><em>“Los que hablan de revolución y de lucha de clases sin referirse explícitamente a la vida cotidiana, sin comprender lo que hay de subversivo en el amor y de positivo en el rechazo de las obligaciones, tienen un cadáver en la boca.”</em> (22)  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Pero el amor además conecta directamente con el núcleo de la subjetividad radical que también es el núcleo de la rebeldía y el origen de las posibilidades revolucionarias. El acto amoroso libre, despojado de todas las cortapisas institucionales y burguesas, es también por su intensidad, un acto de unión, de comunicación  y de reconciliación con la realidad:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"><em>“La pasión del amor lleva en sí el modelo de una comunicación perfecta: el orgasmo, el acuerdo de la pareja en el acmé. En la oscuridad de la supervivencia cotidiana, es el resplandor intermitente de lo cualitativo. La intensidad vivida, la especificidad, la exaltación de los sentidos, la movilidad de los afectos, el gusto del cambio y de la variedad, todo predispone a la pasión del amor a reapasionar los desiertos del Viejo Mundo…&#8221;</em> (23)</span></p>
<p style="text-align: justify;">Vaneigem declara que es la Internacional Situacionista el único grupo que defiende la  subjetividad radical y por tanto ésta visión del hecho amoroso. Llega incluso a plantear una pauta posible de conducta basada en la obertura al cambio de las personas en las que se deposita este sentimiento pero la permanencia constante y simultánea de aquellas relaciones que forman parte del entramado vital:</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"><em>“En el plano social, ese juego de actitudes podría traducirse en el cambio de parejas y el apego simultáneo a una pareja pivotal.” </em>(24) </span></p>
<div id="attachment_2067" class="wp-caption alignnone" style="width: 829px"><img class="wp-image-2067 size-full" src="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2017/05/521bfef15485ee687ded4e613b9ff7ff.jpg" alt="521bfef15485ee687ded4e613b9ff7ff" width="829" height="689" />
<p class="wp-caption-text">Guy Debord y Michèle Bernstein durante el rodaje del film <em>Critique de la Séparation</em> (1961). Bernstein fue, además de miembro de la Internacional Letrista y la Internacional Situacionista, la primera esposa de Debord. Se divorciaron en 1972.</p>
</div>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">El “ser dueños de nuestras propias vidas” en un medio hostil implica también esa transformación de la vida privada y la vida cotidiana. Precisamente en la institucionalización de las relaciones personales en forma de matrimonio, familia convencional, distribución de los roles es donde reside una de las formas fundamentales de la reproducción del sistema. Y la Internacional Situacionista fue una de las primeras organizaciones que incidió precisamente en esta conexión entre la transformación del mundo y de la vida cotidiana. La “fuerza subversiva del amor” se dirige sobre todo contra aquellas instituciones que quieren definirlo, encajonarlo, limitarlo y someterlo a las normas religiosas o burguesas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Se puede pensar que también era éste el pensamiento de Debord respecto al acto amoroso. Sin embargo, en sus escritos es muy púdico respecto a este tema en el plano personal. Y en el plano político hay muy pocas alusiones a una teoría transformadora de las relaciones de la vida cotidiana más allá del impacto que <em>La </em><em>Sociedad del Espectáculo</em> produce en ellas en forma de alienación y el efecto liberador que tendría acabar con éste tipo de sociedad. Por otro lado, dentro de las tareas de la Internacional Situacionista, da un poco la impresión de una tácita separación de los temas, sobre todo a partir de 1967 con la publicación de los dos libros fundamentales del momento. Por un lado Debord se ocupa en </span><i><span style="font-weight: 400;">La Sociedad del Espectáculo</span></i><span style="font-weight: 400;"> de la crítica “macro”. Es decir, de las características específicas del modo de producción capitalista en nuestra época. Mientras que Vaneigem en el </span><i><span style="font-weight: 400;">Tratado del saber vivir para uso de las jóvenes generaciones</span></i><span style="font-weight: 400;"> se encarga de lo “micro”: la subjetividad radical, el deseo, el amor, el placer como elementos de rebeldía y subversión. Pero, por otro lado, choca con la “mala fama” de Debord la delicada inclusión que hace en muchas de sus obras de las personas que lo acompañaron a lo largo de su vida. Y esa referencia autobiográfica, cándida y tierna (que en ocasiones se limita a la presencia de los retratos de estas persones) alcanza su punto culminante en el final ya comentado de su última película, que se puede entender como una despedida de las persones amadas ante la perspectiva de la muerte. Por otro lado, no deja de ser un contraste ésta delicadeza con la dureza sin paliativos con la que trató a la sociedad y sus contemporáneos.   </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">  En</span><i><span style="font-weight: 400;"> Panegírico</span></i><span style="font-weight: 400;"> podemos encontrar la referencia a su gusto por las mujeres extranjeras y su hincapié en el amor por &#8220;la andaluza”:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"><em>“Se puede decir que siempre me han gustado las extranjeras. De Hungría y de España, de China y de Alemania, de Rusia y de Italia, vinieron aquellas que llenaron de goces mi juventud. Y más tarde, cuando tenía ya el pelo blanco, perdía la escasa razón  que el largo transcurso del tiempo, a duras penas, había conseguido darme, por una muchacha de Córdoba.”</em> (25) </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Es de suponer que la “muchacha de Córdoba” sea la misma muchacha que conoció en 1980, citada anteriormente, que fue amada durante mucho tiempo y en el momento que Debord escribe esto, 1989, todavía duraba ese sentimiento. Que de hecho no desaparecerá más que con el final de su vida. Sin embargo, esta relación no supuso en absoluto la ruptura con Alice, su compañera de vida desde muchos años atrás. Ni que decir tiene que la larga relación con la “muchacha de Córdoba” fue un elemento importante de su pasión por las “locuras” de España.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><strong><strong> </strong></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><b>Por último…</b></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En este escrito he querido mostrar la sorprendente “pasión” que Debord sintió por la política y la cultura españolas. Que si bien siempre estuvo presente (como he analizado en el <a title="El retorno de la Columna Durruti: 1, La visión de España de la Internacional Situacionista y de Guy Debord." href="http://situaciones.info/revista/el-retorno-de-la-columna-durruti-1-%c2%b7-la-vision-de-espana-de-la-internacional-situacionista-y-de-guy-debord/" target="_blank">artículo anterior dedicado a la visión de España de la Internacional Situacionista</a>), alcanza en los años ochenta un impulso especial. El interés mostrado es especialmente coherente: el gusto  por la literatura, ya sea barroca (en especial Gracián, pero también Cervantes) por la melancolía medieval de Jorge Manrique o el deseo vanguardista de Lorca, liga con la fascinación por la Revolución de 1936, que fue eminentemente anarquista. Su profundo conocimiento de Marx no fue un problema en absoluto para sentirse camarada de los libertarios encarcelados en Segovia y otras cárceles españolas, en los que veía herederos directos de aquella revolución vencida por el estalinismo y el fascismo. En una de las últimas cartas que se cruzó con Lebovici le recuerda la tarea pendiente de editar los escritos de Durruti… (<em>“Queremos la revolución y la queremos ahora”</em> decía Durruti en 1936) </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"> Y la irrupción del amor físico, real, en la persona de la “muchacha de Córdoba” viene a “cristalizar” en una mujer concreta este conjunto de pasiones.   </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">En 1957 Debord publicó la </span><i><span style="font-weight: 400;">Guía psicogeográfica de París</span></i><span style="font-weight: 400;"> con el subtítulo </span><i><span style="font-weight: 400;">Discurso sobre las pasiones del amor</span></i><span style="font-weight: 400;">. En los años ochenta y hasta el final de su vida, no pocas de estas pasiones tuvieron que ver con la poesía, la política y algunas personas concretas que todavía están presentes en la realidad española.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><strong> </strong></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">  1</span><span style="font-weight: 400;">.-DEBORD, Guy. </span><i><span style="font-weight: 400;">Oeuvres,</span></i><span style="font-weight: 400;"> Paris, Gallimard,  2006  p. 1.477  Se trata de la edición en francés de las Obras Completas. Además las notas que su editor (Jean –Louis Rançon) en colaboración con Alice Debord han añadido son muy útiles e interesantes. Las traducciones son mías</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"> 2.-Ibid. p. 1.480 La traducción de Debord se publicó en edición bilingüe: UN INCONTROLADO. </span><i><span style="font-weight: 400;">Protestation devant les libertaires du présent et du futur sur les capitulations de 1937</span></i><span style="font-weight: 400;">, Paris, Éditions Champ libre, 1979</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"> 3.