Cartas cruzadas #03

Estimado Xose Quiroga: me gustó mucho charlar contigo el otro día en la galería Àngels Barcelona. Daniela Ortiz nos presentó hace tiempo pero no habíamos tenido la oportunidad de intercambiar opiniones directamente sobre vuestro trabajo. En esta carta me gustaría comentarte algunos aspectos que no tuvimos tiempo de profundizar en ese momento.

En primer lugar creo que el tema de vuestra exposición “Estat Nació. Part 1” se puede entender como una continación de la exposición de la Capella de junio de 2013 “NN 15.518” aunque el ángulo con el que se presenta el tema principal haya variado. En la primera el énfasis se hacía en las personas inmigrantes desaparecidas en su intento de llegar a las costas europeas y en la segunda el énfasis se hace en el papel que el pasado esclavista y colonial y las condiciones de existencia de las personas inmigradas tienen en la construcción de un proceso nacional como el catalán. Si la primera exposición hace referencia a toda Europa, la segunda está localizada aquí, en Cataluña. En ambos casos creo que plantea un problema fundamental tanto para la construcción europea como para el proceso que estamos viviendo aquí. No es otro que la relación que mantenemos con las personas que desde la parte pobre del mundo (la mayor parte) desean venir aquí en busca de una vida mejor. Si la primera exposición habla de los muertos, la segunda habla de los vivos. En ambos casos el tratamiento que desde Europa les damos es completamente inhumano. No hay más que ver lo que pasó en Lampedusa en octubre de 2013 o lo que ha pasado hace un mes en Ceuta, con la Guardia Civil disparando contra las personas que llegaban nadando a la playa para conseguir que no llegaran y consiguiéndolo, con el resultado de quince personas ahogadas. Ni el menor atisbo de solidaridad o simple compasión. Muy poca gente hace algún esfuerzo por recordar que los países de los que vienen estas personas fueron durante mucho tiempo fuente de riqueza sobre la que se construyó el esplendor europeo y también el Catalán. Pocos quieren saber que Antonio López fue esclavista o que el dinero con el que se pagó parte del modernismo, a través de la familia Güell, procedía de la trata de esclavos en Cuba. Parece que el esclavismo esté reservado a las películas americanas y que nosotros no hayamos tenido nada que ver. El más mínimo sentido histórico de nuestro trato con el resto del mundo tendría que despertar un atisbo de mala conciencia. ¿Mala conciencia europea o catalana? Pues sí. A falta de solidaridad, sentido de la justicia, defensa de los derechos humanos o sentimiento de especie, incidir en la mala conciencia no me parece mal. Lo que pasa es que los europeos somos especialistas en meter la mala conciencia, (o la conciencia a secas) en el bolsillo, cerrar la cremallera y no volverlo a abrir nunca más. Es cómodo actuar como si la conciencia no existiera y mucho menos la conciencia de uno mismo. No pensar nunca que fuimos nosotros los explotadores y que también Cataluña participó con entusiasmo de la explotación colonial. Como se demuestra en el video CC-13, nadie quiere recordar lo que pasó. Aunque la memoria es tan débil que pocos son los que incluso recuerdan el fascismo franquista… Esta falta de escrúpulos en el trato hacia personas concretas y reales que simplemente buscan una vida mejor (“morenos” les llamaba la Guardia Civil mientras los perseguía por las aguas de Ceuta) siempre me ha sorprendido si la comparamos con la veneración que dispensamos a la gran abstracción de nuestro tiempo: el capital. El trato que dispensamos a las exigencias del capital no es sólo esquisito, sino también religioso. Se constituye en poder separado de los humanos. Es inapelable en su verdad inmutable. Ni siquiera podemos pensar alternativas a su verdad. Es un bien en sí mismo. “Lo que aparece es lo bueno. Lo bueno es lo que aparece”, que decía Debord. Evidentemente exige sacrificios. Para tranquilizar a los mercados y evitar que suba la prima de riesgo tenemos que permitir que nos recorten el salario, la educación y la sanidad. Y por pecadores nos expulsan de nuestras casas si no podemos pagar la hipoteca. El capital y su aplicación práctica, el capitalismo, se nos presentan como verdades universales totales y ahistóricas. Siempre ha sido así y así será. Es evidente que no nos damos cuenta que el trato que dispensamos a los inmigrantes (les tratamos como cosas, no como personas) es el trato que el capital nos dispensa a todos: nuestra cosificación avanza a marchas forzadas en forma de paro, de precaridad, de dificultades crecientes para llevar una vida digna. Y tampoco nos damos cuenta de que esta pseudo-religión esconde la ferocidad de las relaciones reales entre los humanos. Simplemente legitima las relaciones de explotación de unos seres humanos (pocos) sobre los demás (la inmensa mayoría). ¿Seremos capaces de liberarnos de la tiranía de los grandes bancos, de los fondos de inversión, del neoliberalismo y de la troika, de sus deudas ilegítimas y de sus medidas represoras? No es fácil, pero de nosotros depende. Quizá, una forma de empezar sea convertir la indignación en organización política.

