Alegaciones desplazadas

‘Alegaciones desplazadas’ de Núria Güell
14 diciembre – 9 de marzo de 2013
ADN Galería, Barcelona
Co-comisariada por ADN Galería y Núria Güell

 

Hasta el pasado mes de Marzo, ADN Galería dedicó una exposición individual a la artista catalana Núria Güell. El proceso artístico de Güell se basa principalmente en la antropología social y en la participación del otro. La metodología de su trabajo consiste en rodear los desperfectos legislativos desarmando leyes y aplicándolas a la inversa con el objetivo de desvelar los abusos de poder del Estado en el momento actual.

El recorrido expositivo que proponía la galería barcelonesa comenzaba en la misma entrada con “Ayuda humanitaria” (La Habana, Cuba, 2008), una obra significativa que consiste en una serie de acontecimientos burocráticos que darán la oportunidad a un joven cubano de tener un pasaporte Español para poder comenzar una nueva vida en la lejana Europa.

La artista, después de lanzar una convocatoria a través de la difusión de unos flyers por toda la Habana, se ofrecerá como esposa al hombre que le escriba “la carta de amor más bonita del mundo”. Tras la proclamación del ganador por un jurado compuesto por tres prostitutas locales, un contrato y un casamiento, Núria Güell hará que el sueño del joven Jordanis se haga realidad.

“Miren para acá como hay carros”

“Miren como hay motos”

Con esta obra, Núria Güell, acompañada por su esposo Jordanis, entra en el laberinto de la esfera jurídica para poner en evidencia las restricciones migratorias a las que se ve afectada la población cubana. Jordanis, después de abandonar Cuba, su gente y sus ajetreos con turistas en busca de cariño, se encuentra en un país de libre mercado, un país donde la supervivencia es mucho más dura de lo que  pensaba. Su enamorada ficticia le ha dejado un paquete de bienvenida con 633,30 euros -el salario mínimo en España- y a partir de esto el afortunado ganador tendrá que pagar su alquiler y ser responsable de propio destino en la espumosa comunidad del euro tan esperada y deseada por él y sus compaisanos.

Las demás obras que la galería propone, se mueven en la misma línea; “Aportación de agentes del orden” (La Habana, Cuba, 2009), por ejemplo, denuncia la esfera policial registrando, a través de una serie de fotografías y cámara oculta, las lujurias a las que la misma artista fue sometida por los agentes del cuerpo policial cubano. En “Intervención” forma una cooperativa para poder bordear la ley, contratar un albañil en condiciones económicas precarias y asignarle la tarea de derribar las puertas de algunas viviendas vacías adquiridas en subasta por la Caja Mediterráneo después de desahuciar a las familias que las habitaban.

Paseando entre las dos salas de la galería y buscando un recorrido para poder apreciar y entender mejor las informaciones que la artista nos quiere proporcionar, vemos que la organización del espacio no está bien resuelta. Las obras no vienen acompañadas de fichas técnicas y el visitante que no haya solicitado la hoja informativa en el mostrador se encuentra completamente desorientado en el momento de profundizar en los argumentos y entender las obras que en muchos casos se componen de varias piezas que forman un conjunto.

Para los que no han podido visitar “Alegaciones desplazadas” es importante precisar que la producción artística de Nuria Güell, puede resultar densa para algunas personas, las piezas se presentan en formato archivo, sean fotografías, audiovisuales, objetos o papeles. En la obra de Güell, la estética es lo de menos, ni se cuida ni es relevante, mientras toman protagonismo hechos, testimonios y denuncias hacia terrenos contaminados por el poder del Estado actual, como la esfera jurídica (“Ayuda humanitaria”), la esfera policial (“Aportación de agentes del orden”), los inmigrantes ‘ilegales’ (“Fuera de juego”), el plan de robo (“Aplicación moral desplazada”), la esfera económica (“Aplicación desplazada #1”) o el desahucio (“Intervención”).

En la obra de Güell se percibe un deseo ansioso de verdad que hace que el espectador se sienta implicado con la realidad narrada. Por otro lado, Marina Gracés, en “La honestidad con lo real”, nos habla de la producción de esta artista como un “arte honesto” y es precisamente éste, el desperfecto de la obra de Güell. Viendo como  se sirve del otro para denunciar instituciones y abusos de poder, el término “arte honesto” quizás no es del todo adecuado. No muchos saben que Jordanis, el joven hombre ganador del concurso lanzado en la Habana en el año 2008, sigue sobreviviendo en España con inmensas ganas de volver a vivir en su país pero por ser cubano, la ley le pone impedimentos con miles de trabas burocráticas.

En fin, “Alegaciones desplazadas” quiere de alguna manera analizar la ética de las instituciones que nos gobiernan y cuestionar situaciones de la vida cotidiana en las que muchos individuos se ven involucrados.

Lo que pretende transmitir esta exposición individual de Güell es un arte que explica al espectador la política, la función de las instituciones y los abusos de poder, una arte que hace sentir al receptor, el frío que hace allí fuera pero sin embargo, producciones culturales tan implicadas como éstas tendrían también que tener en cuenta al otro y no solamente servirse de él como experimento artístico, tendrían que amantar y explicar  por qué hace tanto frío sin limitarse a la denuncia dentro de la galería o del museo.

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ISSN: 2013-6781 Depósito Legal: B-03065-2010

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