-</span> <a href="http://digilander.libero.it/biblioego/ColFer.htm"><span style="font-weight: 400;">http://digilander.libero.it/biblioego/ColFer.htm</span></a><span style="font-weight: 400;"> Esta web italiana de contenidos libertarios publica la versión original en castellano de la </span><i><span style="font-weight: 400;">Declaración ante los libertarios del presente y del futuro sobre las capitulaciones de 1937. </span></i><span style="font-weight: 400;">Firmado por un “Incontrolado” de la Columna de Hierro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"> 4.- ORWELL,  George. </span><i><span style="font-weight: 400;">Hommage to Catalonia</span></i><span style="font-weight: 400;">, London, Penguin Books, 2000 p. 88</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"> 5.- DEBORD, Guy, </span><i><span style="font-weight: 400;">Oeuvres,</span></i><span style="font-weight: 400;"> p. 1.513</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"> 6.- DEBORD,  Guy. Op. Cit. p. 1.515</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"> 7.- Idem p. 1.516</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"> 8.- Idem p. 1.519</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"> 9.- Idem p. 1.528</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">10.- DEBORD, Guy. </span><i><span style="font-weight: 400;">La sociedad del espectáculo,</span></i><span style="font-weight: 400;"> Valencia, 2003 p. 133</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">11.- DEBORD, Guy. </span><i><span style="font-weight: 400;">Panegírico. Tomos primero y segundo.</span></i><span style="font-weight: 400;"> Madrid, Ediciones Acuarela y Machado, 2009 p. 76</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">12.- Idem p. 77</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">13.- Idem p. 87</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">14.- DEBORD, Guy.</span> <i><span style="font-weight: 400;">Esa mala fama…  </span></i><span style="font-weight: 400;">Logroño, Pepitas de calabaza ed. 2011 p. 19</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">15.- DEBORD. Guy. </span><i><span style="font-weight: 400;">Oeuvres, </span></i><span style="font-weight: 400;"> p. 1.534</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">16.- JAPPE, Anselm. </span><i><span style="font-weight: 400;">Guy Debord,</span></i><span style="font-weight: 400;"> Barcelona, Anagrama, 1998 p.10 Sin duda la mejor biografía “política” y filosófica de Debord.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">17</span><i><span style="font-weight: 400;">.-</span></i><span style="font-weight: 400;"> MANRIQUE, Jorge.</span> <i><span style="font-weight: 400;"> Stances sur la mort de son père</span></i><span style="font-weight: 400;">, Éditions  Champ libre. 1980. Éditions Le temps qu’il fait. 1995  Edición blilingüe y traducción de Debord. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">18.- DEBORD, Guy.  </span><i><span style="font-weight: 400;">Oeuvres.</span></i><span style="font-weight: 400;"> p. 1.507</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">19.- Idem p. 1.654</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">20.- DEBORD, Guy. </span><i><span style="font-weight: 400;">Panegírico. Tomos primero y segundo.</span></i><span style="font-weight: 400;"> p. 96</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">21.- VANEIGEM, Raoul. </span><i><span style="font-weight: 400;">Tratado del saber vivir para uso de las jóvenes generaciones</span></i><span style="font-weight: 400;">, Barcelona, Anagrama, 2008 p. 297</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">22.- Idem p. 29</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">23.- Idem p. 295</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">24.- Idem p. 298</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">25.- DEBORD, Guy. </span><i><span style="font-weight: 400;">Panegírico. Tomos primero y segundo.</span></i><span style="font-weight: 400;"> p. 68</span></p>
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		<title>Por amor a la revolución&#8230; Arnal Ballester y la ilustración contemporánea.</title>
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		<pubDate>Tue, 16 Oct 2012 21:51:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Antonio Ontañón]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[Arnal Ballester (Barcelona, 1955) es uno de los autores que más ha contribuido a la renovación del lenguaje y los contenidos de la ilustración contemporánea sobre todo en el campo de la edición...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong>Arnal Ballester (Barcelona, 1955) es uno de los autores que más ha contribuido a la renovación del lenguaje y los contenidos de la ilustración contemporánea sobre todo en el campo de la edición de libros. En esta entrevista queremos plantear dos niveles diferentes. Por un lado su evolución vital en relación con la ilustración y por otro su visión en la actualidad de las relaciones entre la ilustración, el diseño gráfico y las artes visuales. El trabajo de Arnal Ballester ha sido reconocido recientemente con la concesión del Premio Nacional de Ilustración. </strong><em>(Puedes conocer más sobre Arnal en su web: <a href="http://www.arnalballester.com/" target="_blank">www.arnalballester.com</a>)</em></p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2012/10/arnal_bn.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-729" title="Arnal Ballester durante su conversación con Antonio Ontañón © Alán Carrasco" src="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2012/10/arnal_bn.jpg" alt="" width="620" height="413" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">Quizá porque Arnal Ballester es crítico con la realidad y es capaz de imaginar otros mundos posibles, sus dibujos son estilizados y suavemente irónicos. Quizá porque es consciente de la necesidad de un discurso claro y conciso, sus dibujos son ordenados, esenciales y bien delimitados. Y quizá debido a que es autodidacta, le gusta especialmente recibirnos en la <a href="http://www.escolamassana.es/">Escola Massana</a> donde es profesor.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Antonio Ontañón:</strong> ¿Cómo empezó tu trabajo como ilustrador?</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Arnal Ballester:</strong> Yo empecé a publicar a los quince años, mientras estudiaba bachillerato, en revistas de humor. De hecho, llegué a la revista <em>El Papus</em> y luego a <em>Por favor</em> con diecisiete o dieciocho años…</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> Es decir, llegaste a la redacción con tus dibujos, les gustaron y empezaste a publicar…</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.:</strong> Fueron cuatro o cinco años de experiencia profesional muy intensa, siendo muy joven, hasta el año 1975.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> ¿Estabas en <em>El Papus</em> cuando pusieron la bomba?</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.:</strong> No porque como yo ya trabajaba en <em>Por favor</em>, no les parecía bien que estuviera en los dos sitios y opté por dejar <em>El Papus</em>.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> En aquel momento, el humor gráfico era uno de los pocos espacios críticos y de libertad en la prensa…Yo me acuerdo de <em>Hermano Lobo</em>…</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.:</strong> Era una maravilla. Hecha a dos tintas. <em>El Papus</em> seguía más la línea de <em>Hara-Kiri</em>, que era una semanario satírico francés, muy hijo del 68, muy irreverente. Mientras que Por favor era una revista mucho más política. Era un espacio de encuentro de opositores al régimen. Había tres hombres fuertes: Manolo Vázquez Montalbán, Forges y Perich. Como había muchos problemas con la censura y cerraban la revista a menudo, teníamos una “marca blanca” que se llamaba… <em>Muchas gracias</em>.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> Muy bueno, no me acordaba…</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.:</strong> Muchas gracias, con el tiempo, adquirió vida propia y se convirtió en algo así como las juventudes de Por Favor. La dirigía Francesc Bellmunt, el director de cine… Yo hacía mis viñetas y firmaba con un pseudónimo: “Ludovico”. Pero todo esto lo dejé a los veinte años… en 1975, el año de la muerte de Paco.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> ¿Y por qué lo dejaste en ese momento?</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.:</strong> Yo lo dejé por la revolución. Me convertí en un revolucionario profesional durante muchos años.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> ¿Llegaste a estar “liberado”?</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.:</strong> Sí, sí, lo cual significaba estar muerto de hambre porque no recuerdo haber cobrado ningún mes… pero formalmente lo era…</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> ¿Se puede preguntar el partido?</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.:</strong> Yo era trotskista, del POR. De hecho es el único partido trotskista de esa época que sigue existiendo como tal y que ahora está en Izquierda Unida…</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> ¿Estuviste mucho tiempo militando de esta manera?