Bueno, veo que me he ido un poco lejos. Vuestro trabajo artístico tiene el mérito de hablar de lo que nadie quiere hablar. Que el General Prim también promulgó leyes salvajes contra la población negra y que muchos de los símbolos urbanos de Barcelona conmemoran el esclavismo. Sin embargo, también querría hacer un apunte sobre la estructura expositiva de “Estat – Nació”. La primera parte, con la descripción de los lugares urbanos, su historia y su contenido signficativo, es muy clara para el visitante. También la última con el video CC-13 es magnífica con la cara de estupefacción que la gente va poniendo ante las preguntas de Daniela. Por cierto, que hubiera sido interesante comparar las respuestas si las preguntas también se hubieran hecho entre los que en aquellos momentos estábamos rodeando los edificios de La Caixa en la Diagonal, siguiendo la convocatoria del “Procés Constituent”. Sin embargo, la parte de la exposición dedicada a la clase de catalán, aunque es muy interesante en sí misma, es un poco más difícil de entender. La idea es la misma: analizar lo que los políticos catalanes actuales en el poder dicen sobre el tema y entender que el idioma no es ningún impedimento para la represión. Pero la relación entre los escritos a mano de los estudiantes de catalán y los contenidos de los discursos de los políticos en el video se presenta como un poco difícil de descubrir.

En cualquier caso, Xose, vuestro trabajo es muy oportuno ante el ciclo político y electoral que se avecina y que empieza con las elecciones europeas de mayo, se prolonga con la consulta del 9 de noviembre en Cataluña (o con las más que probables elecciones “plebiscitarias” catalanas) y acaba con las municipales y estatales del 2015. También, desde un punto de vista artístico, con la salvedad que antes he apuntado, más que en el trabajo anterior, la combinación entre los elementos de documentación fotográfica, la documentación escrita y los videos, con su contenido performático, es muy acertada y el visitante no puede dejar de sentirse afectado.

Un fuerte abrazo. ¡¡Ánimo y a seguir en la brecha!!

Antonio Ontañón

 

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Estimado Antonio Ontañón: fue también un gusto para mi re-conocernos en la galería y conversar sobre el fondo del asunto con el grupo de alumnos con el que venías. Por lo menos hacía dos años desde nuestro fugaz encuentro con Daniela.

Agradezco tu reflexión y me gustaría complementarla un poco desde mi óptica. Me gustaría precisar un poco ese desplazamiento en el señalamiento que comentas en relación a NN 15.518 y Estat Nació, part 1 partiendo del primer trabajo que realizamos Daniela y yo conjuntamente: Real Decreto 2393/2004. En él tratamos por primera vez la cuestión migratoria apuntando el dedo hacia el Estado español y el supraestado europeo. Señalaba también a la responsabilidad de los “ciudadanos de cada nación” pero siempre en relación a estados o supraestados concretos. Ésta ha sido desde entonces una constante en nuestros proyectos. Como bien dices en NN15.518 se apunta a la Unión Europea y a los estados miembros como responsables de la actual situación en lo que se refiere a las muertes de migrantes en las fronteras internas, externas y externallizadas de la Unión Europea, pero también, y principalmente, señala a la “ciudadania europea” y a los movimientos sociales europeos. Creo que la diferencia fundamental del proyecto Estat Nació, part 1, con el resto de proyectos anteriores es que el cuestionamiento se desplaza en este caso hacia la estructura del estado-nación en sí.

Si bien es cierto que se hace a través del señalamiento de las políticas lingüísticas actuales en Catalunya, el cuestionamiento se hace a la estructura del estado como tal. Independientemente del estado que sea. Las políticas migratorias de segregación y apartheid de la población migrante a través de políticas lingüísticas, no son exclusivas de España, Catalunya o la Unión Europea sino inherentes a la estructura del estado-nación y a las superestructuras organizativas (o “de control” debería decir para ser más exacto) que derivan de la misma.