</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.:</strong> Mucho tiempo, sí. Hasta 1988. Trece años. Dejé la ilustración pero aprendí muchas cosas. La militancia revolucionaria es una increíble universidad… También tuve mucha suerte porque no tuve ningún proceso judicial, sobre todo en la etapa en la que todavía no estábamos legalizados. Sin embargo, aunque en 1988 decidiera dejar la militancia, yo soy de los que no he abdicado… No he querido jamás romper con eso y con la gente de mi generación. De hecho estoy orgulloso de aquella etapa de mi vida. Y aunque ahora estoy un poco en otro plano…</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> Creo que es un motivo de orgullo el haber tenido una actitud antifranquista durante el franquismo. Dice mucho de la dignidad de las personas que durante el franquismo y la transición se enfrentaron al poder. Porque no era fácil, porque eran pocos, porque había represión… En mi familia lo he vivido muy de cerca con mis padres. Sin embargo, ahora estos valores, que podríamos llamar “cívicos” y esta parte de la historia no sólo no se han reconocido, sino que más bien se han dejado de lado o se han desprestigiado.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.:</strong> La evolución individual de muchas personas que luego se fueron acercando al poder no contribuía a recuperar esta parte de la historia porque alguno de ellos ha llegado a ser hasta banquero. Sin embargo, hubo gente muy valiosa, junto con otros que no lo eran tanto…</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> Por otro lado, planteamientos como el de la “casa común” con el partido socialista en el poder tachaban inmediatamente a todo lo que quedara a su izquierda como gente sin contacto con la realidad, como ilusos… ¿Durante este periodo continuas trabajando como ilustrador?</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.:</strong> No, no. Lo dejé y para mi fue una opción dolorosa. Y cuando decidí volver me costó mucho. Sobre todo utilizar las herramientas básicas del dibujo. Bloqueé toda la parte de mi actividad que tenía que ver con esto porque las vivencias a partir de 1975 fueron muy intensas. De hecho fue tan intenso que en los primeros años tuve la sensación de haber vivido más tiempo que en los años siguientes… y realmente es así. Fueron unos años de alejamiento de lo que se suponía que tenía que ser mi vida “normal”. Aunque durante esos años estudié historia en la UAB hasta conseguir la licenciatura, a pesar de que mi actividad política estaba en Madrid. Sin embargo, nunca me atrajo la posibilidad de dedicarme a la actividad académica.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> ¿Cómo fue la vuelta al dibujo?</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.: </strong>Muy dura, porque esta profesión no implica sólo tener o recuperar una habilidad técnica, sino que también implica un estado anímico y emocional, con lo que no volví al mundo del humor, sino al de la ilustración. El ambiente era muy distinto porque era un humor mucho más institucionalizado. Ya no había censura, pero sí que había una autocensura por parte de los propios profesionales. De repente todo el mundo se había vuelto muy responsable y me di cuenta que mis ideas respecto a la sociedad y la cultura empezaban a no encajar con ese ambiente en el que casi todo el mundo se había “instalado” en una situación bastante confortable. A pesar de que la situación política desde un punto de vista democrático era bastante precaria. Yo había estado militando una parte del tiempo en Francia y aquello sí era una democracia, en el sentido formal del término, aquí no. Allí, la independencia intelectual de los pensadores o de los humoristas no tenía nada que ver con lo que pasaba aquí. La toma de posición y la defensa de tus planteamientos intelectuales se podía hacer de forma apasionada…</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> Sin miedo…</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.:</strong> Sin ningún miedo, con valentía, incluso. Y desde el punto de vista de las revistas sigue existiendo un Canard Enchaîné, por ejemplo. Después de ciento y pico años de existencia. Sigue siendo una institución, absolutamente independiente y criticando de una manera frontal a quien haya que hacerlo… y aquí paz y después gloria… sin que pase nada. Aquí eso es impensable.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> Comparando las democracias de España y de Francia creo que hay una diferencia intelectual de fondo importante en el sentido de que en Francia, pese a tener gobiernos conservadores la idea de la Revolución, del cambio radical, es una idea positiva, mientras que en España no. Aquí la idea del cambio radical y profundo ha sido criticada y apartada del debate político. Como ha pasado históricamente con la Revolución de 1937… Evidentemente esto está relacionado con los cuarenta años de franquismo…</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.:</strong> Y sobre todo con la voluntad de pacto de la izquierda durante la transición. La voluntad de consenso. Esto lo explica muy bien Patricia Gabancho, desde una visión distinta a la mía en un libro autobiográfico que ha publicado sobre estos años… la época de la Asamblea de Cataluña y es muy interesante porque vas viendo el itinerario de las renuncias de los grupos políticos en aquel momento. Y que para llegar a lo que tenemos se ha producido un proceso que no es ni de lejos tan modélico como nos lo han presentado.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> Si volvemos al tema del dibujo comentabas que decidiste dejar de lado el humor …</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.:</strong> En aquel momento tuve una hija y parte de la gente con la que yo había tenido antes contacto profesional se había adentrado en el mundo del libro ilustrado infantil… Entré en el estudio de Toni Batllori (Toni), el caricaturista de la Vanguardia, y de Joma, el dibujante y decidí dedicarme al libro ilustrado aunque siempre me pesó un poco que fuera exclusivamente infantil. Porque no había libros ilustrados para adultos…</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> Ahora están teniendo un nuevo auge las “novelas gráficas”…</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.:</strong> “Novela gráfica” es un eufemismo de cómic que ya existía entonces. Nadie ha explicado de forma convincente la diferencia. Creo que es una operación de marketing para dignificar el producto.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> Bueno, Arnal, veo que eres autodidacta por partida doble, cosa poco usual: aprendiste sólo y reaprendiste sólo por segunda vez.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.:</strong> El reaprendizaje fue mucho más duro porque implicó una crisis personal y una forma nueva de relacionarme con los demás en solitario, porque en 1988 la mayor parte de mis amigos había llevado un tipo de vida muy diferente al mío y el encaje no era fácil. Sobre todo si no tienes intención de renunciar a lo que has sido ni a lo que piensas… Para mí fue muy importante para volver a sintonizar con la profesión un curso que se organizó en la Massana sobre diseño e ilustración, en 1985, (creo que los responsables fueron los profesores Huguet y Josep Madaula) en el que me inscribí como alumno y fue un poco como volver a la escuela. Pero me vino muy bien. De hecho fue imprescindible para mi a pesar de la experiencia que ya había tenido anteriormente. A partir de 1988 volví a publicar…</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> ¿Exclusivamente en libros ilustrados?</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.:</strong> También en prensa. Más tarde, hacia 1998 empecé a trabajar en El País y en El Mundo, hasta que del primero me echaron por trabajar en el segundo.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> Veo que se repitió también la historia de El Papus.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.:</strong> Si, parece que me persigue… aunque también colaboré con El Periódico. Pero eran siempre trabajos de ilustración, no tiras cómicas. En cualquier caso, me gusta mucho la colaboración con la prensa.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> ¿Continúas colaborando con El Mundo?</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.:</strong> Sí y se da una situación muy divertida que es la de ilustrar artículos con los que estás en desacuerdo ideológicamente, con los que no estás de acuerdo en nada. Pero tengo una especie de juego organizado. Ellos saben cómo pienso y aunque a veces se quejan, me dejan hacer. Con la excepción de algunas ocasiones en las que me he negado a colaborar porque no aceptaban lo que yo proponía. Esto se produjo con algunos artículos escritos contra Pilar Manjón en los que yo me planté y pedí que buscaran a otro ilustrador. Y voy manteniendo esta tensión hasta que me echen.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> ¿Podrías concretar las influencias de otros ilustradores, diseñadores y artistas en tu trabajo?</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.:</strong> Creo que me gusta más hablar de sintonías porque es muy difícil que uno mismo detecte las influencias, y además hay influencias que no se manifiestan formalmente pero sí conceptualmente en la manera de trabajar, de concebir la imagen… En ese sentido tengo tres fuentes principales. Una es George Grosz, sin duda. Fue una influencia del inicio de mi trabajo, pero que ha permanecido y aunque no lo parezca esta ahí. Yo se que está ahí. Otra, más de infancia, es Hergé, a quien siempre he reivindicado y también Topor, el inefable Topor. El hecho de que me guste El Roto viene de su vinculación con Topor. Para mí representa la transgresión, independiente de la formalización (que puede recordar a la cara Ops de El Roto) Topor remite al mundo interior, con sus complejidades, con sus lados oscuros… y habría un cuarto, que desde el punto de vista formal es muy importante que es Saul Steinberg. Yo llegué un poco tarde a su influencia, que era grande entre los ilustradores pero pequeña entre el público y cuando llegué a conocer sus libros pensé que era realmente muy bueno y reconozco su influencia.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> ¿De qué manera piensas que la ilustración se relaciona con las vanguardias artísticas en el sentido de su evolución respecto a las artes plásticas y visuales?</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.:</strong> Desde mi punto de vista, las vanguardias de los años veinte y treinta tienen un rasgo que las diferencia de las posteriores que es la incorporación de muchos elementos de las artes denominadas “menores”. Empezando por el cine y la misma ilustración…</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> Si nos fijamos, por ejemplo, en el libro de Max Ernst Une semaine de Bonté, salta a la vista que está compuesto de ilustraciones de enciclopedias convertidas en collage.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.:</strong> Esto se puede resumir en la frase, creo que es de Breton en la que afirma que son los libros infantiles los que han conformado nuestros sueños y nuestra sensibilidad estética. Pero lo importante es que establecen una doble vía para el arte contemporáneo: además de los constructivistas rusos, Chagall , Kokoschka, Picasso, etc. todos ellos hacen ilustraciones sin establecer jerarquías entre los géneros. Por otro lado, podemos encontrar a Massereel por ejemplo, amigo de Grosz, que es quien inventa la novela sin palabras, a medio camino entre el lenguaje de la ilustración y el cinematográfico… y por supuesto están el mismo Grosz y Heartfield, que figuran como artistas con todos los méritos, pero que realmente lo que fueron es ilustradores y eso se comenta un poco menos.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> Es un poco lo que pasa con Daumier en el s. XIX que fue ilustrador mucho antes que pintor…</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.:</strong> Y mucho más avanzado que otros como Doré, que representaba una opción mucho más clásica… Pero es muy interesante lo que ocurre en los años sesenta, cuando se produce una renovación de la ilustración internacional que curiosamente viene en parte de países del este, como Polonia y Checoslovaquia. ¿Por qué? Probablemente porque la ilustración representaba un reducto en el que el régimen, no se metía tanto como en otros. Por otro lado también está la ilustración de Europa Occidental, que se puede representar en Heinz Edelman, el creador gráfico de El submarino amarillo, que tiene gran influencia internacional. Además, Edelman era muy amigo de Milton Glaser, al que se le conoce más como diseñador, pero que estambién un ilustrador y en ese momento se plantea la ilustración como una actividad muy autónoma, con nuevos recursos conceptuales y formales. Con una renovación del dibujo y de los recursos técnicos. En ese momento se produce un quiebro y la ilustración emerge como algo que tiene una entidad propia y que no necesita para legitimarse decir que Picasso también ilustraba a veces… Todo esto se corresponde con la labor de Paul Rand, en EEUU en el campo del diseño o de Saul Bass en la gráfica cinematográfica. Para mí no hay duda de que ahí había vanguardia: experimentar, renovar las técnicas tradicionales, resituar las disciplinas en el nuevo panorama… de lo que entonces se llamaba arte comercial.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2012/10/GZ-02-La-Osa-Mayor1.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-735" title="GZ 02-La Osa Mayor ilustración del libro para adultos 'Gran Zoo' ©Arnal Ballester" src="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2012/10/GZ-02-La-Osa-Mayor1.jpg" alt="" width="620" height="920" /></a></p>
<p><span style="color: #888888;"><em><em>↑ Ilustración </em></em><em>del libro para adultos ‘Gran Zoo’ <em>. © Arnal Ballester</em></em></span></p>
<div><em><br />
</em></div>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> ¿Y la situación actual se podría decir que es una prolongación de aquellas rupturas?</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.:</strong> En parte sí, pero el mundo de la ilustración es hoy más amplio y diverso, porque ahora tenemos también desde la recuperación del poema objeto hasta la ilustración más pictórica, pasando por las reinterpretaciones posmodernas de los lenguajes del pasado…</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> ¿Existen diferencias entre diseño gráfico e ilustración?, porque Paul Rand, o Milton Glaser hacían continuamente las dos cosas.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.:</strong> Estos autores corresponderían aquí a la generación de Huguet, de Giralt Miracle o de Pla Narbona que hacían de todo dependiendo del encargo. De hecho no se les llamaba ni ilustradores ni diseñadores, sino que eran los “dibujantes”, así directamente. La diferencia se ha producido con la profesionalización. Por un lado el ilustrador se ha convertido en un “autor”, en un productor de contenidos, y por otro el diseñador está mucho más implicado en los procesos funcionales de la edición o de la señalización. También sigue habiendo personas que hacen de todo. Por ejemplo, Mariscal se considera un ilustrador sobre todo, aún haciendo muchas cosas diferentes. Sin embargo, Peret se considera a si mismo un diseñador que también ilustra.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> También puede depender del encargo, no es lo mismo la señalización de un transporte metropolitano que ilustrar un libro…</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.:</strong> Pero de alguna manera, los profesionales también fabrican a los encargos…porque a mí difícilmente me vendrán a buscar para hacer un trabajo eminentemente funcional (que por otra parte me encantaría) Si me buscan a mi a mí es porque ya conocen mi trabajo y a priori piensan que respondo a sus expectativas ya sea por una cuestión de estilo o de manera de concebir la imagen. Pasa lo mismo con Mariscal o Peret. Cuando les requieren para un trabajo van buscando un cierto estilo o, por ejemplo en Peret, un cierto aire provocador pero este mismo encargo no se lo hacen a Claret Serrahima o a Askenazi, a los que no se identifica con rasgos de estilo… Al final, desde un punto de vista profesional, se acaba produciendo esta división del trabajo…</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> Esta división también puede ser un poco reductiva porque puede llevar al encasillamiento…</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.:</strong> A mí en cierta manera me pasó con el libro ilustrado, campo en el cual se supone que fui innovador, pero me di cuenta que también había clientes que me estaban encasillando como el que “hacía cosas un poco raras”, más que como alguien que quiere transformar los contenidos. Eso ayuda a cambiar…</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> Por otro lado, desde un punto de vista profesional, siempre has sido un free-lance…</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.:</strong> Todos somos free-lance, el ilustrador asalariado ya no existe. Lo hubo, hasta los años ochenta, ligado a algunas agencias de publicidad o estudios de diseño, pero ya no. Tanto en libros como prensa, nunca hemos estado en plantilla. Lo que sí existen son contratos de humoristas gráficos en algunos medios de comunicación, pero son muy pocos.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> Para acabar una última cuestión. En el número anterior de Situaciones, el filósofo Fernández Buey decía, medio en serio, medio en broma, que sus filósofos favoritos eran Einstein y El Roto…</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.: </strong>Lo cual demuestra que también los filósofos son víctimas de sus entusiasmos… Andrés Rábago, El Roto, es un caso muy particular, porque hay quien se lo imagina como una bestia parda pero en persona es un tipo muy tranquilo y al mismo tiempo muy irónico e incisivo cuando habla, lo que descoloca a bastante gente cuando lo conoce por primera vez. Por otro lado también pinta, y en sus cuadros firma como Andrés Rábago, lo cual es significativo. Yo le digo que pasará a la historia por las ilustraciones y no por las pinturas, pero pertenece a esa generación que todavía considera que la pintura es un arte superior. En cualquier caso, aunque hay muchos artistas que ilustran y algunos ilustradores que pintan, siguen siendo mundos bastante estancos. El reflejo de esta diferencia se constata en que para los ilustradores es muy difícil acceder al terreno de la pintura, porque siempre te califican de ilustrador-que-pinta, como es el caso de Mariscal. Mientras que para un pintor reconocido es relativamente fácil conseguir trabajos de ilustración. Hay un ejemplo muy claro en el cartel de las fiestas de la Merçé en Barcelona: existe una ley no escrita mediante la cual jamás este cartel se encarga a un ilustrador. Siempre lo hace un, digamos, artista.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.O.:</strong> Muchas gracias</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.B.: </strong>Un placer.</p>
<p><a href="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2012/10/CENTRAL-02.jpg"><br />
<img title="Cartel para La Central ©Arnal Ballester" src="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2012/10/CENTRAL-02.jpg" alt="" width="620" height="877" /></a></p>