Lo mismo sucede con las figuras coloniales en España, Francia o cualquiera de las metrópolis. Si el Estado es resultado del capitalismo, consideramos que el capitalismo y el capital son resultado del colonialismo. No hay capital sin colonia y por lo tanto no es de extrañar que figuras coloniales y esclavistas pueblen las principales plazas europeas. El capital rinde homenaje a sus fundadores. Es decir, en este momento en Catalunya de redefinición del yo dentro de España y del yo dentro de la Unión Europea, los principales impulsores del proceso (CIU y ERC) y el sentir general, pareciera que solo contemplasen un horizonte posible: la creación de un nuevo estado. Y un nuevo estado dentro de la Unión Europea. Es ahí donde se activan las transcripciones de la segunda parte del proyecto y la clase de lengua catalana. Es probable que el hecho de ser transcripciones manuscritas por varias personas migrantes, en una repisa, cosultable de pie no incitase demasiado a su lectura detenida. Sin embargo el contenido de las mismas cierra el planteamiento hecho en la primera parte de la exposición.

Como recuerdas la segunda parte del proyecto constaba de una pequeña repisa con una libreta con una decena de hojas en las que fueron transcritas por las alumnas, notas de prensa y artículos referentes al futuro nou estat. La libreta por su parte contiene la instrucción de la Generalitat a través de la que se modifican los requisitos para la obtención del certificado de arraigo y de la renovación del permiso de residencia por trabajo. Esta instrucción impulsada por ERC establece que para la obtención del certificado de arraigo, expedido por los ayuntamientos catalanes y conditio sine qua non para la obtención del permiso de residencia, será necesaria la realización de una entrevista con una funcionaria en la que se demuestren los conocimientos lingüísticos de la persona migrante, en catalán, castellano o aranés. También puede presentarse el título A1 de consorcio por la normalización lingüística.

Para la renovación del permiso de residencia por trabajo, la instrucción impulsada por Oriol Amorós introduce una novedad. También para este tipo de renovación habrá de pasar una entrevista con una funcionaria o la presentación del título A2 (de catalán o castellano). Una puede preguntarse ¿cuál es el problema? O hacer aseveraciones del tipo “el catalán se aprende en tres meses”. El problema es que las políticas despliegan sus efectos en la realidad cotidiana de las personas. ¿Cómo se traduce esta normativa (de defensa de la lengua, en teoría) en la vida cotidiana de las personas? Pues por datos de la Generalitat emitidos en una nota de prensa en febrero de 2014, durante el año 2013, de alrededor de 6.000 denegaciones de certificados de arraigo, la mayoría lo fueron por no conocimiento de alguna de las lenguas oficiales en el territorio. Es decir, ¿qué ha significado en el plano real esta instrucción? Miles de personas que llevaban al menos tres años continuados empadronados en Catalunya (conditio sine qua non para obtener el certificado de arraigo) se han visto abocados al apartheid, la persecución policial y finalmente la deportación. Precisamente la mayoría de las cuales proviene de las ex-colonias.

Ahora soy yo el que quizá me estoy yendo por las ramas. Casi acabo. Me gustaría decirte cual ha sido la principal crítica al planteamiento del proyecto: es visto como un planteamiento oportunista y fundamentalmente españolista. Nos han llegado a decir que el planteamiento es el mismo que el del Partido Popular o de Ciutadans. Me gustaría precisar una cosa: hay una coincidencia en el objeto de la crítica (la instrucción de la Generalitat) pero el argumento es diametralmente opuesto. Si bien Ciutadans y el PP pretenden que el permiso de residencia se haga depender del conocimiento exclusivo del español, y CIU y ERC pretenden que la residencia se haga depender del conocimiento de ambas lenguas oficiales, nosotras creemos que es inaceptable que la residencia de una persona en un territorio se haga depender del conocimiento de una lengua, sea catalán, español, francés, árabe o wolof. Es inaceptable que esto sólo aplique a extracomunitarios (procedentes mayoritariamente de ex-colonias) precarios y no se haga a alemanes, franceses o gallegos, como yo. Quiero decir que dudo mucho que el fin real de esta normativa sea la defensa de la lengua o la integración de los nouvinguts porque en su aplicación real se configura como un mecanismo de represión. Y es esto lo que no se consigue ver desde sectores de izquierda. No se acepta o no se entiende que una lengua de resistencia contra el imperialismo, el fascismo franquista y ahora el neoliberalismo, puede contemporáneamente desplegar capacidades de resistencia y opresión en un mismo lugar y momento. Y ese es el tema: que la lengua catalana, junto a usos resistentes (Procés Constituent, asambleas de barrio, empoderamiento de migrantes a través de la lucha…) está siendo usada para impedir la regularización por una parte, y la ilegalización por otra, de la población migrante precaria.

Y para acabar me gustaría hacer una última precisión. Si independencia significa revisión del concepto de frontera, del modo organizativo que nos damos, de salir del control del estado español, yo digo si. Independencia si, nou estat no.

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