<p><span style="color: #888888;"><em><em>↑ </em>Afiche para <span style="color: #888888;"><a href="http://www.lacentral.com">La Central</a> </span>que toma a Joseph Beuys como protagonista. © Arnal Ballester</em></span></p>
<div><em><br />
</em></div>
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		<title>Homenaje a las mujeres y los hombres que supieron hacer una revolución</title>
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		<pubDate>Sat, 30 Jun 2012 00:03:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Antonio Ontañón]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Textos imprescindibles]]></category>
		<category><![CDATA[Anarquismo]]></category>
		<category><![CDATA[Antifascismo]]></category>
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		<description><![CDATA[↑ &#8220;Monument  als homes i dones de la CNT que van morir en la conquesta de la llibertat i per la revolució social&#8221;. Escultura de Juanjo Novella &#124; Fossar de la pedrera, Montjuïc (Barcelona)...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2012/06/monumento_libertarios.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-631" title="Monument als homes i dones de la CNT" src="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2012/06/monumento_libertarios.jpg" alt="" width="620" height="932" /></a></strong></p>
<p><em><span style="color: #888888;"><em>↑ &#8220;</em>Monument  als homes i dones de la CNT que van morir en la conquesta de la llibertat i per la revolució social&#8221;. Escultura de Juanjo Novella | Fossar de la pedrera, Montjuïc (Barcelona)</span></em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">“Nosotros somos anarcosindicalistas. Luchamos por la revolución. Sabemos lo que queremos. Poco nos importa que exista en el mundo una Unión Soviética, por amor a cuya paz y tranquilidad Stalin ha entregado a los trabajadores alemanes y chinos a la barbarie fascista. Queremos hacer la revolución aquí, en España, ahora mismo, no después de la próxima guerra europea. (…) Nosotros, los obreros, podemos construir nuevos palacios y ciudades para reemplazar a los destruidos. Nuevos y mejores. No tememos a las ruinas. Estamos destinados a heredar la tierra, de ello no cabe la más mínima duda. La burguesía podrá hacer saltar en pedazos su mundo antes de abandonar el escenario de la historia. Pero nosotros llevamos un mundo nuevo dentro de nosotros y ese mundo crece a cada instante. Está creciendo mientras yo hablo con usted.</p>
<p style="text-align: right;"><em>Buenaventura Durruti<br />
</em><em>(Citado en “El corto verano de la anarquía. Vida y muerte de Durruti” Hans Magnus Enzensberger)</em></p>
<p style="text-align: justify;">El 18 de junio de 2011 fue inaugurado en el <em>Fossar de la pedrera</em> de Montjuïc, en Barcelona, un monumento a las víctimas del franquismo que pertenecían al sindicato anarcosindicalista CNT en un acto homenaje dedicado a la memoria de la revolución social. Esta inauguración se enmarca dentro de los actos de celebración del centenario de la fundación de la CNT.</p>
<p style="text-align: justify;">El monumento está situado a mano derecha, contra la ladera este de la antigua cantera, en un rellano al lado de la rampa que comunica la fosa común con el camino que lleva al cementerio de Montjuïc, en el que están enterrados entre otros anarquistas Durruti y Ascaso, junto a la tumba de Ferrer i Guardia. Queda detrás del grupo escultórico “Pietat” de Ferran Ventura y a continuación del pequeño mausoleo de la tumba de Companys. No es un emplazamiento visible desde la entrada misma del recinto,  hay que descubrirlo, pero es muy digno. Según declaraciones del propio escultor, Juanjo Novella, (Portugalete, Vizcaya, 1961) la intención inicial era la de colocarlo en la explanada central, pero ante las reticencias de las autoridades municipales se optó por este otro emplazamiento. Por otro lado, la altitud sobre la explanada central y el aislamiento también refuerzan su carácter solemne.</p>
<p style="text-align: justify;">Se trata de una obra en acero cortén de 4’20 m. de alto, 20 mm. de espesor  y 1 metro de diámetro. La chapa de acero forma un tubo abierto en la parte posterior  en la que se ha troquelado la frase: <em>“Als homes i dones de la CNT que van morir en la conquesta de la llibertat i per la revolució social”</em>. En la parte superior el acero se ha trabajado de tal manera que recuerda las nervaduras de una hoja  de árbol. El artista ha eliminado el acero entre los nervios y ha logrado, de esta manera, un efecto de transparencia y de ligereza que contrasta con la solidez y la resistencia del material empleado. Por la altura y la forma del monumento se ha querido ver una representación de un ciprés partido por la mitad. Quizá la abundancia de este tipo de árbol en el entorno haya ayudado a esta asociación que también redunda en beneficio del significado que se muestra. El hecho de que el tratamiento de la plancha de acero vaya desde la uniformidad de la base hasta la transparencia de l extremo superior ayuda a establecer este tipo de analogías orgánicas y vegetales. Por otro lado, esta forma combina un elemento de solidez (acero) con otro elemento ligero y orgánico en la parte superior (analogía vegetal). Se podría decir que no es una formalización excesivamente arriesgada o experimental desde un punto de vista artístico, pero por otro lado plantea los elementos de contención, austeridad, durabilidad y legibilidad deseados por los comitentes.</p>
<p style="text-align: justify;">Este tipo de formalizaciones ya han sido utilizadas por el escultor en obras anteriores en las que también realizó homenajes a las víctimas del franquismo. Como ejemplos pueden bastar tres: la obra inaugurada el 30 de abril de 2011 en San Sebastián,  denominada <em>“Urte haietan”</em> (Aquellos años). La obra instalada en el Monte Artxanda de Bilbao en 2006, y <em>“Gurasoen Etxea”</em> (La casa de los padres) 2007, Sestao, Vizcaya. En los tres casos utiliza el trabajo con el acero para relacionar la escultura contemporánea con la memoria  personal y colectiva de la lucha contra el franquismo y las víctimas que produjo. En el momento en el que visité el monumento a principios de noviembre de 2011, no había instalada ninguna información adicional en el emplazamiento de la obra sobre el nombre del escultor o el motivo de la inauguración de la pieza. Sería de agradecer la presencia de algún tipo de información para el visitante entre otras cosas, sobre el número aproximado de víctimas a las que se hace homenaje y el sentido de su lucha.</p>
<p style="text-align: justify;">Sobre este monumento creo que se pueden hacer dos tipos de observaciones: por un lado las referidas a la “recuperación” de la memoria histórica en sentido general y por otro las que hacen referencia a la historia concreta del anarquismo en España. Desde el primer punto de vista el proceso está siendo lento y difícil. La denominada <em>“Ley de la memoria histórica”</em> no ha constituido un instrumento suficientemente ágil y contundente para superar la anomalía histórica que supuso el sacrificio de la memoria colectiva impuesto por nuestra “inmodélica” transición democrática. España es uno de los poquísimos estados del mundo en los que no se han organizado comisiones de la verdad que investigaran los crímenes cometidos por la larga dictadura que precedió a la democracia y en los que todavía continua habiendo centenares de fosas comunes llenas de cadáveres en las cunetas de las carreteras a la espera de ser exhumados e identificados. A la vista de los acontecimientos, (como el procesamiento del juez Garzón)  sólo la derogación de la ley de amnistía de 1977 podría corregir mínimamente el curso de los acontecimientos, conocer la verdad de los hechos y superar la increíble impunidad  de la que siguen disfrutando los crímenes franquistas.</p>
<p style="text-align: justify;">Desde el segundo punto de vista también es una anomalía histórica que la memoria del movimiento libertario haya caído prácticamente en el olvido, que se haya roto su continuidad. Su importancia fue enorme, sobre todo en Cataluña y Andalucía y desde un punto de vista social e histórico constituye un fenómeno que todavía está por estudiar en toda su profundidad. Citaré sólo dos aspectos: la importancia del anarquismo en el campo de la educación y su protagonismo en la revolución del 19 de julio de 1936. Está reconocido pero no suficientemente estudiado cómo se debe al movimiento libertario las principales iniciativas a principios del siglo XX de profundizar en la renovación pedagógica, popular, laica y moderna que disputó a la Iglesia Católica el monopolio de la educación. Además este movimiento se vio reforzado por la acción intensa desarrollada en los diferentes ateneos libertarios que surgieron en los barrios populares. Por otro lado, la revolución llevó a la práctica muchos de los principios sociales y humanos que el anarquismo y el marxismo revolucionario encarnaban, como puede leerse en numerosos escritos entre los que destaca el testimonio de George Orwell en <em>“Homenaje a Cataluña”</em>, para quien su vivencia en las milicias durante la  guerra contra el fascismo fue una realización práctica de los ideales socialistas. Es muy interesante la insistencia de los comitentes del monumento en el concepto de revolución social. Los anarquistas no querían una reforma del sistema, querían otro sistema. Eran revolucionarios, no reformistas y en la tradición política española esto siempre ha estado muy penado. Como penada ha estado la  historia de la clase obrera en comparación con la de la burguesía en Cataluña. Aunque no está en su mejor momento, la burguesía sigue disfrutando de un prestigio histórico envidiable en Cataluña evidentemente proclamado por sus propios protagonistas. Hasta en los folletos turísticos se hacen alabanzas de esta clase social por sus logros culturales y políticos. En el extremo opuesto, la clase obrera parece que no haya existido nunca como sujeto histórico, como sujeto político y cultural.  En gran medida se puede decir que la transformación política y física de Cataluña (y de España también, por supuesto) desde la transición política haya estado encaminada a ocultar este hecho.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo la historia nos sorprende muchas veces. En el video de inauguración del monumento le preguntaban al escultor Juanjo Novella su opinión por el movimiento de los indignados y manifestaba su simpatía por ellos. La pregunta era oportuna porque este movimiento demuestra cómo muchas de las fórmulas organizativas (ausencia de líderes, redes, cooperación) y de los ideales libertarios (democracia participativa, igualdad, honestidad) vuelven a resurgir con fuerza y de una manera inesperada en una época tan diferente a la de los años treinta como la actual. Quizás este tipo de acciones y movilizaciones sean en las que reside el sentido de homenajear con un interesante monumento la actitud de los hombres y las mujeres que en el pasado lucharon por la libertad y la revolución social.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Tragedia</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Para acabar con la cuestión de la memoria creo que hay un aspecto fundamental en el que poco a poco se va avanzando y que es fundamental: el conocimiento de la verdad. Estoy seguro de que aunque tengan que ser los particulares los que  paguen con su dinero, las fosas se acabarán estudiando y se sabrán los nombres de los represaliados y lo que les condujo a la muerte. Creo que una de las claves fundamentales para acabar con la dinámica de vencedores y vencidos, víctimas y verdugos es que se sepa la verdad y que esta verdad tenga consecuencias legales. Es decir: que se juzguen los hechos. En este sentido la literatura clásica nos da un ejemplo precioso: <em>“La Orestiada”</em> de Esquilo (525 – 456 a. C.)</p>
<p style="text-align: justify;">El poeta trágico nos da una solución a la dinámica de memoria e impunidad, víctimas y verdugos sobre la que vale la pena prestar atención: ¿Cómo solucionar el problema de Orestes, que ha asesinado a su madre una vez que ésta había acabado con la vida de su marido, Agamenón? Las Erinias, defensoras de la memoria de la madre muerta exigen venganza mientras el dios Apolo, instigador del asesinato,  pide clemencia para Orestes. ¿Cómo acabar con la cadena de la sangre? La respuesta de Esquilo es clara: conociendo la verdad mediante un juicio justo en el que las partes sean escuchadas y un tribunal decida sobre la inocencia o la culpabilidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Aquí todavía no se ha producido este juicio liberador. Pero esperamos que la presión social lo haga inevitable.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2012/06/monumento-libertarios2.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-632" title="monumento libertarios2" src="http://situaciones.info/revista/wp-content/uploads/2012/06/monumento-libertarios2.jpg" alt="" width="620" height="412" /></a></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #888888;"><em><em>↑ Detalle de &#8220;</em>Monument  als homes i dones de la CNT que van morir en la conquesta de la llibertat i per la revolució social&#8221;. Escultura de Juanjo Novella</em></span></p>
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		<title>“La vanguardia no se rinde”: Guy Debord y el Situacionismo.</title>
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		<pubDate>Fri, 02 Mar 2012 05:08:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Antonio Ontañón]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[El situacionismo fue un movimiento de vanguardia europeo que a partir de 1957 generó no sólo una estética, sino una de las bases teóricas más sólidas de la crítica de la sociedad y...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">El situacionismo fue un movimiento de vanguardia europeo que a partir de 1957 generó no sólo una estética, sino una de las bases teóricas más sólidas de la crítica de la sociedad y la cultura contemporáneas. El situacionismo supuso una aportación fundamental del vanguardismo europeo en el intento de fusión de arte y vida. Su crítica a la <em>Sociedad del espectáculo</em> es ahora quizá más vigente que en el momento en el que fue escrita, justo antes de los acontecimientos de la revolución de París en mayo de 1968.</p>
<p style="text-align: justify;">En 1962, el artista Asger Jorn (1914-1973) presentó una de sus “modificaciones” pictóricas. Jorn era miembro de la Internacional Situacionista y sus “modificaciones” consistían en la adquisición de pinturas figurativas convencionales, que después eran alteradas al pintar encima. El resultado final deja ver la pintura original más el añadido posterior que altera completamente su significado. En este caso,  la pintura original representa a una niña vestida de blanco como si fuera a realizar la ceremonia de la primera comunión. Mira fijamente al espectador y sostiene una comba entre las manos. Se trata de una pintura convencional y decorativa apta para cualquier interior pequeño burgués. Sin embargo, Jorn pinta encima del rostro de la niña unos finos bigotes y una perilla, recordando obviamente a lo que hizo Marcel Duchamp sobre una reproducción de la Mona Lisa en 1919.   Además, añade alrededor del cuerpo de la niña la frase: “L’avangarde se rende pas” (sic) que podemos traducir como “La vanguardia no se rinde”.</p>
<p style="text-align: justify;">Guy Debord (1931 – 1994) fue un vanguardista que no se rindió. Si Jorn fue uno de los principales artistas del Situacionismo, Debord fue su líder y principal ideólogo. Además en sus films nos da una visión muy clara de las técnicas visuales situaciónistas. Pero ¿qué fue el situacionismo?</p>
<p style="text-align: justify;">El situacionismo fue el grupo de vanguardia más politizado de la posguerra. Se fundó en 1957 con el nombre de Internacional Situacionista y se disolvió en 1972. Debord provenía de otro pequeño grupo denominado “Internacional Letrista” y Jorn del  “Movimiento Internacional para una Bauhaus imaginista”. Ambos grupos convergen en la Internacional Situacionista. El gran número de estos pequeños movimientos de vanguardia y su intensidad nos ofrecen una idea de la riqueza del debate artístico, cultural y político en Europa durante los años cincuenta y sesenta del pasado siglo. De muchos de estos grupos no se guarda una especial memoria pero del Situacionismo y de su líder Debord, sí que nos acordamos. ¿Por qué? No sólo por las aportaciones plásticas del movimiento (estos días puede visitarse la colección del MACBA en la que se exponen obras de Constant, uno de los situacionistas más destacados), sino, sobre todo, por sus aportaciones teóricas. La principal de todas ellas “La sociedad del espectáculo”, publicada por Debord en 1967 no sólo fue uno de los textos fundamentales de la revolución de París en mayo de 1968, sino también uno de los libros fundamentales de crítica de la cultura y la sociedad de la segunda mitad del s.XX. que en muchos aspectos permanece vigente hasta nuestros días.</p>
<p style="text-align: justify;">Las bases estética e ideológicas del Situacionismo son el surrealismo y el marxismo, pero con una clara voluntad crítica hacia ambos. Había muchos elementos de relación con el surrealismo tanto estéticos como organizativos: la indisolubilidad de la relación entre el arte y la vida, la base literaria de muchos de sus trabajos, el inicial espíritu revolucionario, la necesidad de superación del arte, la organización basada en un líder. Sin embargo, como señalara el cineasta Luis Buñuel, el surrealismo había triunfado en lo accesorio y había fracasado en lo fundamental. Es decir, había triunfado como movimiento artístico y ya estaba registrado en todas las historias del arte y expuesto en los mejores museos, pero había fracasado (como los grandes movimientos revolucionarios de los años veinte en Europa Occidental) en su intento de transformar la realidad. Los situacionistas querían renovar las estrategias estéticas surrealistas con nuevas aportaciones como las denominadas “deriva” y “<em>détournement</em>” (traducido por “desvío”) Por otro lado, la base ideológica fundamental era el marxismo, pero un marxismo renovado con las aportaciones modernas del sociólogo Henri Lefebvre (1901- 1991) sobre la “crítica de la vida cotidiana” y del filósofo existencialista Jean Paul Sartre (1905 &#8211; 1980) sobre la construcción de “situaciones” subversivas. En cierta medida se trataba de “fomentar la lucha de clases a través de la batalla del tiempo libre”  Por otro lado, los situacionistas se sentían absolutamente alejados del Partido Comunista debido a su estalinismo, así como de los regímenes “burocráticos” de Europa del Este. Sus posiciones políticas estaban más cercanas al comunismo trotskista o al anarquismo, movimientos de la izquierda radical que en 1936 habían protagonizado la Revolución en España, de la que Debord se acordará en diferentes ocasiones. En concreto, desde el punto de vista de la praxis política, Debord apoyaba las practicas “consejistas”, en las que los consejos de obreros o de estudiantes tomaran el poder en sus centros de trabajo para iniciar el proceso revolucionario. Lo que da su importancia histórica a estas disquisiciones es que justo un año después de publicar “La sociedad del espectáculo”, se produjeron los sucesos revolucionarios del denominado “Mayo francés”, en 1968, que a punto estuvo de pasar de ensayo revolucionario a revolución triunfante.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Deriva y détournement </strong></p>
<p style="text-align: justify;">La Internacional Situacionista hay que entenderla en su conjunto de producción artística, fílmica, teórica y política. De hecho estas actividades no se pueden separar claramente ya que, por ejemplo, el libro “La sociedad del espectáculo” tenía como objetivo ofrecer una suerte de manifiesto al movimiento. Por otro lado no existe propiamente una pintura o un cine situacionista, sino un uso situacionista de estos medios. La Internacional Situacionista fue un grupo artístico de vanguardia y por tanto actuaba desde el trabajo cultural. Las estrategias culturales estaban pensadas como instrumentos de transformación radical. O en palabras de Walter Benjamin, como contribuciones a la revolución desde la práctica cultural. La cultura, por tanto, no será sólo un mero reflejo de lo existente sino crítica y prefiguración de formas organizativas nuevas. Básicamente, las estrategias culturales situacionistas se pueden dividir en dos: la deriva y el détournement (desvío). La primera es una evolución del deambular surrealista y se define como “técnica de paso ininterrumpido a través de ambientes diversos”. Sin embargo, lo que se pretende no es, como en el caso surrealista, la activación del inconsciente que produzca encuentros fortuitos o iluminaciones (como en el caso de Nadja, de Breton), sino plantear una relación subversiva con la vida cotidiana en la ciudad capitalista contemporánea. La idea es la crítica a las formas acomodaticias y rutinarias de relación con la ciudad tanto en el trabajo como en el tiempo libre,  las dos caras de la misma alienación. Los situacionistas podían irse varios días a la deriva por París, comiendo, paseando y durmiendo en los sitios más insospechados. La deriva se podía convertir en una “psicogeografía” definida como el estudio de los efectos precisos del medio geográfico al actuar sobre el comportamiento afectivo de los individuos” (Foster, H. et.alt. 2006, p.394) Si unimos la deriva y la psicogeografía resulta el “urbanismo unitario” entendido como “el empleo conjunto de las artes y las técnicas que concurren en la construcción integral de un medio en combinación dinámica con experiencias de comportamiento”. Esta definición le sirve al artista Constant (antes citado) para realizar su proyecto de “Nueva Babilonia”. Se trata del proyecto de una ciudad utópica, plasmada en maquetas y planos, que permitiera el nomadismo y el juego masivo. Sobre los planos de ciudades europeas existentes, Constant dibuja grandes megaestructuras tecnológicas que podían ser modificadas a voluntad por los residentes.</p>
<p><img class="alignleft" title=" Portada de ‘La Sociedad del Espectáculo”, Guy Debord, 1967" src="http://anticopyrighttr.files.wordpress.com/2010/05/society_of_the_spectacle.jpg?w=450" alt=" Portada de ‘La Sociedad del Espectáculo”, Guy Debord, 1967" width="244" height="400" /></p>
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<p><em><span style="color: #888888;">← Portada de ‘La Sociedad del Espectáculo” en su edición en inglés. </span></em><em><span style="color: #888888;">Guy Debord, 1967</span></em></p>
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<p style="text-align: justify;"><strong>Détourner es desviar</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La principal estrategia cultural situacionista es el desvío o <em>détournement</em> que proviene del collage dadaísta y surrealista. Consiste en el desvío (copia alterada) de imágenes, textos, o hechos concretos hacia su utilización en situaciones subversivas. La fuente principal, pero no única es la cultura de masas. La técnica del détournement pretende un doble objetivo: por un lado poner de manifiesto el carácter ideológico de la imagen en la sociedad de masas y del papel que  en ella tiene el  arte, y por otro reutilizar esa misma imagen para un uso político crítico. Desde una perspectiva pictórica, el momento clave del détournement se produjo alrededor de 1959 cuando el pintor y miembro del situacionismo (aunque más tarde expulsado) Pinot Gallizio expuso sus “pinturas industriales” y Jorn  sus “modificaciones” (antes comentadas), ambos en París. En su exposición, Pinot Gallizio cubrió totalmente la galería René Drouin con  rollos de tela pintada en un estilo próximo al del action painting. Además añadió luces, sonidos, espejos y olores para crear un ambiente total.  Lo que pretendía Pinot Gallizio era plantear dos ideas: en primer lugar la alegría del juego que podía aportar la automatización alejada de su lógica capitalista, en segundo lugar la parodia del  mundo presente de la producción y el consumo, ya que las obras no sólo se vendían por metros, sino que estaban realizadas en una simulación de cadena de montaje con  máquinas de pintar y aerógrafos.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>La sociedad del espectáculo, la película</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Como hemos dicho más arriba, Guy Debord publicó su libro “La sociedad del espectáculo” en 1967 con la intención de ofrecer una sólida base teórica al situacionismo. Fundado diez años antes, y a partir de la crisis que sufrió en 1962, el movimiento había dado un giro hacia la radicalización política.  El libro de Debord es un documento muy importante que en muchos aspectos todavía hoy es vigente dado que actualiza la teoría crítica en las nuevas sociedades del consumo.  Se trata de un texto de unas ciento ochenta páginas, dividido en nueve capítulos y 221 breves parágrafos. Cada uno de estos parágrafos plantea una idea con un lenguaje duro, lapidario, sin mostrar ninguna duda. Por un lado se trata de un manifiesto, pero por su extensión y profundidad, este texto aspira a realizar un análisis radical de la sociedad contemporánea. Pero es un análisis enfocado a la transformación, a la revolución, para ser más concretos. Es un libro escrito explícitamente en contra del espectáculo, a favor de su destrucción sin concesiones.</p>
<p style="text-align: justify;">El espectáculo no es sólo la acumulación de imágenes de los medios de comunicación de masas y la publicidad en todas sus formas posibles, sino las relaciones sociales mediatizadas por esas imágenes que constituye una cierta concepción del mundo. El espectáculo es la actual forma de dominación y la garantía del orden. No es una mentira que se quiera imponer a las masas, sino el modelo actual de vida socialmente dominante. (parágrafos 4, 5 y 6) El espectáculo se presenta como una enorme positividad indiscutible e inaccesible. No dice más que esto: “lo que aparece es bueno, lo bueno es lo que aparece.” Exige una actitud de aceptación pasiva que deriva de su monopolio de las apariencias. (par.12) Su pretensión de ser necesario e inevitable, de  estar por encima de las discusiones humanas y responder a leyes propias, su apariencia religiosa oculta su carácter de relación entre los hombres y entre las clases sociales.  Además no responde a un desarrollo natural de la técnica, sino al desarrollo de una forma dominación.</p>
<p style="text-align: justify;">“La separación es el alfa y omega del espectáculo”, afirma Debord (par.25) y la garantía de la permanencia de la separación en la división social del trabajo, entre las clases sociales, entre los que detentan el poder y los ciudadanos y sobre todo, entre los ciudadanos mismos. Es el intento de destrucción de toda idea de comunidad. La atomización total de las personas espacialmente juntas pero obligatoriamente aisladas. Dos ejemplos muy sencillos: cada uno en su casa viendo la televisión o cada uno en su automóvil atascado en la retención de entrada o salida de la ciudad.</p>
<p style="text-align: justify;">El espectáculo no se impone a la sociedad sólo por los medios de comunicación de masas, sino también por el urbanismo, la enseñanza de la historia o la mercantilización de la cultura. Ahora bien,  ¿cómo acabar con todo esto?  Debord y los situacionistas forman parte de la corriente revolucionaria denominada “consejista”. Son los consejos de obreros o estudiantes quienes tienen que “tomar el poder” en sus centros de trabajo y transformar la sociedad. Debord afirma en el par.179: “La más grande idea revolucionaria acerca del urbanismo no es urbanística, ni tecnológica, ni estética: es la decisión de reconstruir íntegramente el territorio de acuerdo con las necesidades de poder de los Consejos de Trabajadores, de la dictadura antiestatal del proletariado, del diálogo ejecutorio.” Vemos en esta fórmula cuál es para el situacionismo el primer paso de la gran transformación.</p>
<p style="text-align: justify;">Debord nunca tuvo un trabajo remunerado convencional, ni llevó una vida convencional. Tampoco fue un revolucionario “profesional” en el sentido de militar en un partido político concreto. También es cierto que la personalidad de este tipo de líderes solo les permitía colaborar en las organizaciones creadas por ellos mismos. Sin embargo, su contribución a la revolución desde el campo de la cultura constituye una aportación francamente original que sintetiza lo que había en él de literato, de artista y de líder de movimiento de vanguardia. Lo extraordinario de Debord es que no contento con publicar su libro en 1967, se decidió seis años después a transformarlo en una película. Pero ¿cómo se puede traducir al lenguaje cinematográfico un texto teórico de alto contenido sociológico y filosófico? La respuesta está en el <em>détournement</em> aplicado al cine experimental o anti-cine. Para muchos historiadores, las películas de Debord constituyen una de las mejores aplicaciones de la técnica del desvío situacionista.</p>
<p style="text-align: justify;">La película “La sociedad del espectáculo”, escrita y dirigida por él mismo, se estrenó en 1973. Tiene una duración de unos ochenta minutos, rodada en blanco y negro, constituyó el quinto trabajo cinematográfico de su autor. Está formada por una serie de imágenes y secuencias cinematográficas “desviadas” de documentales, anuncios televisivos, cintas eróticas, o películas de autores importantes de la historia del cine como John Ford, Nicholas Ray, Orson Wells y otros, montadas de manera totalmente discontinua con la finalidad de provocar en el espectador un impacto visual que no sólo corrobore las ideas expuestas, sino que le empuje hacia la acción. Toda la película está articulada por una voz en off masculina que lee extractos directamente del libro. No hay una correspondencia directa entre el tema del texto leído y las imágenes. Cuando habla de urbanismo no aparecen necesariamente ciudades. Más bien se trata de la unión en el tiempo de dos tipos de fluidos: uno verbal, sonoro y otro visual. Juntos forman una anti-película fascinante en la que el propio espectador, por su pasividad, no está exento de crítica. (En uno de los carteles se afirma que el mundo ya ha sido suficientemente representado y que ahora lo que hay que hacer es transformarlo). Entre los motivos de las imágenes “desviadas” hay cuatro grandes grupos que se intercalan para aumentar su efectividad: el de las imágenes militares, el de la represión policial, el de los protagonistas de la política y el de los productos de consumo especialmente enfocado en la atracción física de los cuerpos de las modelos publicitarias y los automóviles. También hay intercalados algunos textos y citas  de autores políticos para subrayar, si cabe, todavía más el significado.  Esta película constituye un excepcional reto artístico e intelectual por la dificultad intrínseca de plantear traducir fílmicamente un libro de teoría y crítica social, en primer lugar. Y al mismo tiempo, supone la aplicación radical al cine de los principios técnicos del <em>détournement</em> y del uso situacionista del medio cinematográfico.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Una cierta amargura</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Si se ven los diferentes trabajos cinematográficos de Debord por orden cronológico desde 1952 <em>“Hurlements en faveur de Sade”</em>, (“Aullidos a favor de Sade”) en el que todo el film transcurre sin imágenes, sólo con  voz en off,  nos encontramos en 1959  con “Sur le passage de quelques personnes à travers une assez courte unité de temps.” (“Sobre el paso de algunas personas a través de una breve unidad de tiempo”), de unos dieciocho minutos de duración, podemos detenernos un momento y compararlo  con la “Sociedad del espectáculo”. Las personas a las que alude el título son los propios situacionistas y personas cercanas a su grupo y la alusión al tiempo es la referencia a la propia duración del film. También hay una referencia espacial al barrio (el “barrio latino”) y a los bares en los que los situacionistas estaban en reunión permanente. Hay una clara resonancia existencialista cuando la voz en off recita: “Nuestras vidas son un viaje en el invierno y en la noche mientras buscamos nuestro camino” (<em>passage</em>)  y aunque también está presente un discurso político, toda la película plantea una visión poética y vital de la posibilidad de encontrar un camino y recorrerlo no en la estricta soledad, sino en grupo. Grupo de afines, grupo de amigos.  Además de estos dos planos filosófico / poético y político, hay un tercer plano de crítica del propio medio fílmico.  La película se presenta como  un anti-film, por su contenido y por su estructura. Hay varios planos en los que se ataca a la ilusión cinematográfica cuando se filma a través del cristal a los propios curiosos que observan sonrientes el rodaje en un bar o cuando se usa, de una forma moderada, el détournement de imágenes del poder (aunque prácticamente, ninguna imagen de publicidad). En “La sociedad del espectáculo” el tono es mucho más duro y aunque comienza haciendo una referencia al amor como una de las pocas posibilidades de existencia, el contenido de la película es mucho más amargo por las propias condiciones históricas. En 1973, cuando se estrenó, quedaba muy atrás el ensayo revolucionario de 1968 y la Internacional Situacionista ya se había disuelto en el clima pesimista de la contrarevolución.  Por otro lado, las preocupaciones de Debord  giraron casi exclusivamente hacia la política, dejando las preocupaciones estéticas en un plano inferior. Esta tendencia no hará sino agudizarse en el futuro. Cuando años más tarde publique el libro “Comentarios sobre la sociedad del espectáculo” (1988) prácticamente no realizará ninguna observación de tipo estético, sino que el libro está dedicado íntegramente a la discusión política.</p>
<p style="text-align: justify;">Podría parecer difícil que algo quedara del espíritu vanguardista y revolucionario y de la fusión entre arte y vida que proponían los situacionistas dado el ciclo histórico que se inaugura en los años ochenta con la hegemonía del neoliberalismo (ahora en crisis), sin embargo, sí, hay como mínimo dos elementos que podemos relacionar con este espíritu. El primero fue el denominado “Colectivo situaciones”, que trabajó en Barcelona hasta hace dos años y el segundo es el “renacimiento” de una política revolucionaria en numerosos lugares de Europa y en Francia liderada por Olivier Besancenot.</p>
<p style="text-align: justify;">El “Colectivo situaciones” estaba formado básicamente por universitarios que provocaban “situaciones” de denuncia de las contradicciones más lacerantes de la sociedad contemporánea.  Desde una perspectiva estética se pueden relacionar con la tradición  futurista/ dadaísta / surrealista / situacionista de provocación mediante formas de acción directa no violenta y también con la idea post-conceptual del arte entendido como acción, como actitud.  Una de las acciones más interesantes de este grupo fue la efectuada en el 2007 en el establecimiento IKEA. La acción se titulaba ¿Qué república, qué independencia, qué casa? Hacía referencia a la publicidad de estos almacenes que empezaba con la frase: “Bienvenido a la República Independiente de tu casa”. La acción estaba enfocada hacia la crítica de las inmensas dificultades de una gran parte de la población de acceder a una vivienda dado el boom especulativo inmobiliario y las dificultades añadidas de los jóvenes de acceder a su independencia. También había una crítica a la inexistencia de República en un régimen monárquico como el actual. Por descontado que también, al elegir como objetivo uno de los almacenes de IKEA estaba implícito en la acción la crítica a los aspectos alienantes del consumo. En definitiva, la acción consistió en que un numeroso grupo de jóvenes invadió una mañana el almacén de IKEA y ante la atónita mirada de los vigilantes decidieron pasar el día en la sección de dormitorios donde protagonizaron una intensa guerra de almohadas, se disfrazaron, comieron y echaron la siesta. La policía no llegó a desalojarlos porque se fueron por su propia voluntad, y la originalidad de la acción les valió un reportaje en las noticias de Tele 5. Este mismo colectivo también estableció relaciones con la iniciativa que adquirió el nombre de “No tendrás casa en la puta vida”. Que, como su nombre indica,  planteaba temas paralelos. En segundo lugar, en Francia y también en España, aunque con menor énfasis, está surgiendo una nueva política de izquierda radical que hasta ahora estaba centrada exclusivamente en los movimientos sociales. Por primera vez en muchos años, la palabra revolución vuelve a ser utilizada por la izquierda política, después de que la derecha la haya utilizado hasta el hartazgo. La idea de la que parten es la de articular una voz política dentro de los movimientos sociales para que sus proyectos de transformación sean más efectivos. Uno de los protagonistas principales de este giro político dentro de los movimientos sociales es Olivier Besancenot, el joven líder del recientemente fundado Nouveau Partie Anticapitaliste que apoya la visibilidad política de la izquierda revolucionaria también presentándose a las elecciones. De esta manera se intenta ocupar una actividad y unos escenarios que habían sido dejados de lado por los activistas de los movimientos sociales.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Conclusión</strong></p>
<p style="text-align: justify;">El situacionismo como movimiento de vanguardia se disolvió en 1972, Debord murió en 1994. La situación actual es muy diferente de la de entonces en todos los aspectos. Nos quedan las preguntas sin resolver que han protagonizado estos últimos años. ¿Le queda al arte y a la cultura alguna posibilidad emancipatoria? ¿Realmente está tan muerta, como dicen sus enterradores, cualquier posibilidad de vanguardia? ¿Puede el análisis, el sentido crítico y la voluntad de cambio de los artistas y de los intelectuales ayudar a la transformación? Quizá la historia nos pueda ayudar a encontrar “notre passage”.</p>
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